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Parte 2. La metafísica de la no-dualidad

Capítulo 10. La enseñanza de la no-dualidad

10.1. La metafísica de la no-dualidad

En este momento usted puede tener la impresión de que en este curso estamos cuestionando la realidad de todos los objetos separados, y si es así, está en lo cierto. Ningún objeto separado será excluido de este examen porque hasta que usted entienda que ningún objeto separado es real, y todos son conceptuales, usted no será libre.

La declaración fundamental de la no-dualidad es que la Consciencia es todo lo que hay. Advaita, la palabra Sánscrita para no-dualidad, significa ausencia de ambas, dualidad y no-dualidad. No hay dualidad ni no-dualidad en la Consciencia, ya que ambas no son más que conceptos. Esto significa que la Consciencia no puede ser objetivada – sino más bien, es trascendente a toda objetivación. La Consciencia incluye toda la existencia, toda ausencia de existencia, y todo lo que transciende la existencia y la no-existencia. Aunque no puede describirse, intentamos representarla mediante la estructura mostrada abajo.

Concsciencia
Figura 1

Aunque los conceptos en sí son irreales, los utilizamos con el fin de apuntar a lo que es real. Por ejemplo, la estructura en la figura anterior es sólo conceptual, no real, porque, en realidad, no hay separación de ningún tipo. Toda separación es conceptual, por lo tanto, todos los objetos son conceptuales. Dado que ningún objeto es real, ningún objeto existe. De hecho, la existencia misma es sólo un concepto (ver más de este debate en la Sección 11.2). En la no-dualidad, sólo hay Consciencia y no hay nada más que Consciencia (ver la Sección 9.3). No hay individuos separados y no hay ningún "yo" separado (esto también significa que no hay ningún alma separada).

En el budismo, el concepto de no-yo (ver http://web.ukonline.co.uk/buddhism/nynatlo1.htm) es equivalente al concepto del no separado "yo" en el Advaita. El Buda enseñó prácticas para ver directamente que no hay ningún yo (ver Sección 24.2). En Advaita, la práctica directa análoga es la investigación en el yo (ver Secciones 10.2, 23.2).

La ilusión de la separación (Maya, ver Sección 12.7) es la ilusión de que el mundo y todos sus objetos e individuos están separados de nosotros. En la no-dualidad, ya que no hay un "yo" separado, no existe la capacidad, la voluntad, o la libertad de pensar, sentir o actuar por separado. Todo lo que sucede, incluidos todos los pensamientos, sentimientos, emociones, sensaciones, percepciones, y las acciones del "individuo", suceden de forma impersonal y espontánea (sin causa). De hecho, la manifestación misma, incluida la ilusión de la causalidad (ver Sección 12.3), aparece totalmente espontánea.

En la meditación del 12 de septiembre en A Net of Jewels (1996), Ramesh Balsekar dice,

"No somos diferentes ni estamos separados de la Consciencia, y por eso mismo no podemos 'percibirla'. Tampoco podemos 'integrarnos' con ella porque nunca hemos sido distintos de ella. La Consciencia nunca puede ser comprendida en términos relativos. Por lo tanto, no hay nada que 'hacer' al respecto. Todo es Consciencia y nosotros somos Eso."

En la meditación del 24 de septiembre, dice,

"Nosotros ni existimos ni no existimos. Nuestra verdadera naturaleza no es ni presencia ni ausencia, sino la aniquilación de ambas."

En la meditación del 15 de junio, dice,

"Cuando la identificación personal se desvanece, entonces todo lo que queda es la sensación de presencia sin la persona, lo que se traduce en una sensación de vivir la libertad total."

En la meditación del 9 de julio, dice,

"Hay un solo estado. Cuando es contaminado y corrompido por la auto-identificación, es conocido como un individuo. Cuando simplemente es teñido por la sensación de presencia, de consciencia de animación, es el testigo impersonal. Cuando se mantiene en su prístina pureza, intacto y sin mancha en reposo primordial, es el Absoluto. "

En la meditación del 23 de septiembre, dice,

"Es imposible describir la sensación de magnificencia que nace de la verdadera apercepción de la naturaleza del individuo en relación con la manifestación. La pérdida de la individualidad personal se cambia por la ganancia de la Totalidad del cosmos."

