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Extractos - Scott Kiloby

Capítulo 11 ― No-Separación (1ª parte)

por Scott Kiloby
Scott Kiloby

Vamos a ver de nuevo la invitación básica en Living Realization:

Reconoce la conciencia presente. No trates de manipular las apariencias. Ve que todas las apariencias no están separadas de la conciencia.

Nos hemos centrado en las dos primeras partes de la invitación en los capítulos anteriores. Por ejemplo, el capítulo "Reconociendo la Conciencia Presente" apunta directamente a lo que es la conciencia y cómo a menudo es reconocida como siendo antes de (o el origen de) las apariencias, incluyendo pensamientos, emociones, sensaciones, estados y experiencias. En los capítulos sobre las apariencias, a veces hemos hablado sobre el indicador, "No trates de manipular las apariencias". Te invitamos a que no trates de manipular las apariencias, es decir, distanciarse, neutralizar, superar, escapar, analizar, cambiar o deshacerse de las apariencias. En su lugar, la invitación es que siempre se permita que todas las apariencias sean como son (excepto en el trabajo con la sombra).

En este capítulo, nuestra atención se centrará en la última parte de la invitación, que es "ver que todas las apariencias no están separadas de la conciencia". Antes de entrar en detalle con respecto a lo que apunta a la inseparabilidad, hablaremos sobre lo que no es la inseparabilidad o no-dualidad. Living Realization utiliza las palabras "inseparabilidad" y "no-separación" de manera intercambiable. Estas palabras se refieren a lo que tradicionalmente se ha llamado "no-dualidad". La siguiente sección se ocupa de algunas de las trampas que podemos encontrar en el reconocimiento de la naturaleza no-dual de la realidad.

Lo que no es la inseparabilidad

La inseparabilidad no es tener una experiencia de Unidad

La realidad es "no-dual". Esto significa que, aunque la vida aparece como dual, realmente es "no dos". La vida no se compone de cosas o experiencias que existen independientemente. La vida es indivisa, inseparable. Esta inseparabilidad es a menudo mal comprendida. No es una experiencia mística. Reducir la no-dualidad a una sola y aislada experiencia separada es en realidad dualidad.

Aunque pueden suceder experiencias en que una persona siente un momento de no-separación abrumadora mientras todos los pensamientos se desvanecen, la no-dualidad o inseparabilidad no tiene que ver con tener una experiencia. Las experiencias místicas intensas ciertamente no son una garantía de un reconocimiento continuo de inseparabilidad. Muchas personas no tienen una experiencia intensa de Unidad. En cambio, para ellos, el reconocimiento de la inseparabilidad es mucho más sutil y a veces incluso gradual. Este es un punto importante porque estas experiencias suelen exagerarse, ya que la mente continúa haciendo referencia a la memoria de la experiencia en lugar de reconocer la conciencia presente como su verdadera identidad. O en el caso en que una persona no haya tenido una experiencia de Unidad, la tendencia puede ser la búsqueda de una experiencia así en el futuro, confundiendo la experiencia con la no-dualidad.

La conciencia presente es el espacio en el que los recuerdos del pasado y los pensamientos sobre objetivos futuros aparecen y desaparecen inseparablemente. La referencia continua a una experiencia pasada es el combustible perfecto para el yo simulado. Este yo está siempre buscando en el pasado un sentido de identidad. Haciendo hincapié continuamente en experiencias pasadas de cualquier tipo, incluyendo las experiencias de Unidad, es un alimento perfecto para el ego. Se enfatizan los recuerdos (es decir, pensamientos) de una ocurrencia previa en lugar del simple reconocimiento de la conciencia presente, que es donde yacen la verdadera libertad, el amor, la paz y la compasión. Si has estado exagerando experiencias previas, simplemente date cuenta de que esas experiencias ahora se han reducido sólo a recuerdos, que son pensamientos, y los pensamientos aparecen inseparablemente dentro de la conciencia presente en este momento. Del mismo modo, si nunca has tenido una experiencia de Unidad y estás buscando una experiencia así en el futuro, date cuenta de que la experiencia futura es sólo una imagen mental, un pensamiento, que aparece en la conciencia presente en este momento. Este darte cuenta, este ver, contribuye en gran medida a no alimentar más al yo separado que vive en una historia del tiempo.

