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Parte 3. El fin del sufrimiento y el descubrimiento de nuestra verdadera naturaleza

Prefacio a la parte 3

Ying-Yang

Vamos a revisar rápidamente los principios de la no-dualidad que hemos aprendido. La Consciencia, como Conciencia más lo que aparece (contenido), es todo lo que hay. Todos los objetos, incluyendo las personas y cosas de todo el mundo surgen o aparecen en la Conciencia. El único valor de este concepto radica en la realidad de la Conciencia a la que apunta. La Conciencia es mi verdadera naturaleza. Yo, como Conciencia, contengo todos los objetos de la Conciencia. "Yo" no existo como individuo separado - "yo" como individuo soy simplemente una aparición en Yo como Conciencia. Ver esto directamente es la liberación de todo sufrimiento.

Ahora llegamos a la aplicación práctica de este curso. Todo lo que hemos visto anteriormente forma una base de conceptos que utilizaremos ahora como indicadores para poner fin a nuestros sufrimientos y descubrir nuestra verdadera naturaleza. La finalidad de las enseñanzas espirituales es ayudarnos a ser conscientes de las experiencias que confirman los conceptos que hemos aprendido. La mayoría de las enseñanzas incorporan algún tipo de práctica espiritual. Hay cientos de diferentes tipos de prácticas, y cada maestro espiritual enseña su propia versión. Nosotros nos hemos centrado, y seguiremos centrados, principalmente en dos enseñanzas que actualmente enseñan los jnanis en Occidente. Una de ellas no requiere ninguna práctica en absoluto. Esta es la comprensión profunda de la ausencia de voluntad, del sentido de autoría personal (hacedor), y del individuo, que enseña Wei Wu Wei, Ramesh Balsekar, y sus discípulos. La otra es la enseñanza de la investigación de nuestra verdadera naturaleza y de la Realidad, y muchos maestros enseñan variaciones de esta enseñanza, tales como Francis Lucille, Rupert Spira, y Grez Goode. Ambas pretenden abrirse camino entre la parafernalia y las zarzas que son características de tantas enseñanzas y prácticas, hacia la esencia y el corazón de toda espiritualidad.

Capítulo 17. Cómo vivir la vida

17.1. Problemas con la lectura de las escrituras

En la meditación del 13 de abril en A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"Nosotros realmente no vivimos, sino que somos vividos. No hay nada en ninguna parte, salvo el universal e impersonal 'Yo', y ningún objeto individual en ninguna parte tiene existencia independiente de él."

En la meditación del 9 de agosto, dice,

"Cualquier persona que verdaderamente ha aprehendido que es imposible para él vivir independientemente de acuerdo con su propia "fuerza de voluntad" cesaría naturalmente de tener intenciones. Cuando está convencido de que vivir es una especie de sueño en el que no tiene ningún control sobre sus acciones, cesan todas las tensiones y un sentido de total libertad tiene lugar."

El título de este capítulo representa mal al sueño que es vivir, porque nosotros como individuos no vivimos; estamos siendo vividos. Somos simplemente figuras soñadas, y como tales estamos siendo soñados.

A los efectos de facilitar la comunicación, normalmente usaremos la voz activa, como si realmente hubiera individuos haciendo algo, en vez de la voz pasiva, que es más apropiada para describir acontecimientos que suceden espontáneamente (sin causa). Todos los sabios y maestros espirituales lo hacen, pero uno debe comprender que es sólo por conveniencia de la comunicación y no describe exactamente lo que está sucediendo. De hecho, una fuente común de incomprensión de las escrituras espirituales es esta confusión. En muchos casos, los escritos de los iluminados son descripciones de lo que está ocurriendo, y no prescripciones para alcanzar la iluminación. La iluminación no puede ser alcanzada por un hacedor, sólo puede ocurrir espontáneamente. Un buen ejemplo de ello es el muy citado capítulo II, versículo 47 del clásico texto hindú, el Bhagavad-Gita, en el que el Señor Krishna (una manifestación de Dios), describe a Arjuna la esencia del karma yoga, el yoga de la acción (traducido del sánscrito por Ramesh, en The Bhagavad Gita: A Selection (sin fecha)):

"Todo lo que puedes hacer es trabajar por el bien del trabajo. No tienes derecho a los frutos del trabajo (las consecuencias de tus acciones no están bajo tu control). Pero no dejes que este hecho te incline hacia la inacción."

Ramesh explica que la interpretación no-dualista de este verso es que nadie tiene la libertad de elegir si desea o no trabajar. No hay libre albedrío, y el trabajo sólo ocurre espontáneamente. Cualquier miedo de que la aceptación de este verso de lugar a la pasividad fatalista carece de fundamento porque si la acción tiene o no que ocurrir no depende del individuo. [Nota: Cuando lees el Bhagavad Gita, la comprensión interior de tu verdadera naturaleza será mucho más incisiva si te identificas con El Señor Krishna (Dios) en lugar de con Arjuna (el buscador)].

A la vez que estamos considerando este verso del Bhagavad Gita, vale la pena comparar la traducción de Ramesh con la de Maharishi Mahesh Yogi (MMY) en Bhagavad Gita: A New Translation and Commentary with Sanskrit Text (1969):

"Tienes control únicamente sobre la acción, nunca sobre los frutos de la acción. Vive no para los frutos de la acción, ni te apegues a la inacción."

Este es un buen ejemplo de cómo son radicalmente diferentes los significados de dos diferentes traducciones. De la traducción de MMY sería difícil extraer la interpretación de Ramesh incluso aunque ambas traducciones presumiblemente vienen de seres iluminados. La lección aquí no es sólo hacer una distinción entre descripción y prescripción, sino también ser muy cautos en la lectura de cualquier escrito traducido. Cualquier traducción, inevitablemente, transmite el mensaje que el traductor desea transmitir. Por supuesto, el peligro aquí es mucho mayor si la traducción fue realizada por una persona no iluminada. Esta es una dificultad con muchas traducciones de las escrituras antiguas.

Nota: Muchas escrituras antiguas fueron originalmente transmitidas por tradición oral. Las escrituras budistas no se escribieron hasta alrededor del 25 aC, 500 años después de la muerte de Buda (http://www.thebuddhistsociety.org/library/Scriptures.html#pali). La literatura sánscrita sagrada de la India se cree que fue escrita por primera vez en torno al mismo tiempo (http://en.wikipedia.org/wiki/Sanskrit_literature). Puesto que las escrituras judías habían sido escritas durante siglos antes de Cristo, no había tradición oral en el momento de Jesús, y él mismo no dejó escritos. Así, el primer registro de su enseñanza fue escrito alrededor del 70-80 dC por el apóstol Marcos (http://en.wikipedia.org/wiki/Gospel_of_Mark). En cada uno de los periodos de estos largos procesos, estaba el peligro de errores de memoria, traducción, y transmisión.