En la p. 179 de I Am That (1984), Nisargadatta Maharaj dice,

"[El sabio] es feliz y plenamente consciente de que la felicidad es su propia naturaleza y que no necesita hacer nada, ni esforzarse por nada para asegurarla. Le sigue, más real que el cuerpo, más cerca que la mente misma. Usted imagina que sin causa no puede haber felicidad. Para mí, depender de cualquier cosa para la felicidad es absoluta miseria. El placer y el dolor tienen causas, mientras que mi estado es mío, totalmente sin-causa, independiente, invulnerable."

En la página 486, dice,

"La verdadera felicidad no tiene causa y ésta no puede desaparecer por falta de estimulación. No es lo contrario de tristeza, incluye todo dolor y sufrimiento."

La ignorancia espiritual es el resultado de la identificación de la Consciencia con el concepto de un "yo" separado (ver las secciones 5.12, 7.6, 7.7, 7.8 y 11.4), que resulta en un ilusorio "yo" que está separado de todos los demás objetos y entidades, y que está acompañado por la errónea creencia de que tiene el poder de hacer, pensar y elegir. La auto-realización, el despertar, la iluminación, y la des-identificación son términos aplicados a la desaparición de este sentimiento del hacedor personal, simultáneamente con la realización de que no hay nada más que Consciencia. El despertar es experimentado como libertad y paz absoluta, total, y eterna, ya sea con o sin actividad. Al mismo tiempo hay una profunda convicción intuitiva de que nuestra verdadera naturaleza es Conciencia pura inmanifestada, o pura Subjetividad, y que subyace y trasciende a todos los fenómenos. Debido a esto, no tiene límites. Otros términos que utilizaremos para la Conciencia pura es el Yo, Noumenalidad, y Realidad. La Realidad no es algo que pueda ser conceptualizado o descrito, pero puede ser señalado. Iluminación, o despertar, es el resultado natural de la evolución espiritual.

En la meditación del 17 de abril en A Net of Jewels (1996), Ramesh Balsekar dice,

"El comienzo de la transformación interna es un profundo sentimiento de total insatisfacción con la vida, llamado también desapasionamiento. Este es el punto de inflexión interior de la conciencia personal. Es el punto de no retorno en la búsqueda de la fuente de la vida".

Antes de la iluminación, el movimiento exterior hacia el mundo y la separación es impulsado por el deseo, el miedo, y el sufrimiento, mientras que el movimiento interior hacia la Realidad es impulsado por la intuición, la apercepción (conciencia no-dual), la disminución del apego a lo externo, y el impulso de conocer nuestra verdadera naturaleza. Va acompañado de un creciente sentimiento de libertad, totalidad y paz. Estos no son verdaderos movimientos porque no hay lugar adónde ir, puesto que la Consciencia siempre es Lo-que-somos, pero inicialmente pueden ser experimentados como movimiento. La percepción de que estamos separados y que somos lo que percibimos, hacemos, pensamos, sentimos y actuamos es un movimiento hacia fuera, mientras que la comprensión y la conciencia interior son movimientos hacia dentro. Antes de la iluminación, los movimientos hacia fuera y hacia dentro se alternan uno con el otro, porque ninguno puede mantenerse indefinidamente por sí mismo. Mientras que los acontecimientos fenoménicos suceden en el tiempo y parecen obedecer la ley de la causalidad; el despertar o la iluminación, no obedecen las leyes de la fenomenalidad y, por tanto, ocurren fuera del tiempo y no pueden ser previstos, logrados, alcanzados, o provocados.

