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Parte 2. La metafísica de la no-dualidad

Capítulo 14. Religión, creencia, y no-dualidad

14.1. Diferencia entre religión y no-dualidad

En la meditación del 30 de abril de A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"Las religiones están basadas originalmente en la Verdad directa o absoluta. En el transcurso del tiempo han degenerado en conceptos. Y sobre estos conceptos se ha levantado poco a poco una enorme estructura amorfa lo bastante fascinante como para atraer y engañar a millones de personas."

Como el sufrimiento a menudo se basa en profundas convicciones religiosas (Sección 11.8), ese sufrimiento no terminará hasta que estas creencias sean profundamente cuestionadas. Sin embargo, debido a que no hay hacedores (véase la Sección 11.4), nadie tiene elección sobre lo que creer, o sobre cuestionar o no esas creencias. Si se supone que el cuestionamiento ha de ocurrir, ocurrirá. Si no, no. Sin embargo, en este capítulo (y durante gran parte del curso), con el fin de facilitar la comunicación, utilizaremos el modo activo de hablar (hacedor) en lugar del modo pasivo más preciso (no-hacedor).

Pregunta: ¿Ha sufrido usted como resultado de las enseñanzas religiosas?

La religión puede ser definida como un sistema de creencias, más una estructura de poder para hacer cumplir el sistema de creencias. La estructura de poder puede ser manifiesta, como en una religión convencional, o puede ser una sutil presión de un grupo conformista. Dentro de esta definición, la cultura occidental de la identidad individual y el esfuerzo personal es una religión, la política es una religión, la ciencia es una religión, el materialismo es una religión, la medicina es una religión, el idealismo es una religión, incluso el Advaita puede ser una religión. Cada vez que tratamos de corregir las creencias de alguien, estamos actuando como policías del pensamiento para hacer cumplir un sistema de creencias. Cuando no hay un "nosotros" que haga nada, puede surgir una respuesta a una creencia, pero nunca será separatista, ya que vendrá desde la ausencia de separación.

Este es un curso de ver y comprender, no de creencias. En la no-dualidad, la Realidad trasciende todos los conceptos, por lo tanto la realidad no puede ser conceptualizada. La no-dualidad como enseñanza contiene muchos conceptos, pero todos ellos están destinados a ser indicadores de la Realidad que puede verificarse por la experiencia. Al creer erróneamente que los conceptos son la propia Realidad, en realidad nos impide la realización de la Realidad. Al final, la única validez de cualquier concepto está en su utilidad de producir el despertar y el fin del sufrimiento.

Pregunta: ¿Por qué no puede la creencia conducirle a la realidad?

En la p. 109 de The Wisdom of Nisargadatta (1992) de Robert Powell, Nisargadatta dice:

"Al seguir cualquier religión, culto o credo, uno se vuelve inevitablemente condicionado, porque uno está obligado a conformarse y aceptar sus disciplinas, tanto físicas como mentales. Uno puede obtener un poco de paz durante algún tiempo, pero esta paz no durará mucho. En su verdadera naturaleza, usted es el conocedor de los conceptos y por lo tanto anterior a ellos."

En la p. 65 del mismo libro, Nisargadatta dice:

"Aquellos que conocen sólo las Escrituras no conocen nada. Conocer es ser."

En la meditación del 25 de agosto en A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"Las creencias, cualquier creencia, se basan en la sensación de inseguridad. Sólo cuando se abandonan todas las creencias uno es libre para conocerse a sí mismo. En el auto-descubrimiento lo que encontramos es la Verdad - esa verdad que es total, evidente por sí misma y que no necesita apoyo externo o justificación."

Hay una enorme diferencia entre las enseñanzas de la no-dualidad y las de la religión. No hay teología en la no-dualidad, mientras que la teología es la base de toda religión. La teología es un sistema de creencias dualista que contiene conceptos fundamentales que se requiere creer en ellos como la Verdad, pero que no pueden verificarse por medio de la propia experiencia del individuo. La enseñanza de la no-dualidad difiere de la religión por que se basa en gran medida en prácticas (véanse los capítulos 22, 23, 24, 25) destinadas a revelar nuestra verdadera naturaleza de una manera que los simples conceptos no pueden. Sin las prácticas, la no-dualidad no es más que metafísica.

Las Escrituras del mundo pueden interpretarse de muchas maneras diferentes. En un extremo se encuentran las interpretaciones fundamentalistas, que asumen que las palabras son la verdad literal. Estas interpretaciones son necesariamente dualistas, porque todas las palabras que se toman literalmente son dualistas (véase la sección 11.1), y siempre conciben a Dios y a los seres humanos como seres independientes. Ejemplos de Escrituras que son interpretadas literalmente por los fundamentalistas son las Biblias hebrea y cristiana. En el otro extremo se encuentran las interpretaciones no-dualistas, que consideran a las palabras sólo como indicadores de la Realidad. Un ejemplo de una escritura que es interpretada más naturalmente de forma no-dualista es el Ashtavakra Gita. (Véase, por ejemplo, una traducción de gran prestigio, sin comentarios llamada El Corazón de la Conciencia por John Richards, disponible en http://www.realization.org/page/doc0/doc0004.htm. Una traducción con comentarios, titulada Un Dueto de Uno (1989), fue escrita por Ramesh Balsekar, véase el Apéndice). Una escritura que en algunas partes se presta a una interpretación dualista y en otras partes a una interpretación no-dualista es el Bhagavad Gita (http://www.bhagavad-gita.us).

14.2. La religión como creencia en un Dios dualista

En la meditación del 28 de agosto de A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"Cuando una persona considera que sus propios esfuerzos son inútiles, entonces se dirige a un poder, crea un poder, concibe un poder que le dará lo que ella misma no puede obtener. Crea un concepto, le rinde culto, le reza y le ruega que le de lo que quiere. Cuando incluso esa entidad no le da lo que está buscando, surge más frustración y miseria."