Es posible que las dos diferentes traducciones anteriores de los pasajes del Bhagavad Gita, puedan ser debido a que hay dos tipos distintos de público al que Ramesh y MMY pretenden llegar. Ramesh no tenía ningún interés en diluir o comprometer su mensaje a fin de llegar al gran público, mientras que MMY estaba interesado en llegar al mayor público posible. A la mayoría de la gente no le interesa escuchar que no hay libre albedrío, por lo tanto, el mensaje de Ramesh inspira sólo a unos pocos, mientras que el mensaje de MMY es bien acogido por millones de personas. (Una vez más, por supuesto, debemos recordar que ambos mensajes son parte del funcionamiento impersonal de la Consciencia, y ni Ramesh ni MMY funcionan como un individuo.)

En el Advaita Fellowship Newsletter de noviembre de 2008, Wayne Liquorman dice:

"Me divertía especialmente una escena en el DVD cuando Maharaj hablaba de la FUERZA DE VIDA como responsable de todo. Lo que se leía en el subtítulo era que ¡la FUENTE DE LUZ era responsable de todo! Sin duda fue un error simple y comprensible, pero ilustra el peligro inherente de considerar las declaraciones grabadas del gurú como la Verdad. No me sorprendería saber que en algún lugar del mundo, ¡habría un buscador sinceramente postrado frente a un foco de luz!" (1)

Como lo ilustra esta cita, otra dificultad con la lectura de los escritos espirituales es que la mayoría de ellos fueron escritos para ser comprendidos y aceptados dentro de la cultura del público original. Puesto que estas culturas eran generalmente muy diferentes de la cultura occidental contemporánea, la lectura de los escritos espirituales traducidos tienen la dificultad añadida de que el significado espiritual debe ser separado de lo culturalmente irrelevante. Esto es cierto no sólo para las escrituras antiguas, sino también para las traducciones relativamente recientes de diálogos entre los sabios y sus discípulos. Un ejemplo especialmente engañoso e irritante es el concepto del Corazón de Ramana Maharshi. Maharshi habla con frecuencia del Corazón, un término que se utiliza para significar el Ser. Sin embargo, esto ha causado confusión, no sólo para los lectores actuales de sus diálogos, sino también para su público original. Debido a que muchos sabios se refieren al corazón como al centro emocional y sentimental en el cuerpo, la gente comúnmente ha tratado de localizar al Ser en el cuerpo en vez de pensar en él como Conciencia pura.

Traducir un sistema espiritual de una cultura a otra puede ser traicionero. Por ejemplo, tradicionalmente, las enseñanzas y prácticas del budismo contienen más de 200 normas de comportamiento para los monjes y más de 300 para las monjas (http://en.wikipedia.org/wiki/Vinaya). Sin embargo, como el budismo se ha expandido hacia occidente, estas normas han presentado enormes obstáculos a los occidental laicos en sus esfuerzos de practicar el budismo. Consideremos algunos ejemplos de los preceptos budistas contra la destrucción o matanza de seres vivientes (de http://www.accesstoinsight.org/lib/authors/ariyesako/layguide.html#harmlessness):

"Matar deliberadamente a un animal es una ofensa. [Esto incluye a las criaturas del tamaño de un chinche o una hormiga.]

"El uso del agua, a sabiendas de que contiene seres vivos que mueren a causa de su uso, es una ofensa.

"Uno de los requisitos del monje es un filtro de agua. Se utiliza para prevenir matar criaturas (visibles) que flotan en el agua cuando se utiliza el agua de un pozo o un arroyo. Prácticamente, esto también lleva consigo que los monjes tengan especial cuidado de cubrir las jarras del agua o cambiar regularmente el agua para que las larvas de los mosquitos no tengan oportunidad de reproducirse.

"Dañar o destruir intencionalmente una planta viva es una ofensa... Por lo tanto la destrucción de una planta viva - por ejemplo, talar un árbol, arrancar una flor, quemar hierba - es una ofensa; como lo es recoger la fruta de un árbol, una flor de un arbusto, etc. Es una ofensa de mal proceder dañar o destruir semillas o pepitas fértiles, o un semillero viable."

Ahora vamos a comparar estos preceptos con la prohibición del asesinato en la Biblia (todos los pasajes bíblicos son de la Nueva Versión Estándar Revisada en http://bible.oremus.org/):

Een el Éxodo 20:13, el Sexto Mandamiento original dice:

No matarás.

Pero a éste le siguen los siguientes pasajes del Deuteronomio 21:

18 Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; 19 entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; 20 y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. 21 Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.

y los siguientes del Deuteronomio 22:

20 Mas si resultare ser verdad que no se halló virginidad en la joven, 21 entonces la sacarán a la puerta de la casa de su padre, y la apedrearán los hombres de su ciudad, y morirá, por cuanto hizo vileza en Israel fornicando en casa de su padre; así quitarás el mal de en medio de ti.

[La traducción castellana de estos pasajes es de http://www.biblia12.com]

La interpretación de la Biblia cristiana no sólo tiene la dificultad de haber sido escrita para una cultura en particular, y haber sido escrita o traducida por escritores cuya iluminación es dudosa, sino que también tiene el añadido obstáculo de ser intrínsecamente dualista. Sin embargo, como podemos ver en las Secciones 14.3 y 21.3, algunos pasajes tienen interpretaciones no-dualistas, aunque estas interpretaciones son prácticamente desconocidas en los círculos cristianos. Además, toda escritura que se basa en el concepto de Dios es más fácil dar una interpretación no-dualista considerando a Dios como la Conciencia/Presencia (véase la Sección 14.3) en lugar de estar separado de nosotros.

Pregunta: ¿Alguna vez ha sido incapaz de entender la Biblia? ¿Alguna vez ha sido capaz de entenderla?

Compare lo los pasajes anteriores con los siguientes del Capítulo 18 del Bhagavad Gita (véase http://www.celextel.org/Gita.html):

16 ... aquel de mala comprensión,
Que considera el alma como agente de todas las acciones,
Es de mente pervertida y no se da cuenta de la verdad.

17 Pero aquel que no siente que lo hace,
Y cuyo yo no está apegado a lo que hace,
No mata a ningún ser aunque él los mate.

El Bhagavad Gita no es un manual de comportamiento, sino más bien es una descripción de acción no-dualista (lo que podemos llamar no-acción).