10.2. Las prácticas

Ninguno de los conceptos en la enseñanza de la no-dualidad son meros dogmas. Todos ellos son empíricamente verificables. Por ejemplo, la ausencia de libre albedrío, o voluntad, ha sido confirmado científicamente (Secciones 5.9, 5.10) y lógicamente (Sección 5.11), y se puede verificar simplemente observando la mente, y viendo que todos los pensamientos, sin excepción, aparecen de la nada (Sección 5.13). Así pues, el pensamiento de que "yo" decidiré una forma u otra también aparece de la nada y, por tanto, no es un acto de libre albedrío. Del mismo modo, cuando surge la intención, también aparece de la nada y no es una consecuencia del libre albedrío. La ausencia de un pensador individual se verifica preguntando: "¿Quién es el que está pensando esto?" o, "¿Quién es el 'yo' que está pensando esto?", y luego buscamos al pensador, que no se puede encontrar. Del mismo modo, la ausencia del hacedor se verifica preguntando, "¿Quién es el que está haciendo esto?" o, "¿Quién es el 'yo' que está haciendo esto?", y buscamos al hacedor, que tampoco se puede encontrar. Ahora bien, si preguntamos, "¿Quién es el que está mirando?", tampoco puede encontrarse al observador. Estos son ejemplos de la práctica de la indagación, que hemos utilizado, y seguiremos utilizando, ampliamente a lo largo de este curso.

Ejercicios: Pruebe los siguientes ejercicios de auto-indagación y luego describa sus experiencias. Se harán mejor cuando esté solo y tranquilo.
1) Pregunte, ¿Quién es el que está pensando? Luego vea si puede ver al pensador.
2) Pregunte, ¿Quién es el que está haciendo? Luego vea si puede ver al hacedor.
3) Pregunte, ¿Quién es el que está observando? Luego vea si puede ver al observador.

Pregunta: ¿Hay algo que podamos hacer para despertar?

Las prácticas que acabamos de describir confían en la enseñanza. Para impulsar el movimiento interior hacia la iluminación, uno puede indagar más preguntando, "¿Qué es lo que es consciente de todo esto?" Haciendo estas preguntas y mirando hacia dentro de esta manera nos permite comenzar a sentir que no somos realmente individuos, sino en realidad somos lo inmanifestado, la Conciencia impersonal, que no es un objeto por lo que no puede ser vista. La manera de saber lo que somos es ver lo que no somos. Somos Conciencia pura en la que el organismo cuerpo-mente y, de hecho, todo el universo, aparece y desaparece. Como la desaparición del yo fenoménico no es la extinción de la Conciencia pura (ver Figura 1), no hay ninguna razón para tener miedo.

Las prácticas descritas anteriormente se denominan de indagación y se tratan con mayor detalle en el Capítulo 23. Realmente incluye dos prácticas: La indagación del Yo (con mayúscula) es la investigación de nuestra verdadera naturaleza, mientras que la indagación del yo (con minúscula) es la investigación del ego o "yo". Estas son variantes de la práctica básica, que es preguntar, "¿Quién/Qué soy yo (realmente)?" Esta práctica aparentemente sencilla es, en realidad muy profunda, ya que expresa el único verdadero propósito en la vida de alguien. Toda búsqueda de la felicidad, la satisfacción, el cumplimiento no es más que una distorsión de este único propósito de alcanzar nuestra verdadera naturaleza. Nos demos cuenta o no, nosotros quienes pensamos que somos individuos estamos todos tratando de encontrar nuestro Origen, que es nuestro verdadero Yo. La indagación detiene la mente y la vuelve hacia el Origen, que parece estar en el interior, pero que en realidad es todo lo que hay. La indagación se pone de relieve en las enseñanzas de los sabios que se consideran discípulos de Ramana Maharshi.

Preguntas: ¿Quién o qué es el que practica? ¡Mire y vea!
¿Qué es eso que es consciente? ¡Mire hacia adentro y vea!

Un enfoque alternativo a la Realidad no es realmente una práctica, sino más bien es la cada vez más profunda comprensión intuitiva (se trata en los Capítulos 20, 23) de la ausencia del hacedor individual. La comprensión espiritual surge cuando vemos que todo el funcionamiento de la manifestación ocurre completamente de forma espontánea e impersonal. Vemos que el concepto del hacedor (incluyendo al pensador, sentidor y observador) es equivalente al concepto del individuo, y esta es la fuente de toda esclavitud y sufrimiento.