En la religión, la humanidad crea sus dioses y sus propias imágenes, y cada religión entonces justifica sus acciones alegando que habla en nombre de su dios. Cuanto más vengativo y punitivo es el dios, más vengativas y punitivas son las personas que lo crearon y que creen en él. Además, si pensamos en Dios como separado de nosotros, no podremos evitar hacernos preguntas tales como, "¿Por qué Dios creó el sufrimiento?" o, "¿Por qué Dios me está haciendo esto a ?" Por lo tanto, muchos seguidores de la religión cristiana se describen como temerosos de Dios, y no amantes de Dios. Toda creencia en un dios separado induce a la culpa, cuya expiación a menudo toma la forma de tratar de inducir la culpa en otros. No es casualidad que las religiones más pacíficas, como el budismo, son las que no tienen ningún concepto de dios.

Preguntas: Alguna vez se ha hecho la pregunta, "¿Por qué creó Dios el sufrimiento?" o, "¿Por qué Dios me está haciendo esto a ?"

Las religiones a menudo predican el amor sin saber qué es el Amor (véanse los Capítulos 16 y 25). Muchos fundamentalistas religiosos interpretan el amor de su dios por ellos como inseparable de su odio por los demás. El movimiento político de EE.UU. conocido como la derecha religiosa cristiana es uno de esos grupos (véase http://en.wikipedia.org/wiki/Christian_right). Sus principales portavoces son Robert Grant, Pat Robertson, John Hagee, Rod Parsley, Franklin Graham, James Dobson, y Jerry Falwell (fallecido en 2007).

El paradigma científico (véase la Sección 2.1) ha elaborado la teoría de la evolución biológica. Puesto que Dios es innecesario en esta teoría, los cristianos fundamentalistas están tratando de imponer una doctrina anti-evolucionista en los sistemas educativos de varios Estados de los EE.UU. Esta doctrina tiene dos formas, creacionismo y diseño inteligente. Ambas doctrinas se derivan de las historias bíblicas de un universo creado por Dios, y como tal, requiere una creencia en un Dios dual (véase http://en.wikipedia.org/wiki/Creationism).

Los fundamentalistas suelen crear enemigos a los que desplazar sus sentimientos de auto-castigo, auto-miedo, y auto-ira (vea la Sección 11.8). Su (no reconocido) auto-castigo puede ser tan insoportable que tratan de compensarlo con la creencia de que son los pocos elegidos de Dios, y, en el nombre de ese dios, se esfuerzan por eliminar la competencia de otras religiones tratando de convertir, satanizar, o matar a sus adherentes. Su temor a otra religión o enseñanza puede ser incluso mayor que su miedo a la muerte.

La creencia de que Dios ha sancionado la violencia engendra más violencia, no sólo entre los creyentes, sino también entre los no creyentes. (Los periódicos contienen abundantes pruebas de que esto es así.) Científicamente, esto ha sido demostrado con un grupo de 500 estudiantes que leen un pasaje que describe la violencia en el Antiguo Testamento. La mitad de los estudiantes también leen otro pasaje que dice que Dios ordenó que los impíos sean castigados. La mitad que leyó el pasaje adicional tenían más probabilidades de actuar agresivamente en un ejercicio posterior, fueran o no creyentes (Nature 446, 114-115 (8 de marzo de 2007)).

A continuación hay algunos ejemplos de enfrentamientos violentos entre creencias religiosas que resultaron en ejecuciones, masacres y guerras:

  • En menos de un siglo después de la muerte de Mahoma (570-633), los musulmanes, en su celo misionero de convertir a los "infieles", conquistaron Palestina, Siria, Mesopotamia, Egipto, África del Norte y el Sur de España. En los siglos VIII y IX conquistaron Persia, Afganistán, y una gran parte de la India, y en el siglo XII ya se habían convertido en los absolutos maestros de toda Asia occidental, España y África del norte, y Sicilia.

  • Entre 1095 y 1270, con la bendición de los papas, y con la intención de proteger la Tierra Santa y mantener abiertas las rutas de la peregrinación a Jerusalén, los cristianos lanzaron varias cruzadas, en su mayoría de Francia, sacrificando a cientos de miles de musulmanes.

  • En 1478, el Papa Sixto IV inició la Inquisición española, a fin de purificar las comunidades cristianas de todos los judíos y musulmanes, incluso los que se habían convertido al cristianismo. Esto se convirtió rápidamente en un instrumento para ampliar el poder del Estado y llenar sus arcas del tesoro con los bienes de quienes eran declarados culpables de no ser totalmente cristianos.

  • En 1517, Martín Lutero (1483-1546) en Wittenberg, Alemania, censurado por la autoridad papal y sus prácticas de compra y venta de indulgencias (remisión de las penas religiosas por los pecados, incluyendo la liberación del alma del purgatorio) se rebeló anunciando sus "95 Tesis" en la puerta de la iglesia Wittenberg Castle. Al mismo tiempo, exhortó a los laicos a asumir la responsabilidad de su propia salvación y de renunciar a la autoridad romana.

  • En Suiza, en 1523-1524, los campesinos del distrito de Zurich, con el argumento de que la autoridad dirigente debe basarse en las Escrituras, se rebelaron contra el Ayuntamiento, alegando que no deberían ser obligados a pagar los diezmos de sus productos porque no había justificación bíblica para hacerlo. Los ciudadanos, con su propia interpretación de la Biblia, rechazaron la demanda de los campesinos, indicando que la Biblia no prohíbe este tipo de pagos, y dijeron que los campesinos deberían hacerlo por "amor". Esto provocó que las revueltas de los campesinos aumentaran a cientos de miles de personas en varios países. En 1525, los príncipes territoriales y las grandes ciudades reaccionaron con el aumento de grandes ejércitos que derrotaron y destruyeron la rebelión.

  • En 1535, en Münster, Alemania, la creencia de que la protección de la "verdadera" religión exige medidas severas, los protestantes, aliados con la Iglesia Católica, persiguieron y ejecutaron a miles de anabaptistas (una secta que considera que sólo los adultos deben ser bautizados, fundada en 1525 por Konrad Grebel, Baltasar Hubmaier, y otros, y de quien los baptistas, los amish, los menonitas, los cuáqueros, y los huteritas de hoy son sus descendientes).

  • Entre 1550 y 1650, alrededor de 100.000 personas en Europa, en su mayoría mujeres, fueron perseguidas por su supuesta brujería, y cerca de 60.000 fueron ejecutadas. Bajo tortura, o amenaza de tortura, se obtuvieron muchas confesiones, pero no se presentaron pruebas en ningún juicio por brujería de que el acusado, o acusada, asistiera a algún Sabbath "negro" de culto al Diablo.

