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Extractos - Scott Kiloby

Capítulo 4 ― Las apariencias (las emociones)

por Scott Kiloby
Scott Kiloby

Las emociones son apariencias de la conciencia. No hay manera de experimentar una emoción sin conciencia. Es por eso que decimos que la conciencia y las emociones no están separadas.

Al igual que todas las apariencias, las emociones van y vienen temporalmente. Las emociones que aparecen hoy son diferentes a las que aparecieron hace diez días o hace diez años. Si las emociones permanecen, eso significa que están siendo "arrastradas" en el tiempo. Sufrir es cargar con algo o arrastrarlo en el tiempo, para que forme parte de la historia limitada del yo. La conciencia es nuestra identidad primaria. El sufrimiento ocurre cuando hay identificación personal con alguna emoción que aparece y cuando no se permite que la emoción siga su curso natural. Su curso natural es aparecer y desaparecer plena, abierta, ininterrumpida, y naturalmente dentro de la conciencia presente. Este flujo natural es aparentemente perturbado cuando la conciencia se contrae en torno a la emoción, creando y manteniendo el sentido de un yo separado (es decir, el "yo simulado") que está sufriendo en el tiempo.

Tenemos la tendencia a retener o centrarnos en las emociones que percibimos como "buenas" y nos resistimos a las que consideramos como "malas". Gastamos mucho tiempo y energía tratando de recrear las emociones que queremos y tratando de deshacernos de la los que no queremos. Este movimiento constante hacia los sentimientos buenos y agradables, y lejos de los sentimientos malos y desagradables, es la propia búsqueda espiritual. En Living Realization, definimos la búsqueda espiritual, muy simplemente, como querer que suceda algo distinto de lo que está sucediendo ahora. Esta constante resistencia a lo-que-es solidifica al yo simulado que vive en el tiempo y cree que su salvación o libertad está en el futuro en vez de aquí y ahora.

En la historia del yo simulado en una búsqueda espiritual, las emociones se convierten en un problema ― algo que erradicar, analizar, deshacerse o manipular de alguna manera. Puede ser útil ver que las emociones surgen en conjunción con los pensamientos en uno de los tres grupos discutidos anteriormente en el Triángulo del Falso Yo. Por ejemplo, el grupo del pasado de los pensamientos puede conducir a emociones correspondientes de resentimiento, vergüenza, culpa o algún otro movimiento o emoción. El grupo de resistencia al presente puede conducir a la ira o la frustración. Y el grupo del futuro puede conducir al miedo o la ansiedad. Pero viendo que las emociones surgen en conjunción con los pensamientos es suficiente. No se requerirá más análisis o manipulación. Eso que ve cada emoción es la conciencia y la conciencia es nuestra verdadera identidad. Ese simple reconocimiento es suficiente.

La comprensión (insight) surge de ver que las emociones son apariciones dentro de lo que somos. No son lo que somos. Por ejemplo, en el momento en que surge el miedo, puedes apostar a que algún futuro pensamiento amenazador está apareciendo. Ese ver es suficiente. No intentes analizar el pensamiento o manipular la emoción. Sólo observa el pensamiento y reconoce que lo que está mirando es la conciencia espaciosa. Al reconocer la conciencia, se puede sentir directamente la energía cruda de la sensación sin la etiqueta mental de "miedo", "ira" o "vergüenza". La conciencia es el espacio desde el cual la emoción aparece y desaparece sin problemas. La conciencia no tiene ninguna intención de deshacerse de o manipular la emoción. Sólo un pensamiento trataría de deshacerse de o manipular una emoción. La emoción no está separada de la conciencia. La emoción no le está ocurriendo a un "yo". El sentido del "yo" es sólo otra apariencia de la conciencia. Es el yo simulado limitado y basado en el pensamiento que hemos comentado anteriormente en este texto. El pensamiento "yo" es una apariencia temporal. Las emociones suceden dentro de la conciencia. Dicho de otra manera, las emociones surgen y desaparecen para nadie. No hay ninguna persona ahí para continuar la emoción "en el tiempo" y por lo tanto sufrir. Sólo hay espacio. El espacio naturalmente permite que todo sea como es.

En Living Realization, la invitación no es llegar a un estado en el que no pasa nada o donde todas las emociones, buenas o malas, se han ido. Una vez más, las emociones no son nada más que el movimiento de la propia conciencia.

Al igual que con los pensamientos, no hay nada que analizar, deshacerse, manipular o hacer con ninguna de las emociones que aparecen y desaparecen. Todo está permitido para ser exactamente como es. Todo se ve que es una perfecta apariencia de la conciencia. De hecho, incluso cuando hay un movimiento para analizar, deshacerse, manipular o hacer algo con una emoción, el movimiento también se ve que es una perfecta apariencia de la conciencia. Se permite ser completamente. La "persona", que es el yo limitado basado en el pensamiento, no puede realmente permitir o aceptar las emociones. La conciencia espaciosa permite y acepta de forma natural las emociones porque el espacio es inseparable de la propia emoción. La emoción no tiene existencia independiente del propio espacio. Por lo tanto, en el sentido más profundo, todo simplemente es. Ese reconocimiento acaba con la necesidad de hacer algo con las emociones. Revela que la persona que está en una búsqueda espiritual no es una entidad real. El yo simulado es sólo eso... una simulación que surge de una percepción errónea de lo que realmente somos.

Recuerda, ¡no lo compliques!: Por encima de todo, reconoce la conciencia presente ahora mismo. No trates de manipular las emociones. Ve que las emociones no están separadas de la conciencia.

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