Cuanto más profunda es la comprensión intuitiva, más claro se vuelve lo que es el individuo, y siempre ha sido, nada más que una ilusión. Esto es equivalente a ver que no hay ningún hacedor, y que nunca ha habido un hacedor. La total aceptación de esto significa la desaparición de toda envidia, celos, tristeza, culpabilidad, vergüenza y odio, y es equivalente a la entrega al funcionamiento de la Totalidad. Esta comprensión se pone de relieve en la enseñanza de Ramesh Balsekar y sus discípulos iluminados.

Pregunta: ¿Cómo sería no sentir envidia, celos, tristeza, culpabilidad, vergüenza, u odio?

Ramana Maharshi (1879-1950), considerado por muchos el mayor santo hindú del siglo XX, enseñó que la indagación y la rendición (véase la Sección 19.1) son las únicas prácticas que conducen al despertar (véase, por ejemplo, Las enseñanzas de Ramana Maharshi, editado por Arthur Osborne, 1962). Nisargadatta Maharaj (1897-1981), Ramesh Balsekar (1917-), y Wei Wu Wei ( -finales de los 70) todos ponen énfasis en la comprensión (ver Capítulo 20), que es realmente una forma de indagación (véase el Capítulo 23). Todas las demás prácticas deben finalmente reducirse a estas en un momento u otro, si la comprensión es profundizar aún más.

10.3. Los senderos

En la meditación del 18 de octubre en A Net of Jewels (1996), Ramesh Balsekar dice:

"Aunque limitado en sí mismo, un intelecto desarrollado es no obstante necesario como la única facultad que nos puede llevar al borde de una verdadera comprensión del Advaita. La persona con un agudo intelecto se vuelve iluminado incluso cuando la instrucción del gurú se imparte informalmente, mientras que sin éste el inmaduro buscador sigue estando confuso, incluso después de toda una vida de búsqueda".

"Un intelecto maduro y penetrante no se divorciará a sí mismo de la intuición ni se comprometerá demasiado en la lógica y la razón como para obstaculizar su receptividad natural al surgimiento espontáneo de la divinidad".

La indagación y la comprensión componen el sendero espiritual conocido como Jnana Yoga, el sendero del conocimiento y la comprensión (un sabio Jnana se llama jnani). Es uno de los cuatro senderos espirituales clásicos de la India (véase, por ejemplo, la traducción online del Bhagavad Gita en http://www.bhagavad-gita.us/articles/660/1/Introduction-to-Bhagavad-Gita/). Los otros tres son el Karma Yoga, o servicio desinteresado; Bhakti Yoga, o entrega devocional (el devoto se llama bhakta) y Raja Yoga, o el descubrimiento de tu verdadera naturaleza a través de la meditación. El Raja yoga es practicado a menudo simultáneamente con los otros tres. El Jnana, Karma y Bhakti Yoga tiende cada uno a atraer un tipo específico de personalidad. Los bhaktas son generalmente "sentidores", los karma yoguis suelen ser "hacedores", y los jnanis son generalmente "pensadores". En general, podemos decir que hay muchos más bhaktas que jnanis o karma yoguis, y hay muchos menos jnanis que bhaktas o karma yoguis. Sin embargo, muchos senderos se superponen, y nadie nunca sigue exclusivamente uno u otro. El Jnana es especialmente adecuado para el estudio académico debido a su énfasis en el intelecto. Sin embargo, la comprensión intelectual es sólo el primer paso, y, de hecho, puede convertirse en un obstáculo más tarde, cuando tenga que ser sustituido por la comprensión intuitiva y la entrega a la Conciencia pura.

Pregunta: Si tuvieras que clasificarte en un sendero espiritual, ¿sería Jnana Yoga, Karma Yoga, o Bhakti Yoga?

El budismo tiene el Noble Óctuple Sendero, que consta de las siguientes ocho observancias (de What the Buda Taught (1974) por Walpola Rahula) (véase también la Sección 14.5 y http://www.thebigview.com/buddhism/eightfoldpath.html):

Conducta ética, que consiste en 1) rectas palabras, 2) recta acción, y 3) rectos medios de vida.

Disciplina mental, que consiste en 1) recto esfuerzo, 2) recta atención, y 3) recta concentración.

Sabiduría, que consiste en 1) recto pensamiento, y 2) recta comprensión.