  • De 1618 a 1648, se libró la Guerra de los Treinta Años entre los estados protestantes y católicos en el Sacro Imperio Romano (formado en gran parte por la actual Alemania, Austria y la República Checa) con una considerable injerencia oportunista de los países del entorno. La guerra terminó con la Paz de Westfalia (1648), que exigía que todos los asuntos obedecieran la religión de sus gobernantes

  • Muchos cristianos se unieron voluntariamente a los nazis en su intento de exterminar a los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Los fundamentalistas islámicos han declarado la guerra santa a las naciones "infieles", en particular a las poderosas. Los musulmanes, judíos y cristianos se siguen matando unos a otros en el día de hoy.

  • El 11 de septiembre de 2001, al percibir el anti-islamismo de los EE.UU. por su supuesto apoyo a las políticas anti-islámicas de Israel y otros países, Osama Bin Laden, un extremista islámico con sede en Afganistán, dirigió varios ataques suicidas coordinados por fanáticos musulmanes al World Trade Center de Nueva York y al Pentágono cerca de Washington, DC, matando a cerca de 3.000 personas.

  • Como resultado de la invasión de los EE.UU. en Irak en 2003 y la eliminación de Saddam Hussein como dictador, los musulmanes chiítas están librando una guerra civil contra los musulmanes sunitas en venganza por las atrocidades cometidas por los sunitas, bajo el liderazgo de Hussein.

  • En Silent No More (2005), Rod Parsley (véase más arriba) dice: "No puedo decirte lo importante que es que entendamos la verdadera naturaleza del Islam, que lo veamos como lo que realmente es. En verdad, voy a decirles esto: yo no creo que nuestro país realmente pueda cumplir su propósito divino hasta que entendamos nuestro conflicto histórico con el Islam. Sé que esta afirmación parece extrema, pero no rehuyo de sus implicaciones. El hecho es que América fue fundada, en parte, con la intención de ver destruida esta falsa religión, y creo que el 11 de septiembre 2001, fue un llamado generacional a las armas que ya no podemos ignorar. "

  • En Jerusalem Countdown (2006), John Hagee (véase más arriba) dice: "La batalla final por Jerusalén está a punto de comenzar. Todos los días en los medios de comunicación estamos viendo las asambleas tormentosas sobre el Estado de Israel. Los vientos de guerra están una vez más a punto de azotar la ciudad sagrada de Jerusalén. El mundo está a punto de descubrir el poder del Dios de Abraham, Isaac y Jacob, el Guardián de Israel, "¿quién… se adormecerá ni dormirá?" (Sal. 121:4). Su ira justificada será evidente en la defensa de Israel".

Pregunta: ¿Cuál fue su reacción a esta lista? ¿Fue la ira, la tristeza, la depresión, el cinismo, la indiferencia, la aceptación, la compasión?

14.3. Una visión no-dualista de Dios

En la p. 61-62 de I Am That (1988), Nisargadatta Maharaj dice,

"Cuando usted ve el mundo usted ve a Dios. No hay ningún ver a Dios, aparte del mundo. Más allá del mundo, ver a Dios es ser Dios. La luz por la cual usted ve el mundo, que es Dios, es la pequeña chispa: «yo soy», aparentemente tan pequeña, y sin embargo lo primero y lo último en todo acto de conocimiento y de amor."

En la p. 200 de Be As You Are (1985), David Godman resume las declaraciones de Ramana Maharshi sobre Dios:

"1. Él es inmanente y sin forma; es puro ser y pura consciencia.
2. La Manifestación aparece en él y por su poder, pero él no es su creador. Dios nunca actúa, sólo es. Él no tiene ni voluntad ni el deseo.
3. La individualidad es la ilusión de que no somos idénticos a Dios; cuando la ilusión se disipa, lo que queda es Dios."

No-dualísticamente, Dios es Consciencia, que es todo lo que es. Pero, al igual que distinguíamos conceptualmente entre Noúmeno y fenómeno en el Capítulo 9 , ahora podemos distinguir conceptualmente entre Dios trascendente y Dios inmanente. Dios es tanto trascendente como inmanente. Dios trascendente es la Consciencia en reposo (Noúmeno, Conciencia), mientras que Dios inmanente es la Consciencia en movimiento (fenómeno, experiencia). Como el Noúmeno es anterior al fenómeno, entonces la Conciencia es anterior a la experiencia, y es lo que permite que la experiencia ocurra. Puesto que sabemos que somos conscientes, podemos ser conscientes de que somos la Conciencia pura (ver ejercicio abajo y la Sección 23.3)

Ejercicio: Cierre los ojos y descanse por unos minutos. Ahora bien, considere si es o no es consciente. Si piensa que no es consciente, ¿quién/qué es lo que piensa que no es consciente? Mire a ver si lo puede encontrar. Si lo puede encontrar, ¿quién/qué es lo que lo encuentra? Investigue eso. ¿Es consciente? Si no lo encuentra, ¿puede existir?

Si usted sabe que es consciente, ¿quién/qué es lo que sabe que es consciente? Indague: ¿Quién/Qué es lo que es consciente de la Conciencia y, a continuación investíguelo. Si usted ve un objeto o forma, indague: ¿Quién/Qué es lo que es consciente de este objeto o forma? Luego investigue qué es consciente de ello. Si usted no ve un objeto o forma, ¿cuál es su conclusión de lo que es la naturaleza de la Conciencia pura?

Si la experiencia no es conceptualizada en objetos separados, es Presencia pura (véanse las Secciones 9,2, 23,4). Si se conceptualiza en objetos separados, la Presencia es el trasfondo de todos los objetos y los objetos se ven que surgen de ella (véanse las Secciones 20.5, 23,5). En cualquier caso, ya que sabemos que somos conscientes, podemos ser conscientes de que somos Conciencia pura (véase la Sección 23.3). Cuando sentimos que estamos presentes, podemos saber que somos Presencia pura. La Conciencia/Presencia no requiere la existencia de objetos separados, que parecen aparecer sólo cuando comienza la conceptualización (ver Sección 5.8).