Hacer hincapié en las experiencias pasadas o futuras puede crear una mentalidad adicta. Al igual que el drogadicto busca recrear los cuelgues del pasado o encontrar el próximo cuelgue "futuro" o el "cuelgue definitivo", el buscador busca experiencias. Al tratar la no-dualidad como una experiencia la reduce a una cosa que el yo cree que tiene o no tiene. El yo separado entonces va en busca de más de su droga, sentirse separado de lo que sea que está buscando. Esta es una percepción errónea de lo que es la no-dualidad. Es una realización presente de inseparabilidad, no es una experiencia que has tenido o que vas a tener.

Como se indica en el capítulo sobre las experiencias, las experiencias de Unidad se pueden disfrutar. En esas experiencias puede revelarse una gran comprensión. Sin embargo, al igual que todas las experiencias, las experiencias de Unidad van y vienen dentro de la conciencia. Es liberador ver que todas las experiencias son iguales apariencias de la conciencia. Vemos que nuestra libertad no está condicionada o absorta en ninguna experiencia. La conciencia, que está siempre presente, impregna toda experiencia. En el reconocimiento de la conciencia siempre presente, nuestra libertad está siempre disponible, independientemente de si estamos experimentando la Unidad o simplemente de camino al trabajo.

La inseparabilidad no es solamente ausencia de forma

Puede ser útil ver la conciencia como el espacio puro, sin forma, ilimitado. La conciencia es como el espacio puro del momento presente. Dentro de este espacio todas las apariencias (es decir, formas) van y vienen. El espacio permanece estable e inmutable. Las apariencias, sin embargo, van y vienen. A menudo usamos este tipo de indicador en Living Realization. Sin embargo, no tomes las palabras demasiado literalmente. Sólo están señalando. La realidad es "no dos". Por lo tanto, realmente no hay división entre la conciencia y las apariencias en la conciencia, entre lo informe y la forma, entre el espacio y las cosas, entre la conciencia y su contenido.

Muchos informan de una libertad increíble a través del reconocimiento de la conciencia sin forma. Ellos ven a través del sentido de separación inherente a la identidad albergada en las apariencias (es decir, la identificación con los pensamientos, emociones, estados, sensaciones y experiencias). Al darse cuenta de que cada apariencia que constituye el yo separado simulado simplemente va y viene dentro de la conciencia sin forma, queda claro que nuestra identidad no se puede encontrar en estas apariencias pasajeras. Esto nos deja con el reconocimiento de que nuestra verdadera identidad es como la conciencia sin forma. Es transparente y vacía.

Sin embargo, podemos caer en la trampa común de establecer una nueva línea divisoria, un nuevo sentido de separación entre la conciencia, por un lado, y las apariencias por otro. Esto puede dar lugar a un sutil sistema de creencias en el que uno empieza a negar las apariencias. Sólo el yo separado o voluntad personal tendría un motivo para negar o difamar cualquier cosa, incluyendo las apariencias.

Debido a la verdadera libertad reconocida en la conciencia presente, puede convertir este sutil deseo de escapar del mundo, de ver la vida como algo que pasa, totalmente separado y aparte de la conciencia que lo ve pasar. Esto puede dar lugar a un sentido de desapego o incluso nihilismo en el extremo final.

Esto también puede conducir a una posición arrogante, cuando el ego se establece en un nuevo sentido de separación. Su nuevo hogar es todavía una idea. Es la idea de que la conciencia es nuestra identidad. Cuando tomamos conciencia de una idea única, la mente dualista toma el control de nuevo. Porque el pensamiento sólo funciona con el dualismo, se crea una línea entre la conciencia y las apariencias. Las apariencias son consideradas como separadas, otras cosas "ahí fuera" que hay que evitar, negar, o apartar. A menudo, esto no se ve. Es un sistema de creencias sutil, oculto, que uno confunde con la no-dualidad. Si las apariencias son inseparables de la conciencia, entonces negar o difamar las apariencias sería negar o difamar a la conciencia misma. Negar las apariencias te deja fuera de la plenitud de la vida en toda su diversidad, en favor de un estado en el que uno prefiere la experiencia de no pensar, de no sentir nada. Esa es la negación. Después de años de búsqueda o de sufrimiento personal, la tendencia a querer escapar del mundo es muy natural. Pero es también una trampa. La no-dualidad no tiene que ver con negar el mundo o escapar de él.