Muchos volúmenes se han escrito sobre estas observancias. La recta atención es la base de un sendero llamado meditación de la atención plena (mindfulness-insight meditation) (véase la sección 14.6 y http://www.enabling.org/ia/vipassana/Archive/A/Amaravati/introInsightMeditation.html). El sendero budista no tiene nada que ver con las creencias, la oración, la adoración, o las ceremonias. Conduce a la libertad, la felicidad y la paz a través de la moralidad, la concentración y la sabiduría.

El Noble Óctuple Sendero no debe ser considerado como unas reglas de conducta o incluso como unas normas para la práctica espiritual. Más bien, son investigaciones sobre el significado subyacente de las enseñanzas del Buda.

El sendero de la oración es el sendero principal del cristianismo. Tres monjes trapenses del monasterio de San Benito en Snowmass, CO (http://www.centeringprayer.com) han desarrollado recientemente dos formas de oración llamadas Oración Centrada y Oración Contemplativa y que están destinadas a llevar al alma a su unión con Dios. Éstas se basan en la obra anónima del siglo 14, The Cloud of Unknowing. Cuando ocurre la unión, el alma desaparece y sólo Dios permanece (esto es similar al estado de samadhi nirvikalpa yóguico, véase la sección 23.6).

10.4. Acerca de la muerte

Como todos los cuerpos tienen que morir, si nos identificamos con el cuerpo, tendremos miedo a la muerte. Cuando vemos que no somos el cuerpo, seremos indiferentes a la muerte. En los capítulos 20 y 23, veremos directamente que somos la Conciencia, que es inmutable y no puede morir. No somos lo que cambia, lo que es irreal y debe morir.

Todos los sabios tratan de responder a la pregunta de los buscadores, "¿Dónde estaba "yo" antes del nacimiento del cuerpo?", y, "¿Dónde estaré "yo" después de que el cuerpo muera?" Ramesh Balsekar enseña que, cuando el cuerpo muere, simplemente la Consciencia se des-identifica de él. De hecho, la muerte del cuerpo es el resultado de la Consciencia des-identificándose de él. Ya que no había un "yo" separado antes de la muerte, no hay ningún "yo" después de la muerte, por lo que no hay ninguna entidad que continúe después de la muerte. Por lo tanto, no existe ningún estado del "yo" antes ni después de la muerte, ya que desde el principio nunca ha existido. Sin un cuerpo sólo hay Consciencia pura inmanifestada.

En la meditación del 13 de abril en A Net of Jewels (1996), Armes dice,

"Una vez que el cuerpo muere, la consciencia manifestada es liberada y se fusiona con la Consciencia impersonal como una gota de agua se fusiona con el océano. Ninguna identidad individual sobrevive a la muerte."

En la meditación del 20 de mayo, dice,

"Cuando usted ha muerto, volverá al estado primordial de reposo que existía antes de que usted naciera, esa quietud que hay antes de toda experiencia. Es sólo la falsa sensación de un "yo" limitado y separado lo que priva a la vida de su significado y da a la muerte una trascendencia que realmente no tiene."

En la meditación para el 19 de junio, dice,

"Lo que nace debe morir a su debido tiempo. El cuerpo objetivo será a partir de entonces disuelto e irrevocablemente aniquilado. Lo que antes era un ser sensible será destruido, nunca renacerá. Pero la consciencia no es objetiva, no es una cosa en absoluto. Por lo tanto, la consciencia nunca nace ni muere, y desde luego no puede 'renacer'. "

Y en la meditación del 14 de octubre, dice Ramesh,

"Aunque uno pueda tener miedo del proceso de morir, en el fondo sin duda tiene la sensación, la convicción intuitiva, de que no puede dejar de existir. Este sentimiento ha sido tergiversado como base para la teoría del renacimiento, pero el hecho es que no existe una entidad real que haya nacido o renacido o deje de existir."

Puesto que no hay un "yo" separado, no puede haber una entidad que encarne o reencarne. Ramesh explica la existencia de las características individuales del organismo cuerpo-mente como resultado del condicionamiento y la herencia (véase también la sección 5.15).