Ejercicio: Cierre los ojos, tome conciencia de su cuerpo interiormente, y concéntrese en sentir la respiración. Después de unos 10-20 minutos, vea si puede sentir la Presencia pura. Si la puede sentir, ¿está ahí incluso cuando hay pensamientos, sentimientos, emociones y sensaciones corporales? ¿Puedes sentir que es el transfondo de todos esos objetos? Ahora abra los ojos y vea si todavía puede sentir el fondo de la Presencia. Si no lo siente, ¿por qué todavía no está allí?

No-dualisticametne, Dios no es una entidad que esté separada de nosotros, que pueda hacer algo, y que podamos atribuirle emociones e intenciones. Dios no es un objeto o entidad en absoluto, ni mucho menos alguien que tiene emociones o intenciones. Dios no "hace" ni "puede hacer" algo, porque no hay nada más que Dios, por lo tanto no hay nada separado de Dios que actúe, que sienta, o piense. Puesto que no hay nada más que Dios, yo soy Dios y tú eres Dios.

Si bien el cristianismo es básicamente una religión dualista, algunos pasajes de la Biblia se pueden interpretar no-dualísticamente. Por ejemplo, consideremos algunos pasajes del Éxodo 3 citados frecuentemente (todos los pasajes bíblicos se han tomado a partir de la Versión Estándar Revisada en http://quod.lib.umich.edu/r/rsv/browse.html):):

13: Entonces Moisés dijo a Dios: "Si voy al pueblo de Israel y les digo, 'El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros', y me preguntan, '¿Cuál es su nombre?' ¿Qué les responderé?"
14: Dijo Dios a Moisés: "YO SOY EL QUE SOY". Y añadió: "Así dirás al pueblo de Israel: "YO SOY me ha enviado a vosotros."
15: Siguió Dios diciendo a Moisés: "Así dirás al pueblo de Israel, 'El SEÑOR, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros': este es mi nombre para siempre, por él seré recordado de generación en generación.

No-dualísticamente, el nombre de Dios es "YO SOY". YO SOY apunta tanto a Dios trascendente como a Dios inmanente, tanto a la Conciencia pura como a la Presencia pura.

Ahora, un pasaje conocido de los Salmos 46:

10: "Estad quietos, y sabed que yo soy Dios. Soy exaltado entre las naciones; enaltecido en la tierra."

y algunos pasajes de Juan 14:

6: Jesús le dijo:" Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
7: Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.

No-dualísticamente, darnos cuenta de nosotros mismos como Conciencia/Presencia pura (Figura 1, de la sección 10.1) es el medio y el fin (el camino y la verdad). Si conocemos esto, conocemos también lo Absoluto (Consciencia inmanifestada, el Padre).

8: Felipe le dijo: "Señor, muéstranos al Padre, y estaremos satisfechos."
9: Jesús le dijo: "¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo puedes decir: 'Muéstranos al Padre'?
10: ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? [Yo soy en la Conciencia y la Presencia es en mí]. Las palabras que os digo, no las digo por mi propia autoridad; sino el Padre que mora en mí hace sus obras.

Felipe quería que Jesús le mostrara la Conciencia/Presencia pura, pero Jesús le dice de nuevo que sólo conociendo su propia verdadera naturaleza, puede conocer la Conciencia/Presencia pura.

16: Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consejero, para que esté con vosotros para siempre,
17: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

El "otro Consejero", o Espíritu Santo, es la intuición espiritual (véase la figura 1, Sección 10.1), que pocos conocen (no puede ser visto con los ojos del mundo), pero puede ser conocido por todos que quieran conocerlo. (la intuición espiritual, no la creencia ciega, es el verdadero significado de la fe.)

26: Pero el Consejero, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
27: La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Nuestra propia intuición espiritual nos traerá la Realidad y la paz.

Ahora, tres pasajes de Juan 8:

57: Entonces le dijeron los judíos: "Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?"
58: Jesús les dijo: "En verdad, en verdad os digo, que antes que Abraham fuese, yo soy."
59: Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo.

Jesús les dice que su verdadera identidad siempre ha sido la Conciencia/Presencia pura (como lo es para todos). (Esta afirmación incitó una reacción muy común entre aquellos que temen que sus creencias se pongan en tela de juicio.)

La identificación de Jesús con la Conciencia/Presencia pura (de nuevo con la reacción de los que tienen miedo de que se cuestione lo que se les ha enseñado) se ve reforzada en los siguientes pasajes de Juan 10:

30: "Yo y el Padre somos uno."
31: Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle.
32: Jesús les respondió: "Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis?"
33: Le respondieron los judíos, diciendo: "No es por las buenas obras que te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios."
34: Jesús les respondió: "¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois?
35: Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada),
36: ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: 'Tú blasfemas', porque dije: 'Yo soy el Hijo de Dios'?
37: Si no hago las obras de mi Padre, entonces no me creáis.
38: Pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo estoy en el Padre.
39: Procuraron otra vez prenderle, pero él se escapó de sus manos.

14.4. La religión como creencia en la realidad objetiva

Una religión más universal que la creencia en Dios es la creencia en la realidad objetiva. Esta creencia puede ser tan acérrima y ruidosamente defendida como la creencia en cualquier dios. La religión de la realidad objetiva contiene una ideología que es totalmente tan incomprobable y dualista como cualquier otra religión. Es dualista, porque decreta la presencia de objetos cuya existencia es independiente del observador. Es incomprobable porque todos los objetos, sean percibidos o no, no son más que conceptos en la mente (véase la Sección 9.2). De hecho, la única experiencia comprobable no-conceptual que puedes tener es que eres consciente (ver las Secciones 1.5 y 9.3). Puesto que la creencia en la existencia independiente de cualquier objeto, ya sea Dios, naturaleza, o ser humano, siempre supone una amenaza para la seguridad del ego y el cuerpo-mente, todas las creencias dualistas religiosamente establecidas, incluida la religión de la realidad objetiva, deben conducir al sufrimiento.

