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Conceptos erróneos sobre Advaita

por Dennis Waite para "stillness speaks"
Cisnes

Advaita es una tradición de enseñanza que ha existido por miles de años. Originalmente ha ido pasando de maestro a discípulo de forma oral, generalmente en forma de verso para ayudar mejor a recordar el material de forma precisa. Con el tiempo, las historias memorizadas, las metáforas, etc., fueron escritas, pero aun así, las formas de interpretar y transmitir la comprensión de lo que se decía en estas "escrituras" fueron cuidadosamente transmitidas de "gurú" a "buscador". Esta es la "tradición" llamada sampradaya, lo que significa que cualquier maestro puede hacer remontar su linaje durante cientos de años y se puede garantizar que es competente para ayudar al buscador a superar la ignorancia de Sí mismo.

Y este es el propósito de la enseñanza ― reemplazar la ignorancia de "quién soy" por el conocimiento. Cuando esto ocurre, se puede decir que el buscador está "iluminado". La iluminación es un término que es mal entendido y mal utilizado por muchos maestros y la mayoría de los buscadores. No tiene nada que ver con la práctica o la experiencia, por ejemplo. El propósito de la práctica es preparar la mente para que esté lo suficientemente tranquila y disciplinada como para poder recibir y asimilar la enseñanza. Así es que el Advaita afortunadamente utiliza técnicas de la filosofía del Yoga para este fin. Pero la práctica de cualquier tipo nunca puede producir la iluminación porque la práctica no se opone a la ignorancia.

Del mismo modo, la experiencia es un acontecimiento en el tiempo, que tiene un principio y un final. El conocimiento transmitido por el Advaita es que sólo hay Conscienciasiempre. La Consciencia es no-dual, así que no hay nada más; nunca lo ha habido, y nunca lo habrá. "Yo" (quien realmente soy) es Consciencia. No hay ningún "mundo". Lo que vemos como el mundo también es realmente Consciencia. En nuestra ignorancia, vemos las formas como separadas y les damos nombres, y así toda la apariencia de la dualidad se conjura en la existencia. El tiempo tampoco existe; es parte de esta dualidad impuesta. Por consiguiente, ninguna "experiencia" jamás podría producir o ser relevante para la iluminación.

Una vez que todo esto ha sido comprendido y totalmente aceptado, la "persona" así iluminada podría en teoría hablar de ello a otros. Él o ella podría convertirse en un "maestro" para aquellos que buscan descubrir la verdad por sí mismos. Pero, mientras que la "verdad final" es siempre tan simple, los pasos que pueden llevar al buscador allí no lo son. Hay una miríada de historias, metáforas y analogías utilizadas en las escrituras para explicar varios aspectos y éstos se ponen en juego progresivamente a medida que crece la comprensión del buscador. Un maestro verdaderamente cualificado que no haya sido entrenado para ello todavía podría ser capaz de explicar las cosas al estudiante, pero tal maestro sería bastante raro (Ramana Maharshi era uno de estos maestros). Pero el problema es que la enseñanza "ad hoc" ―que simplemente responde a preguntas que producen confusión en el momento― puede fácilmente perder elementos cruciales que traerán más tarde malentendidos o al menos retrasarán la comprensión correcta. Por lo tanto, esta combinación de conocer las escrituras probadas y poder interpretarlas es lo que define al maestro tradicional del Advaita.

El Advaita es una metodología de enseñanza específica cuyo objetivo es explicar la verdad de la no-dualidad. Hay otras enseñanzas no-duales, como el taoísmo y el sufismo. Estos otros sistemas no son Advaita. (Se supone que también pueden llevar al buscador a una comprensión de la naturaleza de la realidad, pero no sé nada sobre ellos por lo que no estoy cualificado para comentar.) La India ha sido un terreno fértil para muchas filosofías, que tienen algunos elementos en común pero muchos puntos de diferencia cuando se examinan en detalle. El Advaita es una de las llamadas filosofías astika, lo que significa que acepta la autoridad de los Vedas (los antiguos textos que contienen los Upanishads). Hay otras (como el Yoga) y también hay filosofías nastika (como el budismo) que no aceptan esa autoridad.

Adi Shankara (Adi significa "primero" ― ha habido muchos otros con ese nombre posteriormente) fue un filósofo-maestro que vivió alrededor del siglo 8 dC y es generalmente reconocido como el principal responsable de consolidar y aclarar la enseñanza Advaita. Pero él muestra que los Upanishads estaban enseñando la verdad de la no-dualidad hace miles de años. Shankara escribió comentarios sobre los Upanishads más significativos, y también sobre el Bhagavad Gita y sobre el Brahmasutra. También fue él mismo autor de algunas obras. Los eruditos sólo se ponen de acuerdo en la autoría de algunas de estas, y con otras hay disputa. El Vivekachudamani es un texto ampliamente atribuido a Shankara, ¡pero este es uno en que ahora la mayoría está de acuerdo en que él NO lo escribió! (Esto no quiere decir, por supuesto, que este texto no valga la pena, siendo relativamente fácil de leer.)