Nota: Ramesh dice que la herencia incluye las diferencias proyectadas del "estanque" de la consciencia (véase la Sección 8.1), así como las diferencias genéticas. (El "estanque" es un concepto que no se puede comprobar, ver Sección 8.2). Ramesh utiliza este concepto para tratar de explicar el origen de los cuerpos-mente que son sorprendentemente similares a los anteriores, como en el concepto de la reencarnación. Desde el "estanque", él dice, el cuerpo-mente puede heredar características de anteriores cuerpos-mente, pero no hay una vida anterior del "yo" porque no hay "yo".

Algunos sabios enseñan que, en ausencia del cuerpo, la Consciencia sigue siendo consciente de sí misma. Las pruebas que citan es una conciencia que ellos dicen que existe en el sueño profundo (sin sueños). Por ejemplo, en Yo Soy Eso (1984), p. 28, veamos el siguiente diálogo entre Nisargadatta Maharaj y un interlocutor:

Interlocutor: ¿Qué hace usted cuando está dormido?
Maharaj: Soy consciente de estar dormido.
Int: ¿No es el sueño profundo un estado de inconsciencia?
Mah: Sí, soy consciente de estar inconsciente.
Int: ¿Y cuando está despierto, o soñando?
Mah: Soy consciente de estar despierto, o soñando.
Int: No le entiendo. ¿Qué quiere decir exactamente? Permítame aclarar mis términos: por estar dormido quiero decir inconsciente, por estar despierto quiero decir consciente, por soñar quiero decir consciente de la mente de uno mismo, pero no de lo que me rodea.
Mah: Bien, es poco más o menos lo mismo para mí. Sin embargo, parece haber una diferencia. En cada estado usted olvida los otros dos, mientras que para mí no hay más que un solo estado de ser, que incluye y transciende los tres estados mentales de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo.

En Truth Love Beauty (2006), Francis Lucille dice,

"La Consciencia se conoce a sí misma, con o sin objetos."

Sin embargo, cabe señalar que, en la meditación del 4 de febrero en A Net of Jewels (1996), Ramesh declara,

"El estado original del Noúmeno es uno en el que ni siquiera tenemos conocimiento de nuestra existencia".

Este es el estado antes del nacimiento y después de la muerte. Dado que no hay nadie en este estado, sólo hay Noúmeno. Este estado no es idéntico a los estados de sueño profundo, bajo anestesia, o en coma, porque, objetivamente hablando, en esos estados todavía hay una rudimentaria sensibilidad asociada con el tronco cerebral. El sueño profundo, la anestesia, y el coma, son ejemplos de la presencia de ausencia como se ilustra en la Figura 1. Estos no son lo mismo que la muerte porque, antes de que el organismo haya nacido y después de que muera, hay una doble ausencia - la ausencia de la presencia de la manifestación y la ausencia de la ausencia de la manifestación. La única manera de describir este estado es que no se trata ni de presencia (despertar), ni de ausencia (sueño), ni de existencia ni de inexistencia.

Pregunta: ¿Cuál es la experiencia del sueño profundo? ¿Te acuerdas de ella? ¿Cuál es la experiencia de estar bajo anestesia? ¿Te acuerdas de ella?

Aunque todas las religiones intentan dar alguna idea de lo que seremos después de la muerte, todas ellas se basan en los temores y deseos del ego y no en la experiencia personal. El ego puede insistir en que seguirá existiendo después de la muerte del cuerpo, pero al hacerlo, desafía la evidencia directa de la desaparición de todo el mundo durante el sueño profundo o bajo anestesia. Si el lector desea tener alguna idea de la vida personal antes del nacimiento y después de la muerte, él o ella deben ser conscientes de que nunca pueden tener algún tipo de evidencia directa de esos estados. Algunas personas piensan que el pensamiento puede existir sin el cuerpo, de modo que el "yo" concepto (el alma) puede prevalecer después de la muerte del cuerpo. Pero si ese estado no puede ser verificado, ¿cómo se puede decir que haya existido en absoluto?