La conciencia no es una idea. Es el espacio puro, real del momento presente en el que todo el mundo de las apariencias va y viene. Cuando se reconoce que la conciencia en sí no es una cosa o una idea, y que es como el espacio puro, no-limitado y vacío, se ve que el espacio no tiene ningún interés en negar o apartar ninguna apariencia. Todo es una apariencia inseparable de este espacio. No hay forma de separar la conciencia de lo que aparece en la conciencia. Por lo tanto, es sólo el yo simulado basado en el pensamiento (es decir, "la voluntad personal") el que cree que puede o debe apartarse de las cosas o crear líneas divisorias entre yo y tú, nosotros y ellos, y la conciencia y las apariencias.

Esta separación entre la conciencia y las apariencias puede crear una fuerte sombra cuando la mente asocia lo que no tiene forma con su identidad, de este modo la sombra repele cualquier persona o cosa que representa forma, apariencia, historia, o intelecto. En lugar de simplemente ver la naturaleza vacía de todos los conceptos, empezamos a negar los conceptos. Rechazamos las historias, incluyendo las historias de nuestros amigos y miembros de la familia y otras relaciones y los millones de otras historias que componen nuestro mundo, incluyendo la filosofía, la ciencia, la religión, la política, la cultura, el arte y otros. El mundo de las cosas separadas es realmente un mundo de conceptos. Al negar los conceptos, negamos el mundo. El viejo dicho no-dual de que "el mundo es ilusorio" no tiene que ver con negar nada. "Ilusorio" no significa malo. Significa que lo que consideramos un mundo que existe independientemente (incluyendo las cosas existentes separadas) es en realidad una apariencia inseparable de la propia conciencia.

No separación es amor. Verse a sí mismo como una mera conciencia vacía separada y aparte del mundo de las cosas, de las historias, del arte, de la cultura, de la ciencia, de los amigos y la familia, es desapego y separación, no amor. Como dijo una vez el gran sabio hindú Nisargadatta Maharaj: "La sabiduría es saber que no soy nada, el amor es saber que soy todo, y entre ambos fluye mi vida". Living Realization surgió de este deseo de cerrar esta brecha ilusoria, y dar la bienvenida no sólo al reconocimiento de la nada de la conciencia, sino también al inseparable todo del mundo. Living Realization es el reconocimiento tanto del vacío como de la forma y del hecho de que nunca podemos separar estas dos cosas porque son fundamentalmente inseparables. Son "no dos".

La inseparabilidad no es homogeneidad

Cuando oímos hablar de la no-dualidad o inseparabilidad, la mente a menudo evoca una imagen de algún estado místico especial en el que el mundo se convierte en una sustancia pastosa homogeneizada. La inseparabilidad no es una situación en la que los diversos elementos como mesas, átomos, espacio, plátanos, pensamientos, edificios, emociones, y las lámparas parecen fundirse en una sola mezcla homogeneizada, uniforme en la que las texturas, líneas y colores ya no son diferenciados. Aunque las líneas limitadoras conceptuales son transcendidas en la realización no-dual, sin embargo las superficies, texturas, líneas, colores y otros elementos de diferenciación permanecen. Es la superposición conceptual la que se coloca sobre la realidad y la que es trascendida y vista como no real.

La inseparabilidad no es un estado de perfección humana

Hay una falsa opinión común, de que aquellos que realizan la no-separación se convierten automáticamente en seres humanos perfectos o casi perfectos. La perfección humana es un concepto que es inalcanzable. El reconocimiento de la inseparabilidad no hace a una persona especial o perfecta. Revela que las líneas entre las cosas separadas sólo son conceptuales.

Es preciso decir que trascender (ver a través de) la separación revela una natural compasión, amor, sabiduría, libertad y paz. Pero estos atributos no pueden ser propiedad de una persona separada. No son historias que se agregan a la historia de uno mismo para sentirse especial en relación con los demás. No son para o del ego en absoluto.

Estos atributos aparecen de forma natural en la conciencia no-dual cuando se trasciende la separación. Sin embargo, no tiene que ver con la perfección, que es un concepto que el yo (es decir, el yo simulado) utiliza para continuar persiguiendo un estado futuro en el que todos los problemas han desaparecido y no surjan pensamientos egoístas. Eso es un cuento de hadas. En todo caso, la no-separación revela humildad, que es la ausencia de una persona (ego) que afirma ser especial o perfecta.

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