17.2. Suceda lo que suceda tiene que suceder

En física, la invariancia de las leyes físicas describe lo que sucede y lo que no sucede. Por ejemplo, puesto que se ha observado que las leyes físicas son las mismas en todas partes en el espacio (invariancia en el espacio), se observa que el impulso (momento) se conserva. Puesto que se ha observado que las leyes físicas son las mismas en todo momento (invariancia en el tiempo), se observa que la energía se conserva. En general todo lo que está permitido por los principios de la invariancia y las leyes de conservación puede suceder y sucede, y todo lo que se oponga a ellas no sucede. Sin embargo, a pesar de que llamamos leyes a estos principios, la naturaleza no tiene obligación de obedecerlas. Son meramente descripciones hechas por el hombre de lo que regularmente se observa que sucede o no sucede (véase la Sección 12.4).

Los cosmólogos teóricos aplican las leyes físicas conocidas para el estudio del universo como un todo. El principio antrópico cosmológico fue enunciado por primera vez por el físico teórico australiano Brandon Carter en 1974 (Carter, B., Large Number Coincidences and the Anthropic Principle in Cosmology, in Confrontation of Cosmological Theories with Data, MS Longair, Editor 1974, pp 291. - 298). En pocas palabras, dice:

"Lo que podemos esperar observar debe estar restringido por las condiciones necesarias por nuestra presencia como observadores."

En otras palabras, lo que observamos depende de nuestra existencia como observadores (ver también las Secciones 6.4, 6.5, 6.10). Las leyes físicas que observamos deben ser compatibles con la vida tal como la conocemos. Si no lo fueran, no estaríamos alrededor para observarlas. Se trata de una tautología, pero también es profunda.

Los cosmólogos utilizan la interpretación de los mundos múltiples de la física cuántica (ver Sección 6.7), ya que no requiere de un observador independiente y porque describe e incluye la vida misma. En esta interpretación, todo lo que es permitido por la ley física puede suceder y sucede en un universo. Los cosmólogos estudian una variedad de universos teóricos, en sólo algunos de ellos es posible que se den las condiciones para la vida. Si consideramos todos estos universos conceptuales, más el principio general de que todo lo que puede suceder sucede, podemos reformular el principio antrópico de una manera ligeramente diferente:

En todo universo en que la vida puede suceder, sucede.

Sin embargo, como el Advaita no es teórico, no existe una realidad objetiva y no existen otros universos posibles. Puesto que la vida ocurre en este momento, no hay posibilidad de que no ocurra en este momento (otra tautología). Por lo tanto, podemos decir:

La vida sucede porque tiene que suceder.

Puesto que sabemos por experiencia propia que la vida no ocurre sin sufrimiento (véanse las Secciones 14.5, 21.1), también podemos decir:

El sufrimiento sucede porque tiene que suceder.

El sufrimiento es universal, por lo que es impersonal. Es un problema sólo si pensamos que se dirige a nosotros personalmente en lugar de ser un hecho impersonal de la vida. Cuando el sufrimiento ocurre, es absurdo resistirse (véase la Sección 21.1). Si pudiéramos sentir nuestra ira y tristeza sin pensar que no debería ser así, podríamos experimentar un profundo cambio en nuestra percepción de la vida (véase el Capítulo 25).

Pregunta: Supongamos que usted acepta que el sufrimiento no es su sufrimiento, sino que es impersonal. ¿Seguiría habiendo sufrimiento?

En la meditación del 2 de julio en A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"Cuando hay una clara comprensión de que un ser humano individual es una parte inseparable de la totalidad de la manifestación fenoménica y que no puede separarse a sí mismo de la totalidad como una entidad independiente y autónoma, el hombre, naturalmente, deja de tener intenciones personales. Cuando se convence de que la vida es una especie de sueño en el que no puede tener un control efectivo, ya sea sobre sus circunstancias o sus acciones, cesan todas sus tensiones, y una sensación de total libertad tiene lugar. A continuación él acepta voluntaria y libremente todo lo que se cruce en su camino dentro de la totalidad del funcionamiento que este sueño-vida es."

En septiembre de 2009 en el Advaita Fellowship newsletter, Wayne Liquorman dice:

"Una de las respuestas más comunes que recibo durante mis charlas sobre la Enseñanza de la Vida es: "Si todo es 'solamente' un acontecimiento y está predeterminado, ¿por qué debería hacer algún esfuerzo para hacer algo?" La palabra clave en la declaración es "debería". De hecho, realmente no hay duda de que debería. Sea consciente de ello o no, usted hace lo que hace porque el Universo dicta sus acciones. Lo hace a través de una combinación de predisposición genética combinada con el subsiguiente condicionamiento ambiental, (experiencia y aprendizaje). Si usted mira profundamente en sus propias acciones puede ver que hace cosas independientemente de sus sentimientos de lo que usted debería o no debería hacer. El "debería" es simplemente una historia que se cuenta sobre lo que sucederá o ha sucedido. A veces lo que sucede está en línea con su sentimiento de "debería" y usted está contento. Otras veces hay una desconexión entre lo que ha sucedido y lo que usted siente que "debería" haber sucedido y hay culpa (si es USTED el que debería haber actuado de otra manera) o una sensación de que el mundo está desarreglado (si es el UNIVERSO el que debería haber actuado de otra manera).

Cuando nuestras decisiones están de acuerdo con lo que sucede, nuestra sensación errónea de lo que íbamos a hacer se refuerza, y entonces sentimos orgullo por nuestros éxitos. En otras ocasiones, no importa lo decididos que estemos a hacer o no hacer algo, nuestras acciones son justamente lo contrario. Esto solamente provoca frustración y culpabilidad por nuestra incompetencia, falta de disciplina, o falta de carácter. La verdad en ambos casos es que ni nuestras decisiones ni nuestras acciones están nunca en nuestras manos, sino que son totalmente espontáneas.

Una buena metáfora de esta situación nos la da Wei Wu Wei en su libro de 1964, All Else is Bondage. Un niño viaja en uno de los coches de juguete que se mueven por una pista de raíles en una feria. Los coches están sujetos a los raíles por un mecanismo, por lo tanto el volante no tiene ningún efecto en absoluto. Al principio, cuando el coche va en la dirección en la que el niño mueve el volante, el niño piensa que él ha dirigido el coche en esa dirección. Luego, cuando él mueve el volante en dirección contraria y el coche no sigue esa dirección, o bien el niño se frustra o aprende que su manejo del volante no tiene nada que ver con la dirección que sigue el coche. Si aprende esto, él es mucho más inteligente que nosotros que aún pensamos que tenemos el poder de hacer algo.

