Extractos - Angelus Silesius
Dios vive en una luz
Por Angelus Silesius
- Dios vive en una luz
a la que no lleva camino.
El que en ella no se transforme,
no le verá en toda la eternidad.- Fundiéndome en Dios,
entonces llegó allí,
donde he estado eternamente
antes de mí mismo.- Viajas mucho por el mundo
para ver y averiguar.
Si no has visto a Dios,
nada has visto.- Oh, Ser, al que nada se asemeja,
Dios está completamente en mi exterior,
y también completamente en mi interior.
Totalmente allí y también totalmente aquí.- La Divinidad es una fuente
de la que todo mana
y a la que todo retorna,
y por eso también es un mar.- La rosa carece de porqué,
florece porque sí.
No hace caso de sí misma,
no pregunta si se la ve.- Hombre, descubre tu Ser,
pues cuando pase el mundo,
lo accidental desaparecerá,
El Ser sí existirá.- La Escritura es Escritura, y nada más.
Mi consuelo es el Ser.
Y el que Dios hable en mí
la Palabra Eterna.- La Luz esplendente
no se verá mejor
en esta vida que cuando uno
se haya adentrado en la oscuridad.- El culmen de la bienaventuranza
tan sólo consiste en esto:
El que uno debe haber nacido
en su Ser de Dios.- Qué necia es la persona
que bebe del charco,
despreciando la fuente
que nace en Su casa.- Quién lo hubiera dicho:
de la oscuridad viene la Luz,
la vida de la muerte,
el Algo de la Nada.- La oración más noble
es cuando el orante
se convierte íntimamente en aquello
delante de lo que se arrodilla.- La obra más querida que llena
el corazón de Dios,
es que puede hacer que nazca su Hijo en ti.- Aunque Cristo naciera
mil veces en Belén
y no en ti, tú estarías
perdido por siempre jamás.- Yo mismo soy la eternidad
cuando dejo atrás el tiempo
para recogerme en Dios
y Dios en mí.- El tiempo es como la eternidad,
y la eternidad como el tiempo,
siempre que tú mismo
no hagas una diferencia.- Ay, no dudes,
nace en Dios solamente
y serás elegido
para la vida eterna.- Amigo, si eres algo,
no te quedes parado.
Hay que salir de una luz
para entrar en otra.- La gota se hace mar
cuando entra en la mar,
el alma Dios, cuando
está acogida en El.- Detente ¿adónde vas?
el cielo está en ti.
Si buscas a Dios en otra parte,
jamás darás con El.- La lluvia no cae para sí,
el sol no luce para sí.
Y tú también estás hecho para los demás,
no sólo para ti.- Ay, si fuera yo en el tú
y tú en el yo un Uno,
ya puede ser el cielo
mil veces cielo.- Yo soy el otro Ser de Dios;
tan sólo encuentra en mí,
lo que será igual y semejante
a El en la eternidad.- Las personas parlotean mucho.
Quien sabe rezar espiritualmente,
puede acercarse tranquilamente
a Dios con la A y la O.- ¿Crees tú, oh pobre hombre,
que el griterío de tu boca
es el canto de laudes adecuado
ante el silencio divino?- Si quieres conocer al hombre nuevo
y su nombre,
pregunta antes a Dios,
cómo suele llamarse El.- Quien ve en el prójimo solamente
a Dios y a Cristo,
ve con la luz
que brota de la Divinidad.- Igual que hay unidad
en cada cifra,
así también Dios, el Uno
está en todas las cosas.- Desde el principio, Dios
es el Creador de todas las cosas
y su patrón también;
por ello, ninguna es insignificante.- Hombre, no hay nada imperfecto:
la piedra se parece al rubí.
La rana es tan bella
como el ángel Serafín.- El que haya interiorizado
sus sentidos,
aquél oye lo que no se dice
y en la noche ve.- Antes de que existiera
yo era Dios en Dios;
por eso podré volver a serlo
si muero a mí mismo.- Quien quiera discutirme
la perfección que tiene Dios,
tendría que cortarme antes
del tronco de su vid.- Un hombre verdaderamente pobre,
tiene todas sus miras puestas en nada.
Aunque Dios mismo se le diera,
yo sé que no le poseería.- En el Uno todo es Uno;
si dos se vuelven a adentrar,
serán esencialmente
un Uno único con El.