Ruta de Sección: Inicio > Ensayos > ¿Qué es la Consciencia de Cristo?

Artículos - Paul Smith

¿Qué es la Consciencia de Cristo?

por Paul Smith
Paul Smith

El próximo evento sobre Cristianismo Integral en Boulder, Colorado, se llama Return to the Heart of Christ Consciousness (Volver al Corazón de la Consciencia de Cristo). Con ese título en mente quiero reflexionar sobre la frase, "la consciencia de Cristo" con un poco de contexto teológico y bíblico. Espero que sea una información básica provechosa, no sólo mi presentación, sino por la rica diversidad de los ponentes que nos expandirán más allá de lo típico a lo transformador.

La Consciencia de Cristo es un término de uso frecuente y se define de varias maneras en el discurso espiritual. Aquí hay varios matices de su significado por diez escritores que son bien conocidos para sus diversos públicos.

  1. El hindú Sri Swami Krishnananda dice que la Consciencia de Cristo no es la personalidad de Jesús, sino la realización de Dios de Jesús. (1)
  2. El místico y psíquico norteamericano Edgar Cayce vio la Consciencia de Cristo como el patrón establecido por el ejemplo de vida de Jesús. (2)
  3. El autor y consejero Robert Burney dice: "La Consciencia de Cristo es consciencia cósmica, un canal directo al rango de frecuencia de vibración superior dentro de la Ilusión. Ese rango superior implica la consciencia de la Gloria de Unidad. (3)
  4. El autor cristiano conservador John Piper dice "la Consciencia de Cristo es la Consciencia de Dios." (4)
  5. El místico y autor Joel S. Goldsmith dice que la Consciencia de Cristo es nuestra verdadera identidad como hijo de Dios. (5)
  6. El famoso yogui indio y gurú Paramahansa Yogananda dice: "En su pequeño cuerpo humano llamado Jesús nació la gran Consciencia de Cristo, la inteligencia omnisciente de Dios omnipresente en cada parte y partícula de la creación." (6)
  7. Deepak Chopra dice: "El sello distintivo de la Consciencia Cósmica es la permanencia de la experiencia del ser esencial de uno mismo, la conciencia (*) pura más allá de cualquier estado cambiante de consciencia: como la vigilia, el sueño o el sueño profundo. Esto incluye, obviamente, cualquier experiencia de los sentidos... Es esa esencia divina que es una con la Consciencia de Cristo, la misma esencia que todos compartimos..." (7)
  8. Matthew Fox dice: "El Cristo Cósmico es el "yo soy" en toda criatura." (8)
  9. Eckhart Tolle dice: "Los místicos de la época de Jesús creían que Cristo era una manera de describir la unión con Dios, o consciencia, dentro del hombre Jesús. Muchos teólogos cristianos han hablado de la Consciencia de Cristo como la conciencia de la verdadera esencia." (9)
  10. El místico Jim Marion y autor del libro pionero Putting on the Mind of Christ dice: "La Consciencia de Cristo es el término cristiano para la consciencia causal. En este nivel el cristiano se identifica con su verdadero Yo Crístico, que se ve como una unión espiritual con Dios el Creador". (10)

Cada una de estos matices ofrecen maravillosas facetas de una realidad más amplia descrita en el Nuevo Testamento y en el Evangelio de Tomás. La Consciencia de Cristo es todo esto y más en la reflexión bíblica y teológica.

¿Quién es Cristo?

Iniciación
Imagen de Philip Rubinov Jacobson [ver galería]

El origen y el significado de la Consciencia de Cristo depende del significado de "Cristo". En el antiguo griego Christos significaba simplemente "ungido". En el judaísmo llegó a significar el Mesías, el Ungido por el Espíritu a quien el pueblo de Israel estaba esperando para traer la Liberación. Luego se convirtió en un título que se aplica a Jesús en los Evangelios. Después de la resurrección la palabra Cristo dejó de ser comprendida como el Mesías y evolucionó a una dimensión más cósmica considerada en los siguientes magníficos pasajes del Nuevo Testamento:

"En el principio era la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la palabra era Dios. Todas las cosas fueron creadas por medio de la Palabra. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres. Y la Palabra se hizo carne". (Juan 1: 1-4, llamando a Cristo la "Palabra".)

"Cristo es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación. Porque en Cristo fueron creadas todas las cosas del cielo y la tierra: las cosas visibles e invisibles, los tronos, las dominaciones, los principados o potestades; todas las cosas fueron creadas por Cristo y para Cristo. Cristo es antes de todas las cosas, y en Cristo todas las cosas subsisten... Porque en Cristo mora toda la Plenitud de Dios". (Colosenses 1:16-19)

"...reunir en Cristo todas las cosas, las del cielo y las de la tierra". Cristo "hace todas las cosas" y es "el que llena todo en todo" y "asciende y desciende del cielo para llenar todas las cosas". (Efesios 1:10, 23, 04:10)

La frase "todas las cosas" (τὰ πάντα) en estos pasajes es una frase casi técnica en la lengua griega de la antigüedad que significa toda la realidad.