En la meditación del 14 de julio de A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"Comprenda que realmente no hay un hacedor y continúe actuando en la vida como si usted fuera el hacedor, entonces se desarrolla una adecuada actitud de compasión."

Con todo esto en mente, ¿qué podemos decir acerca de cómo conducir nuestra vida? En general, podemos decir dos cosas. En primer lugar, ya que el ego es incapaz de elegir o de actuar, y todo ocurre espontáneamente, es evidente que todo lo que ocurrió en el pasado tenía que ocurrir justo como lo hizo. No podría haber ocurrido de otra manera. Realmente entender esto significa que no puede haber ninguna posibilidad de culpabilidad, tristeza, vergüenza, o pecado por algo que se hizo en el pasado, ya sea hacia uno mismo o hacia cualquier otra persona. Sin embargo, hasta que se produzca la total comprensión, la culpabilidad, la vergüenza, y el reproche es probable que continúen.

En segundo lugar, ya que no podemos decidir o elegir nuestras acciones, todo lo que sucede ahora y en el futuro debe ocurrir en la forma en que ocurre. No hay nada que nosotros debamos o no debamos hacer, y nada que debíamos o no debíamos haber hecho. Esta comprensión ayuda a eliminar cualquier vacilación o indecisión que se base en el miedo de cometer un error, ya que sabemos que los errores no son posibles. (No es necesario eliminar todas las indecisiones, ya que puede haber alguna indecisión natural no basada en el miedo a cometer un error.) Sabemos entonces que lo que queremos, así como nuestras elecciones y el resultado de nuestras elecciones ocurren todas de forma espontánea e impersonal. Cuando nos acostumbramos a la idea de que no sólo no tomamos decisiones, sino que no podemos hacerlo, y que las decisiones simplemente suceden, sólo podemos observar el proceso de toma-de-decisiones en la acción, y simplemente esperar y ver lo que sucede. Podemos entonces observar la cadena de pensamientos que conducen a una decisión, y ver la inevitabilidad de cada decisión. Un sencillo y práctico modo de resumir este enfoque es simplemente ser conscientes de que no estamos haciendo nada. Lo más probable es que no se producirá ningún cambio radical en nuestro comportamiento porque en realidad nunca hemos hecho nada.

Pregunta: ¿Qué es el "yo"? ¿De dónde viene la idea de que puede hacer algo?

17.3. Significado y propósito de la vida

En la meditación del 8 de marzo de A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"Esto que ves como el universo, no tiene ningún propósito. Es todo un lila, un juego en el que nos unimos y participamos con algún entretenimiento para pasar el tiempo."

En la meditación del 16 de julio, dice,

"El significado de la vida es que la vida no tiene otro significado que vivirla como un sueño sobre el cual no tenemos realmente ningún control."

En la meditación del 29 de abril, dice,

"Considerar que el mundo no tiene ningún significado o propósito es simplemente decir que el mundo no está centrado en la humanidad. Sin sus ideales y motivaciones, un individuo tiene miedo de no ser nada en la nada de un mundo sin propósito. En realidad, los ideales de "propósito" del hombre como la base de la vida y la naturaleza no son más que sus propios conceptos condicionados. La naturaleza no puede considerarse en términos del pensamiento, la lógica o el lenguaje humanos. Lo que parece cruel e injusto en la naturaleza es así sólo cuando la naturaleza es considerada desde el punto de vista de un individuo humano separado y distanciado. Pero el resto de la naturaleza es totalmente indiferente porque el resto de la naturaleza no es humana."

En la meditación del 6 de mayo, dice,

"Que todo este espectáculo fenoménico del universo no tenga propósito indica la evidente inutilidad de buscar una meta en la vida. Apenas se concibe un objetivo de inmediato es espontáneamente destruido y el yo consciente o ego se encarga de la competencia destructiva en contra de todo lo que viene, perdiendo así todo lo que vale la pena en la vida. ¡Es precisamente la vida "con propósito", que persigue una meta, la que deja escapar totalmente el sentido de la vida! La verdadera visión sin ningún propósito no se pierde nada y disfruta de todo sin inhibición."

Pregunta: ¿Le da miedo pensar que la vida no tiene ningún sentido propio?

Siempre que la buena o mala fortuna nos golpea, puede surgir el pensamiento en la mente condicionada de que debe haber algún significado para ello, sobre todo si la creencia en Dios también está presente. Así pues, puede pensarse que el suceso refleja o bien el favor o gracia de Dios o la desgracia o desaprobación de Dios, y esto puede dar lugar al sentimiento de orgullo o de culpabilidad. Sin embargo, si la voluntad de Dios es todo lo que hay, (ver Sección 12.5), no puede haber ningún individuo que pueda sentir orgullo o culpabilidad. Si el orgullo o la culpabilidad surgen, es la voluntad de Dios, no la del individuo.

En la enseñanza de la no-dualidad, el mundo no tiene significado en sí mismo. El nacimiento, la vida, la buena y mala suerte, la enfermedad, el sufrimiento y la muerte son impersonales. Por lo tanto, pensar que "mi" sufrimiento se debe a "mi" fracaso es un malentendido. Cualquier pensamiento con un significado es sólo un pensamiento que no tiene más significado que cualquier otro pensamiento. Sin embargo, no cometer el error de creer que la ausencia de un propósito es la misma cosa que la presencia de aleatoriedad. Sabemos de nuestro propio pasado y de la historia que los acontecimientos ocurren según un patrón, no al azar (véase la Sección 12.3).

En la enseñanza no-dual, no tiene sentido preguntar cuál es el significado del Amor, del Ser, de la Presencia, o de la Conciencia. La noción de significado en sí misma es superflua porque la esencia de la no-dualidad es Amor, Ser, Presencia y Conciencia (véase el Capítulo 16). Pero recuerde, estas palabras son indicadores, y no descriptores, porque la no-dualidad no puede describirse (véase la Sección 10.1).

En la meditación del 20 de mayo en A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"Esencialmente, lo que quiere de la vida la persona corriente es sólo una cosa: felicidad. Es en esta búsqueda que va por la vida día tras día con la firme creencia de que de alguna manera, algún día encontrará finalmente satisfacción a través de las cosas y las circunstancias de su mundo. Llega un momento, sin embargo, en que el hombre está totalmente cansado, física y mentalmente, de esta constante búsqueda, ya que descubre que nunca termina. Llega al sorprendente descubrimiento de que todo tipo de satisfacción tiene en sí misma las raíces del dolor y el tormento. En esta etapa su búsqueda no puede más que volverse hacia el interior, hacia esa felicidad que es independiente de las cosas externas."

Pregunta: ¿Describe esta cita su experiencia?

