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Extractos - Scott Kiloby

Capítulo 7 ― Las apariencias (las experiencias)

por Scott Kiloby
Scott Kiloby

Las experiencias son apariencias de la conciencia. Recuerda que, en Living Realization (la Realización Viva)*, una apariencia se define como algo que viene y va. Las experiencias van y vienen, no importa lo buenas o malas que se perciban. Nosotros sufrimos y buscamos un sentido para nuestro yo (self) a través de enfocarnos en experiencias del pasado, constantemente etiquetando y resistiéndonos a las experiencias actuales, y buscando experiencias futuras para perfeccionar ese sentido de sí mismo.

No hay manera de enumerar todas las experiencias posibles. Esencialmente cada acontecimiento que sucede en la vida es una experiencia, desde visitar al médico hasta comer un bizcocho, dormir, ir a trabajar o tomarse unas vacaciones. En lugar de intentar enumerar todas las experiencias posibles, confiamos en la definición del diccionario Webster, que establece que una "experiencia" es cualquier evento "que uno se encuentra, sufre o vive personalmente".

La palabra clave en esta definición es "personalmente". El pensamiento se refiere y se aferra a las experiencias del grupo del pasado para fortalecer y mantener al yo simulado. Así que la historia sigue: "Recibí mi título de doctor en 1999", "Me casé en 2002"; "Tuve un poderoso despertar espiritual en 2003"; o "Ayer, vi por fin un cambio positivo en mi relación". El pensamiento etiqueta las experiencias actuales como buenas o malas, resistiéndose a menudo a lo que está sucediendo ahora. Así que la historia continua: "Ella no debería hablar conmigo de esa manera", "Estoy cansado de estar aquí en el trabajo", o "Esta conversación es aburrida". Etiquetando y resistiéndose a las experiencias actuales, el pensamiento entonces mira hacia el futuro para completarse: "Mañana será mejor porque tengo el día libre", "Espero que me hagan presidente de la compañía algún día;" o "Seré mejor cuando tenga una experiencia de iluminación".

En Living Realization, no decimos que las experiencias o recuerdos de las experiencias sean malas o que debes dejar de tener experiencias o recuerdos. Eso sería imposible de todos modos. Simplemente te invitamos a ver que las experiencias aparecen y vuelven a desaparecer en la conciencia, esa conciencia es tu verdadera identidad inmutable, y que centrarte en las experiencias para tener un sentido de ti mismo es la causa del sufrimiento y la búsqueda. Disfruta completamente de las experiencias. ¡Celébralas! Pero ve también que cada experiencia es temporal. No hay nada a lo que aferrarse. Hay una maravillosa libertad en ese ver.

La invitación en Living Realization es simplemente reconocer la conciencia como cualquier experiencia que está sucediendo y ver que la experiencia es una apariencia temporal de la conciencia. No tratamos de cambiar, manipular, deshacernos, o hacer cualquier cosa con la experiencia. Sin embargo, si surge alguno de esos movimientos, vemos que los movimientos son también apariencias de la conciencia. Incluso los movimientos para manipular las experiencias se les permite ser tal como son. Estos movimientos tampoco son manipulados de ninguna manera. No elegimos ninguna apariencia. Simplemente aparecen y desaparecen. Todo lo que podemos hacer es observar eso.

En este ver, no nos aferramos a ninguna experiencia, a cada experiencia se le permite ir y venir sin esfuerzo, desapareciendo de nuevo de forma natural en la conciencia espaciosa.

Un punto importante es que las experiencias son apariencias de la conciencia. No te estamos invitando a que presencies pasivamente las experiencias. Esto establece una dualidad entre el testigo y la experiencia que está sucediendo. La conciencia y la experiencia que suceden en la conciencia no están separadas. Este ver revela que nuestra libertad está siempre presente, porque es un atributo natural de la propia conciencia presente, independientemente de cualquier experiencia que esté apareciendo.

Experiencias Espirituales

Escuchamos historias de maestros y otras personas que han tenido diversas experiencias espirituales incluyendo experiencias de Unidad, experiencias de la nada, de no-ser, de luz y luminosidad, de amor incondicional y dicha, de Kundalini o despertar de chakras, de ver a Dios, de oír a Dios, de tocar a Dios, y cualquiera otras experiencias. O nosotros mismos hemos tenido una o más de estas experiencias en el pasado.

Estas experiencias pueden ser hermosas. Disfrútalas totalmente si se presentan. Pero cada experiencia es temporal, no importa lo espiritual o no espiritual que se perciban. En Living Realization no tratamos de tener una experiencia particular. No se trata de que una persona que está separado de una experiencia, tenga una experiencia. Y no se trata de que un testigo persencia una experiencia. Living Realization trata del espacio que es cualquier experiencia que está actualmente sucediendo en ese espacio. El espacio y la experiencia "no son dos".