14.5. Budismo, ¿religión, o no?

El budismo es visto generalmente como una de las grandes religiones del mundo. Porque, al igual que Jesús, el Buda no dejó escritos, lo que realmente enseñó está abierto a la especulación. Sin embargo, incluimos aquí un relato generalmente aceptado en los siguientes tres párrafos tomados de http://www.buddhanet.net/e-learning/buddhistworld/buddha.htm:

Siddhartha Gautama, conocido como el Buda, nació en el siglo VI aC en lo que es hoy el moderno Nepal. Su padre, Suddhodana, fue el gobernante del pueblo de Sakya, y Siddhartha creció viviendo la extravagante vida de un joven príncipe. Según la costumbre, se casó a la temprana edad de dieciséis años con una muchacha llamada Yasodhara. Su padre había ordenado que viviera una vida de aislamiento total, pero un día Siddhartha se aventuró a salir al mundo exterior y se enfrentó con la realidad de los sufrimientos inevitables de la vida. Al día siguiente, a la edad de veintinueve años, dejó su reino y al hijo recién nacido para llevar una vida ascética y determinar una manera de aliviar el sufrimiento universal.

Durante seis años, Siddhartha se sometió a sí mismo a rigurosas prácticas ascéticas, estudiando y siguiendo diferentes métodos de meditación con diversos maestros religiosos. Pero nunca estuvo plenamente satisfecho. Un día, sin embargo, una niña le ofreció un tazón de arroz y lo aceptó. En ese momento, se dio cuenta de que las austeridades físicas no eran el medio para lograr la liberación. A partir de entonces, alentó a la gente a seguir un camino de equilibrio en lugar de extremismo. Lo llamó El Camino del Medio.

Esa noche Siddhartha se sentó debajo del árbol Bodhi, y meditó hasta el amanecer. Purificó su mente de toda corrupción y alcanzó la iluminación a la edad de treinta y cinco años, con lo que se ganó el título de Buda, o "el Iluminado". El resto de su vida, hasta los ochenta años, el Buda predicó el Dharma [un conjunto de enseñanzas, la mayoría de las cuales pueden interpretarse como indicadores] en un esfuerzo por ayudar a otros seres a alcanzar la iluminación.

Según Lo que el Buda enseñó (1974) por Walpola Rahula (un excelente resumen de las enseñanzas de Buda sin intrusiones religiosas de autores posteriores), la fe y las creencias no intervinieron en las enseñanzas originales de Buda. Bajo este punto de vista, podría considerarse al budismo como una enseñanza, no una religión (véase la Sección 1.5). Rahula dice en la página 8 de su libro:

"Casi todas las religiones se basan en la fe, o mejor dicho en la fe "ciega" al parecer. Pero en el budismo se hace hincapié en el "ver", el conocer, la comprensión, y no en la fe, o creencia... Como quiera que lo expresen, la fe o la creencia como la entienden la mayoría de las religiones tiene poco que ver con el budismo. La cuestión de la creencia aparece cuando no existe el ver – el ver en todos los sentidos de la palabra. En el momento en que usted ve, la cuestión de la creencia desaparece."

En la p. 9, dice,

"Siempre es una cuestión de ver y conocer, y no de creer. La enseñanza de Buda es... invitarte a 'venir a ver', pero no a venir a creer".

Esta invitación es la única verdadera "religión" porque no depende de las creencias, que siempre está en conflicto con otras creencias.

El corazón de la enseñanza de Buda consiste en las "Cuatro Nobles Verdades". En la p. 93, Rahula presenta la enseñanza de Buda de la Primera Noble Verdad:

"Esta es la Noble Verdad del sufrimiento (Dukkha): El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, el dolor, la tristeza y la desesperación son sufrimiento; asociarse con lo indeseable es sufrimiento; separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo que se desea es sufrimiento."

En la p. 17, Rahula dice:

"Se admite, no obstante, que en la primera Noble Verdad, el término dukkha tiene ciertamente la acepción común de 'sufrimiento', pero implica, además, ideas más profundas tales como 'imperfección', 'impermanencia', 'vacuidad', 'insubstancialidad'."

En Mindfulness in Plain English (2002), Henepola Gunaratana dice:

"El sufrimiento es una gran palabra en el pensamiento budista. Es un término clave y se debe entender a fondo. La palabra pali es dukkha, y no significa sólo la agonía del cuerpo. Significa ese sentido profundo y sutil de insatisfacción que es una parte de cada momento de la mente y que se deriva directamente de la rutina mental.
La esencia de la vida es sufrimiento, dijo el Buda. A primera vista esto parece muy morboso y pesimista. Incluso parece falso. Después de todo, hay muchos momentos en que somos felices. ¿No es así? No, no es así. Sólo lo parece. Tome cualquier momento en que se sienta realmente satisfecho y examínelo de cerca. Debajo de esa alegría o satisfacción, encontrará esa sutil y omnipresente corriente subterránea de tensión, que no importando cuán grande sea este momento, se va a terminar. No importa lo mucho que acaba de ganar, usted va a perder parte de ello o a pasarse el resto de sus días protegiendo lo que tiene y maquinando cómo obtener más. Y al final, va a morir. Al final, lo pierde todo. Todo es transitorio."

La Primera Noble Verdad nos enseña que toda experiencia es la base de la ansiedad y la inseguridad. (La ansiedad y la inseguridad son consecuencias inevitables del sentido de existencia separada, véanse las Secciones 9.2, 9.3). Podemos ver esto directamente, mediante un examen cuidadoso de nuestras propias vidas. Es evidente que cada vez que nos sentimos separados de algo, sentimos miedo/deseo en relación con ello (véase la Sección 11.6). Sin embargo, ¿podemos honestamente decir que la ansiedad y la inseguridad no tiñe incluso esos momentos en que parecen sentirse satisfechos y completos? Por lo menos, esos momentos siempre adolecen de la sensación de que "esto no puede durar" — ¿y qué lo reemplazará?

Ejercicio: (Este es similar al ejercicio en la Sección 7.2) Siéntese en silencio con los ojos cerrados. Sea consciente de sus pensamientos, sentimientos, emociones y sensaciones. ¿Hay algo que no cambia? Ahora vea si algunas cosas cambian más rápido que otras. ¿Que cosas cambian más rápido y cuáles más lento?

Pregunta: ¿Cuáles son algunas formas específicas de sufrimiento en su propia vida?