La declaración de Ramesh es coherente con las "Cuatro Nobles Verdades" del Buda (véase la Sección 14.5): la Presencia de Dukkha, la Causa de Dukkha, el Final de Dukkha, y el Sendero que conduce al Final de Dukkha.

En la p. 95 de I Am That (1984), Nisargadatta dice,

"Usted tiene un propósito sólo mientras usted no está completo; hasta entonces la plenitud, la perfección, es el propósito."

¿Qué más podemos decir acerca del propósito en la vida? La primera cosa que podemos decir es que nunca elegimos un propósito – el propósito sucede espontáneamente como lo hace todo lo demás. Si el propósito debe suceder, sucederá, si no, no. Dicho esto, también podemos decir que, si bien la mayoría de las personas son infelices si sus vidas parecen no tener un sentido o propósito, el propósito no es estático, y por lo general cambia según uno evoluciona. Inicialmente, es probable que el propósito sea simplemente encontrar una manera de vivir mejor, más simple, más útil, más pacífica, más satisfactoria, sin todos los conflictos, el estrés y la insatisfacción que acompañan a la vida impulsados por los temores y los deseos del ego. Según uno evoluciona, el propósito puede volverse más específico, y puede reducirse a una devoradora búsqueda de Dios, del Ser, o de la Realidad. La búsqueda entonces guía y determina dónde y lo que uno hace, desde el trabajo, hasta el ocio, las vacaciones y fiestas, la lectura, los amigos, la dieta, el ejercicio, la práctica espiritual. Cada minuto de la vida se dedica a la búsqueda. Gradualmente, uno se da cuenta de que lo que está buscando no se encuentra ahí fuera, y el apego se debilita, disminuye el sufrimiento, y la intensidad de la búsqueda disminuye. Pronto importa poco si ocurre o no el despertar. Entonces, la búsqueda espiritual y el sentido de autoría personal de las acciones desaparecen, y se produce la realización de que nunca hubo una entidad individual haciendo nada.

Pregunta: ¿Siente que su vida tiene un propósito? ¿Ha cambiado alguna vez?

17.4. La voluntad de vivir / el deseo de morir

En la meditación del 3 de noviembre en A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"La esencia de la existencia manifestada es el continuo cambio, desde la integración o nacimiento hasta la desintegración o muerte. Con la capacidad de sentir viene la voluntad de vivir, de no ceder a la desintegración, y este es el ego, que genera la mente pensante o especulativa en el hombre y de todas las miserias humanas con el consiguiente intento inútil de evitar lo inevitable."

El propósito puede manifestarse en una multitud de formas, la más evidente de ellas es la voluntad de vivir. Sin embargo, la Segunda Noble Verdad del budismo afirma que el sufrimiento proviene del deseo de no existencia, así como de su opuesto dual, el deseo de existencia (véase la Sección 14.5). Una forma extrema del deseo de no existencia es el deseo de morir. Cuando el deseo de morir aparece en una persona no despierta, por lo general es interpretado como un deseo de destrucción del cuerpo, y él o ella tratará de reprimirlo para no sentir culpa y debido al estigma religioso y cultual contra el suicidio. Sin embargo, reprimirlo, es desperdiciar la oportunidad de comprenderlo. Una interpretación más consciente es que el deseo de morir no es más que un deseo de terminar con el sufrimiento. Esta necesidad no requiere la muerte física porque el cuerpo no es la fuente del sufrimiento (aunque es la sede del dolor físico). Como hemos visto en la Sección 11.4, la verdadera fuente del sufrimiento es la identificación con el "yo"-concepto, que se traduce en el imaginario "yo". Así pues, el deseo de morir es en realidad un deseo de desidentificación y de la consiguiente paz.

Pregunta: ¿Tiene miedo a morir? ¿Tiene miedo de no morir?

El estigma contra el suicidio como pecado condena cualquier intento de escapar de la vida, porque la religión considera a la vida como una responsabilidad, carga, o pena impuesta en nosotros por Dios. Este es un ejemplo de lo absurdo a lo que nos conduce la creencia en un dios creado a la imagen del ego (véase el Capítulo 14.2).

La desidentificación del "yo"-concepto puede producirse sin la muerte (véanse los capítulos 20, 22, 23, 24), puesto que la desidentificación del cuerpo es la muerte (véase la Sección 10.4). Como el propio organismo no es más que un mecanismo inerte, la muerte no tiene un significado intrínseco (véase el apartado anterior). Sea cual sea el estado de conciencia espiritual, la vida en condiciones extremas de dolor o depresión pueden llegar a ser intolerable. Incluso para la persona despierta, el dolor físico puede ser tan intenso que el impulso para ponerle fin a todo no será descartado.

En 1980, Derek Humphry organizó la Sociedad Hemlock, con el fin de informar a las personas que sufren de enfermedades incurables de sus opciones para liberarse. Su libro, Salida Final (1991), es un manual de ayuda que trata sobre "los aspectos prácticos de la auto-liberación y el suicidio asistido". En las críticas favorables al libro, Isaac Asimov escribió,

"Ningún ser humano decente permitiría que un animal sufriera sin ponerle fin a su desdicha. Solamente los seres humanos son tan crueles con otros seres humanos como para permitir que vivan en el dolor, en la desesperanza, la muerte en vida, sin mover un músculo para ayudarlos. Es contra de esas actitudes es que existe este libro."

Sea cual sea la motivación, si se produce el suicidio, no tiene por qué ser interpretado como un fracaso. ¿Cómo puede haber fracaso si no hay hacedor y no hay elección?

Pregunta: ¿Ha conocido a alguien que se suicidó? ¿Cree usted que esa persona fracasó en la vida?

17.5. Si el sufrimiento termina, la práctica espiritual normalmente sucede primero

El que nosotros suframos o no suframos no depende de nosotros. El que nosotros realicemos o no realicemos algún tipo de práctica, y si la hacemos, el que funcione o no funcione, tampoco depende de nosotros. Como hemos dicho anteriormente, el despertar (y todos los demás acontecimientos) sólo puede ocurrir espontáneamente. Nunca puede ser el resultado directo de un imaginado hacedor que lleve a cabo cualquier conducta o práctica.

¿Qué podemos entonces decir acerca de la práctica espiritual? Aunque hay casos aislados de que la iluminación ocurre sin una previa práctica espiritual (Ramana Maharshi es un ejemplo), en la inmensa mayoría de los casos, una intensa práctica ha tenido lugar antes de la iluminación. Sin embargo, sería un error esperar que la práctica espiritual por sí misma dé lugar al despertar porque hay un imaginario hacedor en toda práctica volitiva y el propio hacedor es el problema. Si ocurre la práctica espiritual, su valor real es que puede aliviar su sufrimiento (ver ejemplos en la Sección 16.2).

