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Parte 3. El fin del sufrimiento y el descubrimiento de nuestra verdadera naturaleza

Capítulo 25. El Amor encontrándose a Sí mismo

Como concepto dualista, el amor es el polo opuesto del odio. Sin embargo, ya hemos visto en el Capítulo 16 que el Amor puro es no-dual. Por lo tanto, el Amor (con mayúscula) es equivalente a Realidad. Siendo no-dual, no tiene opuesto dual.

En la p. 269 de I Am That (1984), Nisargadatta dice,

"Encuentro que, de alguna manera, al cambiar el foco de atención, yo devengo la cosa misma que miro y experimento el tipo de consciencia que ella tiene; yo devengo el presenciador interior de la cosa. A esta capacidad de entrar en otros puntos de consciencia focales —yo la llamo amor; usted puede darle cualquier nombre que quiera. El amor dice: "Yo soy todo". La sabiduría dice: "Yo soy nada". Entre ambos fluye mi vida. Puesto que en cualquier punto del tiempo y del espacio yo puedo ser a la vez el sujeto y el objeto de experiencia, lo expreso diciendo que yo soy ambos, y ninguno, y más allá.

En la p. 88, de Be As You Are (1985) de David Godman, Ramana Maharshi, es citado diciendo.

"Solamente si uno conoce la verdad del amor, la cual es la naturaleza real del Sí mismo, será desatado el intrincado lazo de la vida. Solamente si uno alcanza la altura del amor se alcanzará la liberación. Tal es el corazón de todas las religiones. La experiencia del Sí mismo es solamente amor, lo cual es ver solamente amor, oír solamente amor, sentir solamente amor, gustar solamente amor y oler solamente amor, el cual es felicidad."

Vimos en la Sección 23.5, que al indagar en la verdadera naturaleza de la manifestación pudimos ver que consiste en nada más que Presencia pura. Ahora vemos que la manifestación es también una expresión del Amor. (Dicho de otra manera, es un reflejo del Amor, y Nosotros somos su Fuente.) Porque el Amor es no-dual, su expresión es también no-dual. Sin embargo, hasta que seamos sensibles a la expresión no-dualista, puede ser difícil de ver, ya que no es un pensamiento o sentimiento, y no puede ser percibido por los sentidos.

La siguiente práctica ayuda a sensibilizarnos con el Trasfondo (véase la Sección 14.3, 23.4, 23.5), tengamos los ojos abiertos o cerrados:

Ejercicio: Cierre los ojos, vaya hacia adentro de su cuerpo, y sienta el Trasfondo de presencia pura. Ahora abra los ojos. ¿Puede aún sentir el Trasfondo?

Al ser no-dual, el Amor será visto como inmanente en cada cosa, no importa cómo aparece dualisticamente. Si podemos ver esto, entonces todo sin excepción (incluso el sufrimiento), será visto como una bendición, y nada será visto como una maldición.

La cita anterior de Nisargadatta muestra que las prácticas del amor (como las prácticas del Capítulo 16, sección 24.2) nos ayudan a ver que somos todo, mientras que las prácticas de la sabiduría (como las prácticas de los Capítulos 20, 23) nos ayudan a ver que no somos nada. El corazón y la mente deben trabajar juntos. Si entendemos intelectualmente, pero no con el corazón, no hay plenitud o realización para nosotros. Si entendemos con el corazón pero no intelectualmente, lo mismo se aplica.

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