La Segunda Noble Verdad, tal como fue dada por el Buda, es citada por Rahula en la p. 93 de su libro:

"La Noble Verdad del origen del sufrimiento es la siguiente: Es esa sed (avidez) que conduce a la existencia y al devenir reiterados, que está ligada a la codicia pasional y halla continuo deleite ora aquí, ora allí, a saber, la sed de los placeres de los sentidos; la sed de existencia y de devenir, y la sed de no-existencia (auto-aniquilación)."

El budismo enseña que el apego crea un sentido de existencia individual y esta es la base de todo sufrimiento. Superficialmente, el budismo (sufrimiento causado por el apego) podría parecer que difiere del Advaita (sufrimiento causado por la identificación). Sin embargo, vimos en la Sección 11.6 que el apego es inseparable del sentido del "yo". Por lo tanto, la identificación puede verse como el apego a lo que parecen ser nuestras identidades. Estas pueden incluir sentimientos de santidad, fariseísmo, orgullo, superioridad, y presunción; o sentimientos de ira, ansiedad, imperfección, inutilidad, y maldad. Todo apego es sufrimiento, especialmente el apego a la idea de que deberíamos tener más control a pesar de que un cuidadoso examen nos muestra que no tenemos ningún control en absoluto (véanse las Secciones 5.9 a la 5.13). En este sentido, la Segunda Noble Verdad es coherente con el Advaita.

Preguntas: Piense en un evento en que usted pensó que debería haber tenido más control. ¿Fue una experiencia de sufrimiento? ¿Tuvo realmente algún control, o todo sucedió espontáneamente?
Piense en un evento en que querría ser invisible. ¿Cuál de los tres en la Primera Noble Verdad representa esto?
¿Tiene usted necesidad de "llevar la razón"? Si es así, ¿a veces le conduce a la ira y al odio hacia sí mismo? ¿Tiene necesidad de que los demás "no lleven razón"? Si es así, ¿a veces le conduce a la ira y al odio hacia ellos?
¿Parece el sufrimiento formar parte de su identidad? ¿Le ayuda en la estructuración de su vida? ¿Qué pasaría si lo dejara marchar?

Si bien la Primera y la Segunda Nobles Verdades pueden parecer pesimistas, la Tercera Noble Verdad es optimista, ya que nos muestra la salida del sufrimiento (Rahula, p. 93):

"La Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento es esta: Es la completa cesación de esta mismísima 'sed' (apego); es desistir, renunciar, emanciparse y desapegarse de ella.

La cesación del sufrimiento es el Nirvana, el término budista para la iluminación.

La Cuarta Noble Verdad es el camino que conduce al final del sufrimiento (Rahula, p. 93):

" La Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento es esta: Es sencillamente el Óctuple Noble Sendero; es decir, recto entendimiento, recto pensamiento, recto lenguaje, recta acción, recta vida, recto esfuerzo, recta atención y recta concentración."

Superficialmente, el Óctuple Sendero podría parecer un conjunto de normas para una vida mejor, pero es mucho más que eso. El Buda habló a todos los niveles de comprensión. Para el ignorante, el Óctuple Sendero es en realidad un conjunto de normas, pero para el más enterado, son indicadores que señalan nuestra verdadera naturaleza.

¿Qué dice el Buda acerca de la existencia de un yo o alma? En la p. 51, Rahula dice,

"Al negar la existencia del Alma, Yo, o Atman [lo que nosotros hemos llamado el "yo"-entidad], el budismo es único en la historia del pensamiento humano. Según la enseñanza del Buda, la idea del Yo es una creencia falsa e imaginaria que carece de una realidad correspondiente, y la causante de los dañosos pensamientos de "yo" y "mío", así como los deseos egoístas, de la avidez, del apego, del odio, de la mala voluntad, del engreimiento, del orgullo, del egoísmo y de otras máculas, impurezas y problemas. Es la fuente de todas las perturbaciones existentes en el mundo, desde los conflictos individuales hasta la guerra entre naciones. En suma, en esta falsa creencia es posible determinar el origen de todos los males del mundo."

Nota: Rahula es incorrecto al afirmar que el budismo es único en negar la existencia de un Alma, yo, o Atman ya que el concepto budista del no-yo es coherente con la enseñanza Advaita del no hacedor.

En la p. 55, Rahula continua diciendo,

"En consecuencia, resulta curioso que exista desde hace poco, por parte de algunos eruditos, un intento vano de introducir la idea del Yo en la enseñanza del Buda, la cual es absolutamente contraria al espíritu del Budismo. Tales eruditos respetan, admiran y veneran al Buda y su enseñanza. Pero no pueden imaginar que el Buda, a quien consideran como el más preclaro y profundo de los pensadores, haya podido negar la existencia de un Atman o Yo que necesitan tanto."

Por lo tanto, la más pura de las enseñanzas puede ser adulterada por maestros no iluminados. El budismo se convirtió en una religión cuando sus enseñanzas fueron corrompidas por la introducción del "yo". En contraste con la descripción purista de Rahula, hoy en día la enseñanza del budismo incluye una gran cantidad de dogma religioso. Por ejemplo, en The Story of Buddhism: A Concise Guide To Its History And Teachings (2001), Donald S. López, Jr., dice (de un extracto en http://www.pbs.org/wnet/religionandethics/week445/lopez.html#right),

"Lo que abarca este dharma [lo que se atribuye a Buda] es muy vasto. Puede incluir el canto del nombre de Buda; circunvalar sus reliquias; postrarse ante su imagen; copiar, leer o recitar sus palabras, pintar su imagen; tomar y mantener votos; ofrecer alimentos y ropas a los monjes y monjas; escribir comentarios arcanos; sentarse en meditación; exorcizar los demonios; visualizarse uno mismo como el Buda; poner flores ante un libro; quemarse vivo."

Evidentemente, el budismo no fue enseñado por el Buda en esta forma. Debido al énfasis puesto en la doctrina y en las normas en lugar de en la comprensión, el ver, y el conocer, el budismo como religión tiende a reforzar el imaginario "yo" y su sentido del hacedor y, por tanto, es improbable que elimine el sufrimiento.