Vamos a recordar lo que dice Galen Sharp acerca de por qué somos tan infelices (véase el documento completo en la Sección 17.8):

"Porque no todo sale como queremos. Porque tememos hacer las cosas que no queremos hacer, pero tenemos que hacer. Y no podemos hacer muchas cosas que queremos hacer. Todo esto se reduce al hecho de que creemos que somos una persona con deseos que están en conflicto con nuestras circunstancias y las responsabilidades."

Asimismo, en la meditación del 3 de julio en A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"La vida presenta problemas porque luchamos contra la vida, no aceptamos lo-que-es en el momento presente. Queremos ser algo distinto de lo que somos. Queremos algo más de lo que tenemos ahora."

El sufrimiento es una consecuencia de la identificación con el "yo" (véase la Sección 11.4). Si creemos que somos limitados, sentiremos la necesidad de tener el control sobre lo que nos ocurre. Pero en realidad, somos ilimitados. No tenemos ningún control, pero no lo necesitamos, incluso en las prácticas mencionadas en este curso. Entonces, ¿por qué se mencionan estas prácticas? Si un cuerpo-mente está tan condicionado que permite que alguna práctica ocurra, y si la intención de practicarla ocurre, podría ocurrir. Si no, probablemente no (véanse las Secciones 5.15, 18.4). Pero, si una práctica no se ocupa de la naturaleza del sufrimiento y sus causas, no aliviará el sufrimiento.

Una práctica efectiva para aliviar el sufrimiento es aquietar la mente (véase la Sección 11.9). Esto es necesario para el eficiente funcionamiento de la mente. Una mente tranquila es también un fin en sí mismo, ya que va siempre acompañado de la paz de la Conciencia pura. De hecho, esta puede ser una guía para distinguir entre las prácticas eficaces y no eficaces. Si se alivia el sufrimiento mediante una práctica, vale la pena continuar. Si no es así, y especialmente si aumenta el sufrimiento, es mejor no continuar con ella.

Prácticas eficaces para ayudar a la desidentificación de todas las formas de condicionamiento. Irónicamente, una mente pensante más silenciosa inicialmente permite el condicionamiento inconsciente (véase la Sección 5.15), también llamado vasanas o tendencias latentes, para surgir en la conciencia de la mente consciente. La mente pensante normalmente reprime los deseos, impulsos o pensamientos no deseados, que son el lado oscuro del ego (la sombra). Cuando cesa la represión, la sombra surge en la conciencia. Papaji (H.W.L. Poonja) describió esto diciendo que, cuando comienzas a despertar, todos los dioses y demonios de tu pasado vienen a reclamarte. Los vasanas no son diferentes de cualquier otro aspecto del funcionamiento de la Consciencia. Es igualmente posible la desidentificación de ellos como de cualquier otro tipo de condicionamiento (véanse los Capítulos 22, 23, 24). El potencial de los vasanas para destruir la paz es minimizado por la profunda realización de que su liberación representa la disolución de la mente pensante.

En las pp. 477-478 de I Am That (1984), Nisargadatta dice,

"El maestro verdadero no aprisionará a su discípulo en un reglamento de ideas, sentimientos y acciones prescritas; por el contrario, le mostrará pacientemente la necesidad de estar libre de todas las ideas y patrones de comportamiento, de ser vigilante y serio y de ir con la vida dondequiera que le lleve, no para gozar o sufrir, sino para comprender y aprender.

Bajo el maestro adecuado el discípulo aprende a aprender, no a recordar y a obedecer. Satsang, la compañía del noble, no moldea, libera. Guárdese de todo lo que le hace dependiente. La mayor parte de los supuestos "abandonos al Gurú" acaban en chasco, si no en tragedia. Afortunadamente, un buscador serio se desenganchará a tiempo, tanto más sabio por la experiencia."

Debemos tener en cuenta que nuestra verdadera naturaleza se caracteriza por la ausencia del sentido de autoría personal de las acciones. Esto no se puede realizar si nos involucramos en prácticas que requieren que hagamos algo sin buscar al hacedor que lo está haciendo. Por lo tanto, cualquier otro "hacer" o "no hacer" o "se debería" o "no se debería hacer", que nos proporcione un maestro espiritual debe ser un aviso de que ese maestro particular puede no ser un Auto-realizado, y no puede ayudarnos a terminar con nuestro sufrimiento. Hay muchos más maestros en esta categoría que quienes han realizado genuinamente su verdadera naturaleza, y que nunca tratan de imponer un régimen que aumente nuestro sentido de esclavitud. El mundo del materialismo espiritual es un gran mercado de embaucadores, magos, payasos, showmans, comediantes, buhoneros, y buscadores de dinero fácil, la mayoría de ellos viven engañados pensando que son libres, y se disfrazan con sus propias versiones fantasiosas de indumentaria y personajes divinos.

Especialmente destructivos entre los auto-engañados maestros espirituales son aquellos que enseñan que sólo ellos y su poder personal puede traer la libertad, o que ellos son los más apropiados para la tarea. Lo que consiguen no es sino aumentar nuestra sensación de esclavitud. Ningún genuino maestro sugerirá que necesitamos algo o a alguien, puesto que ya somos libres y completos. La función de un maestro es la de transmitir esto al estudiante, y ayudarle a ver eso. Un maestro es en el mejor de los casos un recurso inestimable para el estudiante, y en el peor, un "falso profeta", el engañado que pretende enseñar a los engañados, el ciego, que trata de conducir a los ciegos (para una evaluación subjetiva de un gran número de maestros espirituales, consulte http://www.globalserve.net/~Sarlo/Ratings.htm).

Pregunta: ¿Ha sido alguna vez engañado por un maestro espiritual?

17.6. La rareza de la iluminación

Ahora diremos algunas palabras acerca de la probabilidad de que ocurra el despertar en un organismo cuerpo-mente (sería incorrecto decir que el despertar le ocurre a un individuo o persona, ya que el despertar es la comprensión de que no hay ningún individuo). Con este fin, Ramesh suele citar el capítulo 7, versículo 3 del Bhagavad Gita. En este verso, el Señor Krishna le dice a Arjuna,

"Entre millares de seres quizás uno busca la liberación. Y entre millares de estos que buscan – y creen que han tenido éxito – apenas uno conoce la total Verdad de Mi Ser."