Jesús, hablando como el Cristo en el Evangelio de Tomás, dice: "Yo soy la luz que está sobre todas las cosas. Yo soy todo. De mí surge todo, y a mí todo llega. Corta un trozo de madera, allí estoy yo. Levanta la piedra y ahí me encontrarás." (Evangelio de Tomás, refrán 77)

Cristo es el símbolo cristiano para toda la realidad.

Podemos resumir el amplio significado de Cristo de estos y otros textos diciendo que Cristo es el símbolo cristiano para toda la realidad. Estoy en deuda con Raimon Panikkar no sólo por esta definición integralmente orientada sino más por la forma siguiente de enmarcar la palabra Cristo. (11)

Aquí están seis observaciones acerca de Cristo como símbolo cristiano para toda la realidad:

  1. Toda la realidad está compuesta de las polaridades de (a) la realidad espiritual o divina, (b) la realidad humana o consciencia, y (c) la realidad material o cósmica.
  2. Además, como símbolo cristiano de toda la realidad, Cristo es toda la realidad en completa unidad. Los reinos de la realidad divina, la consciencia humana, y el universo material existen sin separación dentro y entre sí. Cristo es Dios, la consciencia y el cosmos reunidos en unión mística, unidos sin ninguna separación.
  3. El cristiano reconoce a Cristo en y a través de Jesús. Jesús era una viva demostración audio-visual de esta unidad de toda la realidad en la historia. En Jesús lo humano y lo divino, lo finito y lo infinito se encuentran. Lo material y lo espiritual, el tiempo y la eternidad no están separados. Jesús reduce a cero la distancia entre el cielo y la tierra, Dios y la humanidad, lo material y lo espiritual. Él hace todo esto sin perder la polaridad de ninguno de estos que es la esencia de la no-dualidad.
  4. Cristo, cuando es conectado al Jesús histórico por los cristianos, trasciende a Jesús. Hay una tendencia entre los Cristianos y otros de usar las palabras Jesús y Cristo indistintamente. Reconociendo la polaridad entre Cristo y Jesús nos permite reconocer a Jesús como plena y personalmente presente con nosotros ahora como lo fue para los primeros cristianos cuando él caminó sobre la tierra en un cuerpo físico y después de su muerte cuando regresó a ellos en un cuerpo espiritual. Esto también permite que el símbolo de Cristo se expanda completamente a su unión mística de trascendencia e inmanencia en las realidades divina, humana y material.
  5. Cada comprensión de Cristo está moldeada por la cultura. Cristo siempre es una co-creación de la realidad y nuestra interpretación de la misma. Esto significa que en medio de las similitudes habrá diferencias únicas e importantes expresadas en diversas culturas, tiempos y la experiencia individual. Los cristianos no tienen el monopolio de Jesús aun cuando, según Juan 1, él ilumina a toda persona. Y los cristianos progresistas no insisten en que todo el mundo utilice su terminología o comprensión.
  6. Esta comprensión de Cristo ha sido insinuada por los místicos, tanto cristianos como de otras tradiciones. San Buenaventura, creyendo que Cristo tiene algo en común con todas las criaturas escribe: "Con la piedra él comparte existencia; con las plantas él comparte vida; con los animales él comparte sensaciones; y con los ángeles él comparte inteligencia. Así, todas las cosas son transformadas en Cristo ya que en su naturaleza humana él contiene algo de cada criatura en sí mismo cuando es transfigurado." (12)

El místico y sufí, Ibn al Arabi dijo: "Dios duerme en la roca, sueña en la planta, se mueve en el animal, y despierta en el hombre".

Cristo visto desde la perspectiva integral

La definición de Cristo como símbolo cristiano para toda la realidad trasciende las visiones del mundo tribal, guerrero, tradicional, moderno y postmoderno. En el escenario integral Cristo puede ser visto desde cada una de las tres perspectivas integrales primarias: la perspectiva objetiva de la tercera persona (ello), el punto de vista relacional de la segunda persona (nosotros), y el punto de vista subjetivo de la primera persona (yo).

En el espacio "ELLO" objetivo, Cristo es el símbolo cristiano para toda la realidad. Este vasto mapa nos invita a reflexionar acerca de la ciencia, las matemáticas, la astronomía, la física, la historia, la filosofía, la literatura, las artes, la teología, la psicología y otros campos de la exploración humana.

En el espacio "NOSOTROS" relacional, el rostro personal y relacional de Cristo para los cristianos es Jesús. Así fue para los primeros seguidores de Jesús y sigue siéndolo para los cristianos de hoy. Jesús fue y es para los cristianos el icono, el holón, el istadevata, o fractal de Dios, la consciencia y lo físico ― todos juntos sin separación, pero manteniendo las polaridades de la realidad trascendente, la consciencia humana y el cosmos material. Jesús era esta no-dualidad en las sandalias del primer siglo. Él continúa ahora como nuestro Amado en su cuerpo energético sutil del reino de la realidad de la resurrección. Él es nuestro acompañante transformador con el que podemos sentarnos, encararnos, hablar, caminar, y conocer íntimamente como sólo pueden hacerlo las amistades profundas y devotas. Los cristianos también encuentran otros iconos personales de Cristo, como el Padre y Madre Amados, así como conciencia expandida de que podemos encontrar a Jesús en el rostro de cada ser humano.

