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Artículos - Francis Lucille (2013)

El arte de no esperar

Una entrevista con Francis Lucille

por Iain McNay Conscious TV
Francis Lucille

Iain: Esta es una ocasión un poco especial para Conscious TV. Normalmente filmamos nuestros programas en un estudio al oeste de Londres y estamos acostumbrados a que al entrar en el estudio todo esté organizado para nosotros. Pero como Francis no pudo llegar a Londres, hoy vamos a experimentar con un equipo externo.

Estamos en medio de un retiro de una semana de duración que está teniendo lugar en casa de Rupert Spira, en Shropshire. Anoche nos reunimos para cenar y realmente disfruté nuestra conversación. Fue bastante reñida a veces y hubo algunos desacuerdos.

Voy a empezar preguntándote algo que surgió después en la noche y que me interesó mucho. Tiene que ver con la intención del buscador. Alguien estaba preguntando, y lo estoy expresando con mis propias palabras, si para el buscador, para alguien que intenta encontrar la verdad, la intención, la pasión por la verdad, es tan importante. Me pregunto cuál es tu respuesta a eso.

Francis: Sí, sí es importante. Es el único factor determinante para el éxito en este esfuerzo. El resto es casi irrelevante, porque el resto es sobre las habilidades de la mente y del cuerpo. El problema es que, si la mente es fuerte, ha acumulado obstáculos fuertes, por tanto, no tiene ninguna ventaja tener una mente fuerte. Tampoco hay desventajas, porque la misma mente que ha acumulado los obstáculos tiene la capacidad de de-construirlos. Sin embargo, el único pre-requisito para el éxito es el amor y el deseo por la verdad. Eso no puede ser transmitido por un toque humano, solo es transmitido por la gracia, que es el toque de Dios.

Iain: Lo interesante es que la gente irá teniendo despertares en condiciones, situaciones y ambientes diferentes. Algunas personas que no han hecho ningún trabajo espiritual, que no han tenido ningún interés en ello, tienen despertares. Sin embargo, algo les sucede que cambia sus vidas fundamentalmente, cambia la forma en que ven la vida; y luego, empiezan a mirar, a su manera. Es casi como si el despertar, la realización, o como sea que lo llamemos, a veces sea aleatorio. Le sucederá a alguien que sea un buscador, pero también (y aquí estoy usando mis propias palabras) a alguien que obviamente no ha hecho nada.

Francis: Sí, quizás. Sin embargo, debemos tener cuidado cuando usamos la palabra "despertar": podemos estar hablando de cosas diferentes.

Iain: Cosas diferentes (sonriendo) ¿Qué quieres decir con eso?

Francis: Quiero decir que lo que una persona llama despertar no es necesariamente lo mismo para otra persona.

Iain: Bueno, eso me interesa, así que echemos un vistazo a eso, porque surge la palabra despertar, realización, iluminación, no-dualidad. Así que me pregunto cómo las ves tú. Me pregunto qué diferencia ves en unas y otras.

Francis: Despertar sería la experiencia de la consciencia viéndose a sí misma en ausencia de objetos, en su total libertad e independencia, en su autonomía. Es la revelación de la felicidad absoluta, del esplendor absoluto, del amor y la inteligencia absolutos, eso sería el despertar o la iluminación. Como resultado de este evento transformador, se produce una eliminación gradual de los residuos de la ignorancia que podría llamarse el proceso de auto-realización. Eso termina en la experiencia continua de nuestro estado natural, que es la ausencia de cualquier ilusión en cuanto a lo que somos, ya sea en el nivel de pensamientos o conceptos, o en el nivel de sensaciones corporales, sentimientos y percepciones sensoriales ¿Cuál era el otro término para definir?

Iain: Bueno, mencioné iluminación y también no-dualidad.

Francis: Dualidad sería la creencia en la existencia de más de una realidad. La no-dualidad podría expresarse mediante una fórmula simple: "Sólo hay una realidad". Otra palabra, creo, que merece ser definida es la palabra "consciencia", o "conciencia". En mi vocabulario, las uso como sinónimas, tal vez porque en francés solo tenemos una palabra para consciencia.

Iain: Bien.

Francis: Y la consciencia es eso, sea lo que sea, que está escuchando estas palabras ahora mismo. Así que ahora tenemos un campo de juego nivelado y podemos empezar (risas).

Iain: Bien. Bueno, cuando dijiste: "La consciencia es lo que está escuchando estas palabras ahora", eso me pareció interesante. Lo que eso significa plantea una buena pregunta, y no es una pregunta para la cual sea siempre fácil encontrar una respuesta.