(El Bhagavad Gita es un texto mucho más tardío que los Upanishads y forma parte de la historia épica del Mahabharata. El Brahmasutra es un texto que intentó resumir la esencia de los Upanishads y su propósito, refutando las objeciones, y explicando el método y el resultado de seguir la enseñanza. Desafortunadamente, lo hace de una manera extremadamente abreviada de tal manera ¡que se requiere de alguien con el conocimiento de Shankara para interpretarlo!)

Hoy en día, hay relativamente pocos maestros genuinos sampradaya; es decir, de quienes se puede confiar para recibir la enseñanza de la manera tradicional. Probablemente no es una coincidencia que esto se refleje en los relativamente pocos buscadores que están dispuestos a comprometerse en un curso tradicional de estudio. El aspecto clave de este curso es escuchar el "despliegue" de los textos clásicos del Advaita por un maestro cualificado. Típicamente, sería necesario asistir a una conferencia de una hora, una vez a la semana durante más de un año sólo para cubrir un solo Upanishad. El Bhagavad Gita o el Brahmasutra llevarían muchos años. Esto constituye la parte de la "escucha" de la disciplina conocida como jnana yoga, o el yoga del conocimiento. Además, el tiempo tiene que ser empleado en hacer preguntas, expresar dudas, y aclarar la comprensión con el gurú. Incluso después de que se haya realizado la verdad, es necesario seguir asistiendo a clases, lectura, enseñanza, etc. para consolidar el conocimiento y hacerlo irrefutable.

Las únicas organizaciones que conozco que proporcionan este tipo de entorno son Arsha Vidya (establecida por Swami Dayananda) y la Misión Chinmaya (establecida por Swami Chinmayananda). Puedes encontrar más detalles sobre éstas en las páginas de "maestros" en mi sitio web.

Por el contrario, los maestros modernos esperan que un buscador asista a unos cuantos satsangs, tal vez escuchen una breve charla sobre un tema arbitrario, y quizás se hagan algunas preguntas. Y se supone tácitamente que esto será suficiente para que haya un repentino destello de luz y una correspondiente "experiencia de unidad".

Desafortunadamente, los asistentes finalmente se dan cuenta de que esto no es así y son más propensos a experimentar al menos una gran desilusión. Ramana Maharshi y Nisargadatta Maharaj fueron excepciones por dos razones. En primer lugar, ambos eran maestros brillantes, que inspiraron a sus oyentes con sus respuestas perspicaces y apropiadas a las preguntas. En segundo lugar, los buscadores a menudo se quedaban durante mucho tiempo por lo que, eventualmente, todas sus preocupaciones podrían ser abordadas. Desafortunadamente, algunos de ellos, habiendo obtenido algún entendimiento, se fueron y se establecieron como maestros. Sin embargo, sin la comprensión profunda de sus mentores, confiaron sobre todo en su propio carisma para atraer a los buscadores y en su uso de conceptos mal definidos para deslumbrarlos y desconcertarlos.

No puedo dejar de enfatizar demasiado que la asistencia casual a las charlas de estos "vendedores ambulantes" de espiritualidad es muy poco probable que sea útil. Lo mejor que podría resultar de todo esto sería el estímulo de buscar un maestro tradicional. La lectura de material tradicional por uno mismo tampoco es realmente una opción. Los textos originales están escritos en sánscrito, de modo que uno tiene principalmente que confiar en las traducciones. Y las traducciones al inglés son extremadamente variables, a menudo se pierde el sentido original por completo, hasta el punto de ser realmente engañosas. Obviamente si la traducción es inexacta, entonces cualquier comentario sobre ese texto tampoco será confiable.

Un último punto en este breve artículo se refiere al "objeto o asunto" del Advaita ― el Sí mismo, la Consciencia, la realidad. Debido a que es no-dual, es pedantemente imposible decir nada sobre esto. Todo lo que piensas o dices es necesariamente dual y por lo tanto no puede ser "verdadero". Shankara consiguió superar esto diferenciando entre lo "realmente real" y lo "empíricamente real". Reconocemos que el mundo es sólo una "manifestación"; no es real en sí mismo, sino que realmente es sólo el nombre y la forma de la verdadera realidad que es no-dual. Cualquiera de las "explicaciones" del maestro y la "comprensión" del buscador tienen que reconocer esto. El fracaso en hacer esto es lo que explica la mayoría de los malentendidos en cualquier discusión.

Si el buscador tiene esto en cuenta en todo momento cuando escucha o lee el material de alguien, potencialmente le permitirá detectar a cualquier "falso" maestro. Mi libro Enlightenment: the Path through the Jungle aborda específicamente estos problemas y declaro, por ejemplo, que:

En particular, una frase que tenga alguno de los términos anteriores (Sí mismo, Consciencia, etc.) como sujeto y nada en absoluto como predicado debe estar mezclando los niveles absoluto y relativo de la realidad. [La excepción es una frase "autodefinida" como "el Sí mismo es brahman"]. Así, afirmaciones tales como "el Sí mismo tiene nuestros verdaderos intereses en el corazón" puede ser inmediatamente desechada como un disparate ― "el Sí mismo" es la realidad no-dual y "nuestros", "intereses", etc., forman parte de la visión errónea de esa realidad. En general, cualquier declaración sobre la realidad no-dual puede ser descartada, aunque el advaita tradicional tiene maneras útiles y probadas de usar algunas declaraciones como "punteros" a la verdad.