En el espacio "YO" subjetivo, Cristo es la Consciencia de Cristo. Esta es la experiencia de toda la realidad vista desde una conciencia no-dual radical. Con esta comprensión de Cristo, la Consciencia de Cristo puede ser pensada y experimentada de esta manera:

La Consciencia de Cristo es la conciencia experiencial de que toda la realidad existe sin separación.

Mientras que el término Consciencia de Cristo no se encuentra en la Biblia puede ser al mismo tiempo una descripción significativa y una experiencia transformadora. La Consciencia de Cristo no significa que nosotros, como seres humanos, incluido el Jesús histórico, podamos ser objetivamente conscientes de toda la realidad en un momento dado. Sin embargo, podemos tener una comprensión, una pasión, y una experiencia de la Consciencia de Cristo que refleje toda la realidad sin límites. Usted puede ver nuestra tendencia a "espiritualizar" la Consciencia de Cristo en esas nueve de las diez definiciones que he citado al principio omitiendo el mundo físico y material. La Consciencia de Cristo es muy terrenal y cósmica además de incluir lo divino infinito y nuestra propia realización interna de Dios.

La Consciencia de Cristo existe al menos en tres áreas de nuestra conciencia.

  1. Con el ojo de la mente podemos abrazar el concepto o verdad de la Consciencia de Cristo en un marco integral. Podemos estar firmemente convencidos de que no hay separación en ni entre los polos divino, humano y material de la realidad. Al pensar en personas, ecuaciones, arte, coches, ideas, átomos, o historia entendemos que no están separados de Dios, la consciencia humana o del cosmos material. Los científicos están empezando a explorar algo de esto en el campo de la física cuántica. El teórico de física cuántica Erwin Schrodinger dijo la famosa frase, "La física cuántica revela así una unidad básica del universo". (13) El ver esto nos da un mapa mental para adoptar, explorar y reflexionar. Pensar es una actividad sagrada. El corazón no puede aceptar lo que rechaza la mente.
  2. Con el ojo del corazón podemos abrazar la pasión de la Consciencia de Cristo. Empezamos a sentir esta unidad como el amor por Dios, los demás y el universo. Significa que Dios como Ser Infinito, Amado Intimo y Observador Interior está amorosamente creando algo en cada acontecimiento de mi vida. (14) El espíritu está obrando en todo en el mundo que nos rodea. Significa que Dios no está solamente en la ecología de los bosques y los océanos, sino también en cada quark, cociente, quórum, temblor y pregunta. Significa no sólo que la la creación tiene un sentido evolutivo, sino que mi vida tiene también un propósito y significado.
  3. Con el ojo del espíritu podemos experimentar un despertar directo de la Consciencia de Cristo dentro de nuestro ser más profundo. Esta es la eliminación de todos los límites de nuestra consciencia. Esta es la gran experiencia infinita e ilimitada del Ser Mismo sin forma en unión con el reino finito de la forma. Esta es la apertura no-dual de no separación en y entre los polos divino, humano y material de la realidad. Este despertar en sí mismo puede comenzar como una experiencia cumbre, volverse una apertura repetitiva, e incluso evolucionar a una conciencia continua. Jesús demostró esta continua consciencia despierta como base de su vida y enseñanza. En última instancia no se puede describir, sino sólo experimentar y vivir.

A medida que crecemos en etapas de desarrollo y despertamos en estados de conciencia empezamos a manifestar más y más dimensiones de la Consciencia de Cristo. Nos convertimos en una influencia viva contra la opresión de cualquier parte de la humanidad o del mundo de las criaturas y la naturaleza. Vivimos en una más profunda comunión y unión con Dios que eleva la consciencia de unidad del universo. Servimos a los demás como Jesús lo hizo a través de nuestros dones espirituales con un creciente compromiso de ser co-creadores con Dios en la evolución futura de las dimensiones de la realidad espiritual, humana y física. Vemos literalmente toda la realidad infundida de Dios. Cada respiración es espíritu. Dios, la humanidad y el universo son uno sin separación.

Otro nombre para la Consciencia de Cristo

La Consciencia de Cristo es otra manera de hablar sobre el tema central de la enseñanza de Jesús ― el Reino (Kingdom) de Dios. (15) Podemos experimentar personalmente la verdad de las asombrosas afirmaciones que Jesús hizo acerca del Reino de Dios con el ojo de la mente, el ojo del corazón y el ojo del espíritu. El Reino de Dios, según Jesús, es la visión y experiencia no-dual de no separación en y entre los polos divino, humano y material de la realidad. El nombre universal para esto es amor.

Ven a explorar en persona con nosotros las ricas y variadas dimensiones del Retorno al Corazón de la Consciencia de Cristo del 27 al 30 de marzo en Boulder, Colorado.