Puesto que la iluminación no puede medirse objetivamente, sería imposible determinar el número de seres iluminados que hay en el mundo, pero este pasaje puede ser una guía. El verso dice que sólo uno entre miles es un buscador. Por ejemplo, de una población como la actual en EE.UU., unos 300.000.000, es posible que unos cientos de miles sean buscadores. De estos buscadores – que además crean que están iluminados – apenas uno conoce la Realidad. Esta es una declaración muy vaga, pero si fuera así, significaría que hay realmente menos de un millar de seres iluminados en EE.UU. A partir de mis propias observaciones y experiencia, me sorprendería que el número real fuera superior a este.

Pregunta: ¿Conoce algún ser o seres iluminados? ¿Cómo sabe que son iluminados?

Esta es una muestra de la rareza de la iluminación. Para el buscador, este dato puede ser deprimente, pero respondiendo a esto, Ramesh ha dicho lo siguiente:

"Usted no elige ser o no ser un buscador. Tampoco elige que la iluminación ocurra o no ocurra en ese organismo cuerpo-mente. Por lo tanto, continúe haciendo lo que usted cree que tiene que hacer, dentro de sus propias normas de moralidad y disciplina, y disfrute de la vida" (Your Head in the Tiger's Mouth, 1998)."

"Para mí disfrutar de la vida significa aceptar lo que es, a veces felicidad, a veces infelicidad" (Echoes of Consciousness, cinta de vídeo, 1999)."

Para más información sobre la aceptación, véanse los Capítulos 19 y 22.

En la meditación del 15 de febrero en A Net of Jewels (1996), dice Ramesh,

"Las señales más seguras de progreso espiritual es la falta de preocupación por el progreso espiritual y la ausencia de ansiedad por la liberación."

17.7. ¿Cómo se realiza la paz?

En la p. 49 de I Am That (1984), Nisargadatta dice,

"Nada de valor puede acontecerle a una mente que sabe exactamente lo que quiere. Pues nada de lo que la mente puede visualizar y querer es de mucho valor."

Aunque es rara la iluminación, el fin del sufrimiento es necesario. Finalizará cuando sea evidente que esforzarse tanto por la iluminación o la felicidad es inútil, porque la iluminación no es una cosa que puede lograrse, y la felicidad, como todo lo demás en el mundo, es fugaz (véase la cita del 20 de mayo en la Sección 17.3). Sin embargo, la paz no es ni la felicidad ni la infelicidad. Es la base de la felicidad y la infelicidad, de la excitación y del hastío. Puesto que es eterna, debe ser realizada ahora si tiene que ser realizada en absoluto. No puede ser realizada ni en el futuro ni en el pasado, porque no son más que conceptos y no existen.

¿Cómo puede finalizar el sufrimiento? Puesto que el sufrimiento es querer lo que no tenemos, entonces la paz es aceptar lo que tenemos (véase también el Capítulo 22). Puesto que lo que tenemos cambia en cada momento, lo que aceptamos también debe cambiar en cada momento. Por lo tanto, la paz en cada momento es aceptar lo que tenemos en cada momento a pesar de que cambie de momento a momento. Esto puede ser aterrador para los que todavía creen que tienen algún control y pueden detener el cambio. Pero como no hay un hacedor, no podemos obtener lo que queremos y no podemos detener el cambio. Si a veces ocurre que obtenemos lo que queremos, nunca es por algo que hacemos —es porque tenía que ocurrir (véase la Sección 17.2). Paradójicamente, la única forma de poder obtener lo que queremos es sólo aceptando lo que obtenemos, incluidos todos nuestros pensamientos, sentimientos, emociones, sensaciones y percepciones (esto también sólo puede ocurrir espontáneamente).

Ejercicio: Imagina que obtienes todo lo que quieres. ¿Esto te traería paz?
Ahora imagina que aceptas todo lo que obtienes. ¿Esto te traería paz?

17.8. Una exploración del vivir no-volitivo (1993), por Galen Sharp
(a partir de http://www.beyond-the-illusion.com/files/Altered-States/Consciousness/volition.txt)

"Nada percibido puede ser yo o mío": Sri Nisargadatta Maharaj

"Cesa la identificación con toda fenomenalidad": Wei Wu Wei

¿Por qué somos tan infelices? Porque no todo sucede como queremos. Porque tenemos miedo de hacer las cosas que no queremos hacer, pero que tenemos que hacer. Y no podemos hacer muchas cosas que queremos hacer. Todo esto se reduce al hecho de que creemos que somos una persona con deseos que están en conflicto con nuestras circunstancias y nuestras responsabilidades. En otras palabras, nuestra 'voluntad' no siempre está en línea con lo que está ocurriendo o lo que se debe hacer. Una comprensión de lo-que-somos y de lo que es la mente puede liberarnos de este falso sentido de volición y eliminar la carga de nuestras responsabilidades. Entonces, realmente seremos felices. ¡Sin ni siquiera intentarlo!

1. Usted no es la mente.

Se nos ha enseñado que la mente somos nosotros mismos, el pensamiento.

No podemos ser la mente porque nosotros somos lo que percibe la mente. ¡Compruébelo por sí mismo ahora! Usted ve los pensamientos desde un nivel superior (previo). No podemos percibirnos a nosotros mismos al igual que nuestro ojo no puede verse a sí mismo porque es lo que está viendo. La mente no puede ser nosotros mismos. El maestro chino Ch'an Hsi Yun (Huang Po) dijo: "Una percepción no puede percibir." Por lo tanto, ¿es usted las percepciones (pensamientos y sentimientos), o lo que los está percibiendo?

Nosotros sentimos que somos la mente debido a la forma en que la propia mente funciona. La mente comprende las cosas comparando las percepciones y creando conceptos objetivos de ellas de modo que pueda comparar un concepto con otro. Esto es conocimiento. Naturalmente, pronto crea un concepto de sí misma, el 'yo', y el problema comienza. Así, la mente asocia el sentido del 'yo' con su funcionamiento y con el cuerpo y nosotros creemos y sentimos que somos una entidad individual, que piensa y actúa. Este es el origen de todo nuestro sufrimiento. Una vez que creemos que somos un individuo comenzamos a ver y a evaluar todo lo que se refiere a nosotros como un individuo. Nos convertimos en una cosa en un universo de cosas. Un muy pequeño, vulnerable, pero sumamente importante (al menos para nosotros) individuo, en un vasto, infinito, aparentemente sin propósito, e insensible cosmos. Perdemos nuestro verdadero sentido de identidad original con el Absoluto.