En la Segunda Noble Verdad, el Buda enseñó que el deseo (avidez) produce existencia y devenir reiterados. Algunos budistas piensan que esto significa reencarnación. Sin embargo, puesto que el Buda enseñó que no hay un alma que se reencarne, ¿qué quiere decir con existencia reiterada? Rahula dice en la página 33:

"Lo que nosotros llamamos muerte es cuando el cuerpo físico ya no puede funcionar más. ¿Todas estas fuerzas y energías se detienen totalmente cuando el cuerpo no funciona? El budismo dice, 'No'. La voluntad, el deseo, la sed de existir, continuar, devenir más y más, es una tremenda fuerza que mueve vidas enteras, existencias enteras, que incluso mueve al mundo entero. Esta es la mayor fuerza, la mayor energía en todo el mundo. Según el budismo, esta fuerza no se detiene cuando el cuerpo deja de funcionar, que es la muerte, sino que continúa manifestándose en otra forma, produciendo la existencia reiterada, que se conoce como renacimiento."

Pregunta: Cuando lee el párrafo anterior, ¿le suena a verdadero? Si es así, ¿qué sentimientos evocan - alivio, liberación, desapego, expectación, miedo, ansiedad, tristeza, o algo más? ¿Tienen que ver sus sentimientos con usted mismo, con otros, o con ambos? Si no suena a verdadero, ¿le parece increíble? ¿Por qué?

Cualquier visión de almas que se van al más allá no es más que una imagen en la mente. Toda creencia en la reencarnación de la persona es una creencia en la realidad objetiva, no una experiencia directa (véase también la Sección 10.4). La existencia y devenir reiterados realmente se producen muchas veces cada segundo, algunas evidencias las hemos visto en la Sección 7.2. Esto puede ser visto directamente por meditadores budistas avanzados (véase Mastering the Core Teaching of the Buddha (2004) en http://www.interactivebuddha.com/mctb.shtml, un libro para descargar gratis por Daniel Ingram).

Hay muchas escuelas de budismo. Therevada, la cual se piensa que es la más cercana a las enseñanzas originales del Buda, está dirigida a la propia liberación individual. Se extendió a Ceilán (hoy Sri Lanka) alrededor de 240 aC y de allí al sudeste asiático. Mahayana, cuyo objetivo es la libertad de todos los seres, no sólo del individuo, fue fuertemente influenciada por otras enseñanzas de la India, y resurgió en los siglos 2º y 3º. El tercer gran vehículo de la teoría y práctica budista, Vajrayana, se cree que surgió entre los siglos 6º y 12º, y es una mezcla de Mahayana, Tantrismo Hindú, y de la tradición Bon indígena del Tibet. Claramente la forma del budismo chino llamada Ch'an surgió en el siglo 6º. Que emigró a Japón, donde se convirtió en el Zen en el siglo 12º. Las cuatro escuelas Vajrayana del budismo tibetano surgieron entre los siglos 11º y 14º. Por último, la escuela Dzogchen, considerada por muchos tibetanos como la culminación del Vajrayana, surgió en el siglo 17º.

Los maestros del Advaita y Theravada difieren en sus conceptos de la realidad. De importancia fundamental en toda enseñanza Advaita es el conocimiento de nuestra verdadera naturaleza como Conciencia/Presencia pura (Dios, véase la Sección 14.3). En comparación, algunos profesores de Therevada dicen que no tiene ningún concepto de la Conciencia pura (véase, por ejemplo, http://www.accesstoinsight.org/lib/authors/bodhi/bps-essay_27.html), pero otros consideran que la Conciencia pura, o la naturaleza de Buda es el objetivo de la práctica (véase, por ejemplo, pp 156-157 de "Dancing UIT Life" (2008) y http://www.dancingwithlife.org/ por Phillip Moffitt).

Algunos grupos Advaita tienen maestros que llevan una vida normal. Estos grupos pueden mezclar otras disciplinas, tales como el yoga, las prácticas budistas, y grupos de estudio de su enseñanza. Un ejemplo de uno de estos grupos es el Advaita Meditation Center (http://www.advaitameditation.org/index.php).

El Therevada que se practica en Occidente consiste en gran parte de Vipassana (véase la Sección 14.6, y http://www.insightmeditationcenter.org/articles/InsightintheUS.html). Hay muchos maestros y grupos de Vipassana, por lo que no es tan difícil encontrar un maestro de Vipassana como lo es encontrar un maestro Advaita.

14.6. La meditación Vipassana

Vipassana tal como se practica en el Theravada es la comprensión de las Cuatro Nobles Verdades de las enseñanzas de Buda. Es la comprensión de la naturaleza transitoria de los fenómenos y el desinterés de las personas, de que el "yo" no existe. El maestro de meditación budista Sharon Salzberg dice sobre la meditación Vipassana (http://www.sharonsalzberg.com/sharon/meditations/meditations.htm#med03):

"La meditación Vipassana aquieta la mente y purifica nuestra conciencia para que podamos experimentar directamente la verdad de nuestras vidas con un mínimo de distracción y oscurecimiento. Este estilo se remonta a la forma en que el mismo Buda practicó, y es común a todas las tradiciones budistas. Simplicidad, quietud, y atención son sus cualidades.

"El primer pilar de la meditación es la concentración – estabilidad de la mente. Enfocamos nuestra energía normalmente dispersa. El estado que cultivamos es tranquilo, relajado, abierto, aceptado, apacible y suave. Dejamos que las cosas sean; no tratamos de aferrarnos a las experiencias. Nuestra mente está alerta y profundamente conectada con lo que está pasando.

"El segundo pilar es la atención y conciencia plena (mindfulness). Somos conscientes de lo que está ocurriendo mientras está surgiendo – no estar perdidos en nuestras conclusiones o juicios sobre ello. Prestamos atención a nuestras experiencias agradables, a nuestras experiencias dolorosas y a nuestras experiencias neutras – la suma total de lo que nos trae la vida."

Esta descripción es similar a nuestra descripción de la auto-indagación (indagación sobre el yo), es decir, investigación sobre el contenido de la Conciencia (véase la Sección 23.2), pero se queda corta respecto a la indagación del Yo, es decir, investigación sobre la propia Conciencia (véase la Sección 23.3). Las prácticas de la concentración y la atención plena (mindfulness) se describen en la Sección 24.2.