La conciencia impregna cada experiencia, no importa si se trata de una experiencia espiritual llena de amor y de paz o de la experiencia de discutir con tu cónyuge. Mirar la realidad de cualquier otra manera establece una dualidad donde uno busca ciertas experiencias placenteras o cómodas y rechaza otras experiencias dolorosas o incómodas.

Ir en busca de ciertas experiencias espirituales que cuentan los maestros u otras personas es reducir esas experiencias a conceptos y luego perseguir esos conceptos, en la creencia de que los conceptos proporcionarán la libertad. Pero los conceptos no son la fuente de la libertad. La conciencia ya es libre. Incluso cuando tenemos ciertas experiencias espirituales agradables, no hay necesidad de tratar de recrear esas experiencias pasadas. Perseguir esos recuerdos es sólo más búsqueda.

La verdadera libertad, paz, amor, sabiduría y alegría son aspectos inherentes a la conciencia misma. La conciencia es/está siempre presente. Esta es la maravillosa noticia de Living Realization. Nunca más hagamos depender nuestro sentido del bienestar de tener ciertas experiencias y evitar otras. No somos yoes individuales que viven en el tiempo, y nos definimos por las experiencias pasadas, ni tratamos de mejorar esta individualidad a través de conseguir experiencias futuras. Nuestra verdadera identidad es el actual espacio presente en el que todas las apariencias (es decir, experiencias) van y vienen. Y las apariencias no están separadas de ese espacio.

Recuerda, ¡no lo compliques!: Por encima de todo, reconoce la conciencia presente ahora mismo. No trates de manipular las experiencias (esto significa que no enfatices los pensamientos acerca de experiencias pasadas o futuras). La conciencia no es una experiencia. Ve que las experiencias van y vienen dentro de la conciencia y son inseparables de ella.

Pregunta y respuesta

Al leer esta básica invitación y estos últimos capítulos sobre las apariencias, me planteo la siguiente pregunta: Para una persona, la conciencia puede aparecer como pobreza y carencia. Para otra persona la conciencia puede aparecer como riqueza y abundancia. ¿Cómo conciliar eso? ¿La respuesta es que "es lo que es"? ¿Obtiene uno las apariencias que obtiene? Parece que no hay elección en este asunto. ¿Está la elección involucrada en Living Realization? Parece que no. ¿Me estoy perdiendo algo?

El reconocimiento de la conciencia revela que la completa riqueza, satisfacción y bienestar no dependen de ninguna circunstancia, apariencia, condición o situación de vida que va y viene dentro de la conciencia. Está disponible para todo el mundo porque es nuestra verdadera identidad. No es algo que nos pertenece o que se nos aparece y luego desaparece. No es sólo para los ricos o los pobres, los guapos o los feos. No está aquí sólo cuando hay dinero o buena fortuna. Es incondicional, inamovible, inmutable. Es lo que somos.

El reconocimiento de la conciencia es un ver estable y permanente de que nuestra identidad real no se puede encontrar en las apariencias. Es lo que es actualmente despierta. Es tan simple que se pasa por alto desde el momento en que tratamos de manipular una pregunta como "¿Hay elección?" Cuando sólo se permite que la pregunta sea como es, sin tratar de analizarla, la pregunta se desvanece, y vemos que lo que buscamos es lo que somos. Esto proporciona el bienestar que estamos buscando EN la pregunta. Te invito a mirar a donde apuntan las palabras en vez de volver a los puntos de vista mentales acerca de la elección o no elección. ¿Qué sucede cuando contestas a la pregunta "¿Hay elección?", que obtienes una respuesta intelectual, eso es todo. Si el intelecto fuera la clave para la libertad entonces cada científico, profesor, abogado, médico, filósofo y estudioso sería libre. No es la clave. El intelecto es sólo una herramienta, una apariencia dentro de lo que somos ― la conciencia.

Las palabras de la invitación básica apuntan al hecho de que tu verdadera identidad es como el puro espacio sin límites. No puede ser destruido o creado. No es afectado por las muchas apariencias que van y vienen dentro de él. Las apariencias como riqueza o pobreza monetaria, buenos y malos días, enfermedad y salud, altibajos y vaivenes... todos vienen y van dentro de la conciencia. No pueden moverse fuera de la conciencia de ninguna manera. La conciencia es el aspecto inmutable, inmóvil de tu experiencia presente. Es el único aspecto de tu experiencia que siempre está ahí. Es la presente despertez misma. Siempre aquí, siempre presente. Las apariencias van y vienen.

Las apariencias son como los rayos del sol. La conciencia es como el sol. Ningún rayo puede definir, destruir o mover el sol. El sol de la conciencia brilla siempre. Los rayos son meras apariencias inseparables de él. Se apagan, se desvanecen, se hacen grandes y pequeños, pero el sol brilla radiante siempre.