Muchos maestros budistas afirman que el Buda enseñó que, después de la muerte, el individuo renace en otro cuerpo. Para ellos, esto parece lógico debido a la enseñanza de Buda sobre el karma (o causalidad, ver la sección 12.3). Sin embargo, como él enseñó que no hay ningún yo, no puede haber un renacimiento del yo. En las palabras de Buda (ver http://www.mahidol.ac.th/budsir/buddhism.htm):

¿Qué es, Venerable Señor, lo que renace?
Una combinación psicofísica, oh Rey, es la respuesta.
¿Pero cómo, Venerable Señor? ¿Es la misma combinación psicofísica que la actual?
No, oh Rey. Pero la actual combinación psicofísica produce kármicamente actividades volitivas sanas y malsanas, y por medio de este Karma una nueva combinación psicofísica renacerá (Milinda Panha-46).

Los estados después de la muerte, como los descritos en el Libro Tibetano de los Muertos, por necesidad son intuidos o conocidos por una persona viva, de modo que la fiabilidad y los motivos de esa persona deben ser considerados. Cualquier experiencia personal intensa, como por ejemplo una experiencia cercana a la muerte, no puede ser una prueba porque tales experiencias por definición y necesidad no son experiencias de la muerte. La aparición de entidades desencarnadas, tales como guías espirituales, familiares fallecidos, o figuras religiosas, no son tampoco una prueba porque siempre aparecen en organismos cuerpo-mente vivos y, por tanto, podrían ser sólo fenómenos mentales.

Dado que las experiencias cercanas a la muerte y las llamadas experiencias fuera del cuerpo requieren la presencia de un cerebro, no pueden reflejar lo que ocurre después de la muerte. De hecho, las experiencias fuera del cuerpo pueden provocarse a voluntad estimulando eléctricamente la región derecha de la circunvolución angular del cerebro (véase Blanke, Ortigue, Landis, y Seeck, Nature 419 (2002) 269 - 270), y por videocámara y gafas 3D (HH Ehrsson, Science 317 (2007) 1048; y Lenggenhager, Tadi, Metzinger, y Blanke, Science 317 (2007) 1096-1099). Las experiencias cercanas a la muerte han demostrado ser más comunes en personas para quienes las fronteras entre el sueño y la vigilia no están tan claramente definidas como en quienes no tienen experiencias cercanas a la muerte (véase Kevin Nelson, Neurology 66 (2006) 1003). Así, en las experiencias cercanas a la muerte, el estado de sueño REM (movimiento rápido de ojos) puede interferir en la conciencia normal de vigilia.

En la meditación del 7 de abril en A Net of Jewels (1996), Ramesh dice:

"Hay muchos informes de lo que popularmente se consideran 'experiencias de la muerte', que son erróneos como prueba de lo que ocurre después de la muerte. Estos son, en realidad, sólo alucinaciones experimentadas por el ego derivadas de la estimulación de ciertos centros del cerebro, antes, no después, de completarse el proceso de la muerte. La mayoría de los fenómenos místicos registrados como experiencias yóguicas son del mismo orden, movimientos en la consciencia experimentados por el ego. Pero cuando el hombre finalmente renuncia a su miserable individualidad egoica, no hay experiencia de nada. Él es la totalidad misma."

En la meditación del 4 de abril del mismo libro, Ramesh dice:

"Mi relativa ausencia es mi absoluta presencia. El momento de la muerte será el momento de mayor éxtasis, la última percepción sensorial del aparato psicosomático."

En la p. 181 de Yo Soy Eso (1984), Nisargadatta (el guro de Ramesh) dice:

"Cada uno muere como vive. Yo no tengo miedo de la muerte debido a que no tengo miedo de la vida. Vivo una vida dichosa y moriré una muerte dichosa. La miseria es nacer, no morir."

Y en la p. 122, dice:

"Ser un ser vivo no es el estado último; hay algo más allá, mucho más maravilloso, que no es ni ser ni no ser, ni vivir ni no vivir. Es un estado de conciencia pura, más allá de las limitaciones del espacio y del tiempo. Una vez que se abandona la ilusión de que el cuerpo-mente es uno mismo, la muerte pierde su terror; deviene una parte del vivir."

Pregunta: ¿Te asusta el pensamiento de la muerte o te hace sentir incómodo?

10.5. Resumen esquemático

Cuando (Figura 1) uno se despoja de todos los conceptos no esenciales, ocurre lo siguiente:

Concsciencia2
Figura 2
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