14.7. Zen

Siglos después de que el Budismo comenzara en la India, se propagó a través de las rutas comerciales a China, donde fue modificado por el contacto con el confucianismo, el taoísmo y la religión popular en la cultura china. Muchas escuelas de budismo chino fueron formadas. En el siglo 6º, la "Escuela Intuitiva", llamada Ch'an (derivado de la meditación budista llamada dhyana), fue introducida. De China, en el siglo 8º, Ch'an se extendió a Japón, donde, alrededor del siglo 12º, se convirtió en el Zen, la pronunciación japonesa de Ch'an.

(Los siguientes tres párrafos son extractos de las páginas 36/38 de un artículo de Norman Fischer titulado Nothing Holy, en Shambala Sun, marzo de 2004).

El Zen es una meditación (concisa, desprovista de lo no esencial, directa, determinada, sin compromiso) basada en el budismo que no tiene interés en refinamientos doctrinales. Al no basarse en escrituras, doctrinas, o rituales, el Zen es verificado por la experiencia personal, y se transmite de maestro a discípulo, de boca a oído, inefable, a través de un entrenamiento íntimo y duro.

Aunque el Zen al principio ha creado controversia en todos los países en donde se ha extendido, finalmente se ha convertido, con mucho, en la escuela de budismo de mayor éxito en China, Corea, Japón y Vietnam. A mediados de los años 1980, las tradiciones Zen de todos estos países se habían transmitido a los Estados Unidos.

Aunque el Zen finalmente ha desarrollado tradiciones de estudio y ritual, su énfasis en la experiencia personal siempre lo ha hecho una práctica orientada en la tradición. La práctica es la meditación, o sentarse en Zen (Zazen). Zazen es una simple práctica intensa que generalmente se enseña sin pasos, etapas, o adornos. El maestro enseña que hay que sentarse en una buena postura erguida, prestando plena atención a la respiración en tu vientre hasta que estés completamente alerta y presente. Este sentido de estar presente, con iluminación e intensidad, es la esencia del Zazen.

Vemos que los objetivos del Zen son similares a los objetivos del Vipassana, salvo que el Zen hace hincapié en la iluminación (Satori) como resultado de la meditación, mientras que el Vipassana hace hincapié en el entendimiento interior (insight). En este sentido, el Zen es muy similar a la indagación del Yo como se describe en la Sección 23.3, mientras que el Vipassana es similar a la indagación del yo, como se describe en la Sección 23.2.

14.8. Otras enseñanzas no-duales

En las enseñanzas no-duales, podemos distinguir entre dos tipos de conceptos, los que niegan lo que es falso, y los que afirman lo que es cierto. Los primeros siempre apuntan desde lo que es falso, mientras que los segundos tratan de apuntar hacia lo que se supone que es cierto. Conceptos que afirmar lo que es cierto pueden ser punteros engañosos. Por ejemplo, afirmar que la Consciencia es infinita implica que 1) la Consciencia puede ser descrita en términos conceptuales, y que 2) la Consciencia no tiene límites. Ninguno de estos conceptos se aplica a la Consciencia, que está más allá de todos los conceptos. Por otro lado, conceptos que niegan lo que es falso pueden ser punteros muy valiosos. Por ejemplo, la afirmación de que la Consciencia no es un concepto, entidad, u objeto significa claramente que la Consciencia no puede ser descrita en términos conceptuales. Un puntero negativo muy útil es la declaración de que no hay separación.

Ya que los conceptos se utilizan sólo como punteros o indicadores, es evidente que dos diferentes sistemas conceptuales son punteros igualmente eficaces a la Realidad. Esto no debería de preocupar a quien es consciente del propósito de los conceptos. El sistema conceptual que uno acepte dependerá de la eficacia con que apunta a la Realidad en la mirada intuitiva de los estudiantes. Esa es la razón por la que diferentes sistemas conceptuales suelen atraer a diferentes personas. Dos claros ejemplos de sistemas conceptuales tal vez igual de eficaces son la enseñanza de Ramesh, que hace hincapié en la comprensión profunda de la ausencia del hacedor, en comparación con la enseñanza de Ramana Maharshi, que hace hincapié en la indagación en el "yo" con el fin de descubrir su ausencia. El que uno escoja dependerá de las características de la personalidad del individuo. (Este curso es un compuesto de estas dos enseñanzas.) Otros sistemas que apuntan a la experiencia no-dual son Vipassana y Zen.

Debido a que el maestro despierto no es un individuo sino un organismo cuerpo-mente a través del cual la Consciencia funciona impersonal y espontáneamente, desde el punto de vista del maestro (es decir, la Consciencia), no hay sentido personal de obligación o responsabilidad (aunque a menudo sí lo habrá desde el punto de vista del discípulo), así que no hay que preocuparse acerca de si una persona aceptará la enseñanza.

Debido a que un sistema conceptual de punteros a la Realidad sólo puede ser eficaz si es comprendido y aceptado por el discípulo, mientras el organismo cuerpo-mente adquiere experiencia con la enseñanza, la enseñanza por lo general será naturalmente más simple y centrada. De forma irónica, cuanto más simple y centrada es la enseñanza, más se alejan algunas personas de ella, y más son atraídas otras hacia ella.

Además del hecho de que las creencias espirituales no pueden ser verdaderas, un simple sistema conceptual nunca puede satisfacer el anhelo de Verdad, que es la compulsión que hay detrás de toda búsqueda espiritual (por ejemplo, "Conócete a ti mismo" – la inscripción que figura en el Oráculo de Apolo en Delfos, Grecia, siglo VI a.C.). Sólo el ver con claridad puede satisfacer esto, y al final, sólo el ver con claridad puede llevar a la realización de nuestra verdadera naturaleza. Debido a que la intuición constantemente nos está empujando hacia esta realización, toda práctica basada únicamente en la aplicación mental y no en el ver claro debe esforzarse por ignorar este empuje. Además, cualquier sistema de creencias es constantemente cuestionado por los sistemas de creencias que compiten. El resultado es que cualquier sistema de creencias, para poder sostenerse, requiere un constante esfuerzo por defenderlo, afianzarlo, y reforzarlo. Este esfuerzo siempre fortalece el sentido de separación de que el sistema de creencias se supone que se disuelva.

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