2. La mente actúa por su cuenta

Vigilando nuestros pensamientos durante un período de tiempo, podemos ver que la mente funciona literalmente 'por sí misma'. Los pensamientos 'simplemente aparecen' y siguen apareciendo automáticamente. Nosotros tenemos la sensación de que soy 'yo' quien está pensando, pero esto no es más que un reflejo condicionado causado por el concepto de que somos individuos. Observando los pensamientos podemos ver cómo aparecen de forma inesperada, sin ser llamados. Sólo trate de no pensar aunque sea por unos pocos segundos y vea que es imposible. Ningún 'yo' los controla. Podemos tener la ilusión de que hay un propósito para un tema en particular, pero observe que la idea de pensar en un propósito viene por sí misma. Entonces lo hacemos, automáticamente, pero con la falsa sensación de que somos el "decididor". Esa sensación de ser el 'decididor' no somos nosotros, pertenece a la mente. Es algo que percibimos.

Esto no se comprueba en sólo unos minutos observando los pensamientos. A menudo lleva muchos meses de diligente observación para verlo realmente y estar convencido. Esto se debe a que la sensación condicionada de ser el 'pensador' es tan profunda que la mera idea de que la mente va por su cuenta parece ridícula. Pero el beneficio de este solo descubrimiento es enorme en términos de liberación y comprensión más profunda de nosotros mismos y del universo.

La propia idea de que la mente funciona por sí misma es inaceptable para la mayoría de la gente porque parece suprimir el control de la mente del individuo y permitir que el individuo deje de aceptar la responsabilidad de sus actos. Entonces harán todas las cosas 'malas' que quieran. Esta es una razón válida desde el punto de vista de un 'individuo'. En realidad, puesto que la mente se concibe a sí misma como un individuo, utiliza este miedo de lastimarse a sí misma o de premiarse a sí misma como una forma de inhibición para evitar hacer cosas que serían 'incorrectas' (en última instancia perjudiciales para ella o para la imagen que tiene de sí misma). Sin embargo, esta no es usted, es la mente regulándose a sí misma. De aquí es de donde vienen los sentimientos de esclavitud y frustración. Puesto que la mente se concibe a sí misma como un individuo, acumula necesidades y deseos contradictorios. El propósito no es solo liberar las inhibiciones que nos mantienen bajo control, sino disolver la ilusión de la mente que se ve a sí misma como un individuo que controla la mente y se identifica con ella. ¡Esa determinación, al mismo tiempo empieza a disolver las inhibiciones, así como la necesidad de ellas, porque los conflictos entre necesidades y deseos desaparecen con el yo ilusorio!

3. Usted no es el hacedor.

¡Usted nunca ha hecho nada! Puesto que la mente se ha concebido a sí misma como un individuo también se concibe a sí misma como el Pensador y también el 'Actor' o 'Hacedor'. Sin embargo, no es nadie. La mente no es una 'cosa' o entidad, sino un proceso. El proceso del pensamiento. Simplemente un proceso que está ocurriendo automáticamente, el mismo que hace que el corazón esté latiendo automáticamente. Esta es la razón por la que no podemos vivir la vida perfecta, aunque nos hayan enseñado cómo debe actuar una 'buena' persona. Sabemos que no deberíamos enojarnos con nuestro cónyuge o nuestros hijos a los que amamos, pero a pesar de nuestra mayor determinación, lo hacemos. ¿Por qué? Porque no somos el pensador de nuestros pensamientos ni el hacedor de nuestras acciones. Porque ellos no son nuestros pensamientos o nuestras acciones. Ni siquiera somos el experimentador de la experiencia. ¿Qué somos? Somos lo que percibe la mente y eso no es nadie.

Somos lo que percibe la acción, pero no somos el hacedor. Nunca lo fuimos. Nunca hemos hecho cosas malas y nunca hemos hecho cosas buenas. Los pensamientos son afectados por el medio ambiente (como este artículo), los hábitos y tendencias internas, y por el concepto mental de un 'yo', pero no por un 'yo' real. Somos incapaces de interferir con la mente. ¿Por qué? Porque no hay nadie que interfiera. No somos nadie. Por lo tanto, no podemos tener ninguna voluntad en absoluto. El concepto de ser un individuo es un invento de la propia mente. Es un artefacto de la forma en que la mente funciona. La sensación de volición es una ilusión generada por este concepto del 'yo'.

No podemos encontrar nunca nuestra propia voluntad (volición) en ninguna acción. Todas las llamadas acciones son en realidad una reacción automática de la mente acompañada de una sensación de volición. ¡No soy 'yo', es la mente actuando automáticamente por su cuenta! Simplemente observa la mente. Sé consciente de ella. Eso es todo lo que se puede hacer porque eso es todo lo que estamos haciendo ahora mismo. Eso es todo lo que siempre hacemos. Eso es todo lo que siempre hemos hecho. Es la mente la que piensa y siente de otra manera y nosotros somos lo que es consciente de lo que la mente piensa y siente. Nosotros estamos perfectamente abiertos, vacíos y calmados. No estamos en el espacio o el tiempo. Nunca podremos ser afectados en modo alguno. No tenemos necesidades o deseos de ningún tipo. Nosotros sólo brillamos relucientemente, sin esfuerzo.

Somos lo que percibe lo que está apareciendo. De hecho, es debido a esta percepción que todo aparece en absoluto. Lo que somos es la seidad de lo que aparece. La esdad, o la soydad, si lo prefiere, de la sensación misma de "yo soy". Otra forma de decirlo es que somos la Conciencia en la cual todo aparece (el aquí-ahora, el sentido de presencia, consciencia). Observe que simple y solamente somos la conciencia de la mente mientras esta actúa por su cuenta. Toda sensación y sentimiento le pertenece a ella, a la manifestación... no a nosotros mismos. Con todo lo que aparece de cualquier forma, podemos decir 'Yo no, yo no'.

Somos el Observador, no el pensador, o el hacedor, o el experimentador.

Una vez que esto está profunda y completamente comprendido, la mente puede abandonar su sentido de volición y su sentido de ser un individuo, relajarse y ser simplemente conocimiento. Todo sucede por sí mismo. Todo sucede como debería. Todo sucede como debe ser.

Cuando la mente abandona su sentido del yo y de volición hay el más profundo sentido de completa paz y realización. Es la Beatitud de la que hablaban los antiguos maestros. Todo temor desaparece.

Ahora estamos mirando desde nuestra verdadera Fuente (como siempre hemos estado, pero sin darnos cuenta), el Absoluto intemporal e ilimitado. Lo inmanifestado. Esto es lo que todos somos. Esta es la fuente última de luz de nuestra conciencia. Estamos percibiendo lo manifestado desde su fuente, lo inmanifestado y se desarrolla espacial y temporalmente porque ES eterno.

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Notas:
  1. En inglés Fuerza de Vida (Life Force) y Fuente de Luz (Light Source) tienen una pronunciación muy parecida. De ahí la confusión en el subtítulo.
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