Ruta de Sección: Inicio > Extractos > Despertar ordinario

Extractos - Gangaji

Despertar ordinario

por Gangajion the mistery of being
Gangaji

En los movimientos religiosos y espirituales, a menudo separamos la verdad innecesaria y trágicamente en un enclave de trascendencia. Nunca negaría las cualidades trascendentes de la autorrealización, pero hasta que no reconozcamos que la verdad está viva en cada uno de nosotros ―tal como somos, en nuestras formas particulares y únicas, en nuestras circunstancias y comunidades particulares― solo realizaremos la verdad parcialmente.

Siempre había imaginado que realizar la verdad significaría que la personalidad desaparecería, o tal vez que esta forma se disiparía en un vapor sagrado. Pero en realidad, y lo que es más importante, es que es algo muy ordinario y muy íntimo. Esta forma en realidad se vuelve más ordinaria que nunca. Mis opiniones aún surgirán, los pensamientos aún surgirán, las emociones aún surgirán, pero ya no son confundidas con la realidad.

Había escuchado la enseñanza de que el mundo de la forma es una ilusión, y me imaginé que la realización de una no-dualidad sin forma implicaría algún tipo de desaparición. Todo lo contrario: ha sido un placer sin fin descubrir que esta presencia ilimitada de vida consciente está presente independientemente de la forma. Es todo. Es la fuente y la sustancia misma de cada forma de pensamiento, cada emoción, cada circunstancia, cada criatura.

En este momento, tú eres la verdad eterna. Todo lo que te imaginas ser surge en esa verdad, existe en esa verdad y desaparece de nuevo en esa verdad. La verdad es la naturaleza esencial de la consciencia, y la consciencia es la fuente de la conciencia individual. La verdad es la esencia de la vida. La verdad es lo que eres.

Los subproductos de esta realización pueden ser hermosos, exaltados y devastadores, pero al mismo tiempo indescriptiblemente ordinarios, mundanos y humanos. La verdad es que tu vida, precisamente como es, tiene la capacidad de ser consciente de sí misma como la vida misma. En este reconocimiento, podemos vivir el resto de nuestros momentos, nuestros días, nuestras décadas, conscientes sin esfuerzo de la vida consciente. Esta es la verdadera aventura de vivir. Este es el reconocimiento del ser consciente, siempre presente.

¿Puedes vivir con todos los altibajos de la experiencia de ser humano y aún ser consciente de y nutrido por la verdad de quién eres? ¡Sí! El despertar a esta verdad no es solo para los sabios del pasado, sino también para ti. Esta es una época de despertar ordinario. Si puedes cruzar la línea hacia el auto reconocimiento consciente, entonces todo lo que surge en tu conciencia lo hace solo para profundizar ese auto reconocimiento consciente. El resto de tu vida se puede vivir en ese reconocimiento y en la celebración y el compartir de eso.

Una vez que ha ocurrido un despertar en la libertad ilimitada e incondicional de tu verdadera naturaleza, ¿existe entonces la responsabilidad de vivir de cierta manera en el mundo?

¡A esto también respondería que sí! Cuando eres llamado al hogar, cuando de alguna manera te sorprende el deseo absolutamente misterioso e irrevocable de saber la verdad de quién eres, debes estar dispuesto a dejar a un lado cada historia de separación. Toda historia de separación es una historia de guerra.

Los seres humanos han estado haciendo la guerra desde siempre. La cultura es un reflejo de la mente individual, como la mente individual es un reflejo de la mente cultural. Si investigas los terribles acontecimientos que están sucediendo en todo el mundo, no es difícil ver que los que son causados por los humanos comienzan como reacciones a la ira y al miedo, al profundo dolor y la desesperación. Al ver esto, se hace evidente que estos acontecimientos externos son el resultado de la misma dinámica que ocurre dentro de nosotros. Si podemos reconocer en nuestras vidas individuales cómo nos resistimos a la rendición, cómo nos resistimos a nuestra vulnerabilidad, cómo lidiamos diariamente por el poder o el control, entonces podemos reconocer la tendencia hacia la guerra dentro de nosotros mismos ―las tendencias de totalitarismo, odio, venganza y dominio― y podemos reconocer directamente el sufrimiento que esas tendencias continúan produciendo.

Si estamos dispuestos a asumir la responsabilidad de nuestra propia profundidad del despertar, de nuestra propia paz, si podemos poner fin a la guerra en este único lugar de la Madre Tierra (¡tú!), entonces estamos realmente disponibles para efectuar un cambio mayor. Entonces al menos este lugar está en paz, es libre. Cada vez que alguno de nosotros elige la paz dentro de nuestra propia mente y corazón, se libera una enorme fuerza de energía y atención. Ser paz es ofrecer paz. Solo entonces veremos lo que realmente puede surgir en esta tierra.

Para la mayoría de nosotros, ciertamente para aquellos que tienen el tiempo libre para leer estas palabras, no estamos en la peor de las situaciones. En este momento no necesitamos huir de bombas o balas, de violaciones inminentes o del hambre. Tenemos refugio para pasar la noche, aunque todos debemos saber que este privilegio podría cambiar en un instante, en cualquier lugar o momento, ya sea por agitación política o desastre natural. Pero en este momento, muchos de nosotros en comunidades de todo el mundo tenemos la buena suerte de poder investigar realmente nuestra responsabilidad como seres humanos en nuestro planeta en este momento. Nuestro privilegio brinda la posibilidad de la autorreflexión y la oportunidad de investigar seriamente lo que es verdad. ¿Quiénes somos realmente?

No estás solo en este despertar. Hay personas en todo el mundo en este mismo momento con el mismo compromiso. Sin negar las olas de terror y sufrimiento en nuestro planeta, podemos reconocer que en este momento hay una gran ola de apoyo para el despertar, para que toda la raza humana realmente cambie su perspectiva de guerra, terror y odio hacia una de apertura y aceptación. Cada uno de nosotros es esencial.

Cuando uso la palabra "responsabilidad", no estoy hablando de responsabilidad como un látigo, una carga o incluso un deber. Te invito a que te hagas responsable de la verdad de quién eres, en este precioso cuerpo, en esta preciosa encarnación humana, durante este precioso tiempo en la Madre Tierra.

Muchas personas con las que hablo en todo el mundo parecen tan golpeadas y atadas por su propio abuso interno que la libertad interior se les escapa. Sin embargo, la salida es bastante simple, aunque a menudo extremadamente desafiante. Significa decir "no" a la voz totalitaria en nuestras cabezas y "sí" a la posibilidad de ecuanimidad interna. "Sí" a la inclusión. Te sugiero que simplemente abras tu mente y permitas que tu vida sea utilizada por la fuerza que está viva en tu corazón.