Este muy básico reconocimiento de la conciencia ha sido pasado por alto en favor de enfatizar las apariencias temporales que van y vienen dentro de la conciencia. Hemos estado enfatizando los rayos en lugar de reconocer que somos el sol. En la creencia de ser un yo separado, hay un movimiento constante de manipular o aferrarse a las apariencias (dinero, placer, atención, relaciones, sexo, carrera, cosas materiales). Estas cosas pueden ciertamente aparecer y desaparecer. Pero estamos tratando de definirnos a nosotros mismos por ellas. No podemos encontrar lo que somos en estas cosas. Enfatizando las apariencias se pasa por alto el hecho fundamental de que lo que somos nunca ha sido y nunca será movido o afectado de alguna manera por lo que aparece en su pantalla. Lo que somos ―conciencia― simplemente no va y viene.

Con la creencia de que somos estas entidades individuales encarnadas, en lugar de la conciencia misma, llevamos esta idea de que si las apariencias en nuestras vidas son favorables, estamos bien, y si las apariencias en nuestras vidas no son favorables, no estamos bien. Esta es una existencia condicionada que nunca puede realmente proporcionar el bienestar y la alegría indestructible y constante disponible en la conciencia. Entonces podemos contemplar la idea, "Es mi destino en la vida" que sea pobre o poco atractivo. Estos son sólo pensamientos que pasan por la conciencia. ¡Nada mas! Van y vienen como destellos de luz en el cielo nocturno. No tienen más poder que ese. Nosotros les damos el poder, haciendo hincapié en ellos. Cuando se les permite ir y venir sin ser manipulados o analizados, se desvanecen en lo que somos ― la conciencia. Y la conciencia es la satisfacción o contento que estamos buscando. El reconocimiento de la conciencia como lo que somos nos permite esta capacidad increíble de dejar que todas las apariencias sean exactamente como son. Todas son vistas como expresiones perfectas de la conciencia. Son perfectas porque están apareciendo. El hecho mismo de que algo aparezca es realmente un milagro. La vida es un milagro. Tú eres la vida, así que tú eres el milagro.

La única opción o elección que importa, cuando se trata de este mensaje, es la opción de dejar de buscar en la mente la identidad y las respuestas. Esta es la cuestión más importante en la vida de una persona, cuando él o ella deja de centrarse en las apariencias (principalmente los pensamientos) y comienza a mirar desde y como la pura conciencia espaciosa que es anterior a las apariencias. Habrá tiempo de sobra para asumir cuestiones filosóficas sobre el libre albedrío una vez que la conciencia está establemente realizada. Pero cuando hacemos del reconocimiento de la conciencia nuestro enfoque principal, en lugar de tomar puntos de vista mentales acerca de la conciencia, se llega a la raíz de todo el dilema. La raíz es una crisis de identidad. Una vez que se resuelva, podemos hablar acerca de si hay o no libre albedrío, pero la mayoría de las veces las personas informan de que la pregunta ya no es tan importante. La mayoría de nuestros problemas filosóficos tienen su origen en la pregunta, "¿Quién soy yo?" Una vez que se resuelve, la pregunta se desvanece. Luego podemos jugar con las preguntas sin buscar en ellas nuestra identidad.

Lo que descubrimos es que el tesoro que hemos estado buscando en las apariencias es en realidad lo que está mirando las apariencias. Así que si estás interesado en la cuestión de la elección, haz esta elección de mirar. Este ver te libera de la idea de que tu bienestar está de alguna manera vinculado a lo que aparece o desaparece. Parece demasiado simple para ser verdad, pero sólo para la mente. La mente quiere complicarlo todo. Todo este mensaje trata simplemente de soltar nuestras ideas acerca de la vida el tiempo suficiente como para mirar desde el lugar que está actualmente despierto y mirando y confirmar que esta presencia es lo que somos. Este reconocimiento pone fin a las preguntas y a la búsqueda. Entonces, vemos que cada apariencia ―buena o mala― no está separada de lo que somos. Así que la pregunta de si tenemos elección en última instancia no importa en este ver. Vemos que la elección y la no elección son dos pensamientos que van y vienen dentro de la conciencia. No afectan a la conciencia. No hacen brillar a la conciencia con más intensidad. La conciencia ya está aquí, brillando como el sol. Nos hemos centrado tanto en los rayos (las apariencias) que continuamente nos la perdemos.

* La definición de Living Realization es el reconocimiento de la conciencia como nuestra verdadera identidad y el ver que todo lo que aparece dentro de la conciencia no tiene existencia separada de la conciencia.
Tomado del Capítulo Siete de Living Realization (E-book).
Fuente: Scott Kiloby - Kiloby.com
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