Francis: Bueno, por un lado, estamos absolutamente seguros de que estas palabras no se pierden. Quiero decir, hay un receptor final, ¿verdad? Hay alguna entidad que en este momento está escuchando y comprendiendo estas palabras...

Iain: Absolutamente.

Francis: ...no se pierden en la nada, en algún...algún olvido. Están siendo escuchadas, siendo percibidas. Y es precisamente la consciencia, sea lo que sea, la que las percibe.

Iain: ¿Y estás diciendo que puede ser una cosa u otra? ¿Estás diciendo sea lo que sea eso?

Francis: Generalmente, si vienes desde un punto de vista materialista, creemos que es el cuerpo físico el que hace la percepción. Si nuestro punto de vista procede del idealismo, creemos que es la mente. En otras palabras, en la mayoría de los casos identificamos a esta consciencia con algún tipo de objeto que es limitado: una mente limitada, una mente humana, un cuerpo limitado. Entonces, mi opinión es que no hay evidencia experiencial de tal limitación de la consciencia. Creemos que hay mucha evidencia de que la consciencia es limitada. Creemos eso, solo mientras no tratemos de tomar en consideración la evidencia. Cuando tratamos de examinarla, descubrimos que no hay ninguna. Lo he estado intentando por un tiempo (sonriendo).

Iain: ¿Y no has encontrado la evidencia?

Francis: Sí... normalmente hago esto con un grupo de amigos, amantes de la verdad. Tratamos de encontrar si existe tal evidencia, y descubrimos que no hay ninguna.

Iain: ¿Y aún lleva a cabo este proceso?

Francis: Sí, es bastante divertido

Iain: ¿Quién soy yo? Ha sido tradicionalmente la pregunta. ¿Es así como lo haces, o hay otra forma de hacerlo?

Francis: Ya sabes, todas las preguntas se reducen a una sola ― sí, "¿Qué soy yo?", "Quiero ser mi verdadero Yo". "¿Cuál es el sentido de la vida?"

Iain: ¿Y qué has descubierto que es el verdadero "Yo"?

Francis: ¿Qué, el sentido de la vida?

Iain: Cualquiera de las dos. El verdadero "yo". El sentido de la vida para mí es un término poco utilizado en estos días; el verdadero "yo" me interesa.

Francis: Bien... Si examinamos nuestra experiencia como humanos, todo lo que conocemos, lo conocemos como un pensamiento, una sensación en el cuerpo o una percepción sensorial externa; algo que escuchamos, algo que vemos. Esa es la naturaleza de todo lo que conocemos a nivel fenoménico. Entonces, nuestra experiencia se compone de dos lados, si tú quieres: por un lado está la parte fenoménica y por el otro la consciencia que conoce, ¿correcto? Eso es todo lo que hay en nuestra experiencia: eso que es conocido y eso que conoce.

Entonces hay también, sin lugar a dudas, un elemento de realidad en nuestra experiencia. Si yo te dijera: "Tu experiencia es una completa ilusión, es inexistente", dirías: "Espera un momento, en mi experiencia hay algo en lugar de nada. Lo que percibo puede ser un sueño; sin embargo, el hecho de que haya consciencia, de que se perciba, está fuera de toda duda, al menos par mí. ¿Correcto?

Iain: Sí.

Francis: Y el hecho de que esté fuera de toda duda es suficiente para mí para declarar que "hay algo en lugar de nada. En mi experiencia hay un elemento de realidad".

Entonces, ¿dónde está este elemento de nuestra realidad, de nuestra experiencia? ¿Dónde se encuentra? Indudablemente no en el lado de las cosas percibidas, porque lo que es percibido siempre cambia, nunca es lo mismo; pensamientos, percepciones, sensaciones ― van y vienen. Dado que (esas cosas) no perduran, que son impermanentes, la realidad no puede ser encontrada ahí. La única cosa que es permanente en nuestra experiencia es el lado de la consciencia. Por tanto, la realidad de nuestra experiencia, la centralidad de nuestra experiencia, el núcleo de nuestra experiencia es la consciencia. Es eso que llamas "Yo" o "el Sí mismo". Así que el "Yo" o "el Sí mismo" es la realidad de nuestra experiencia.

Iain: Pero la gente percibe las cosas de muchas maneras diferentes, y no necesariamente tiene que ver siempre con la interpretación de la personalidad o los sentidos. Me pregunto, ¿hay un ingrediente único para nosotros como individuos que todavía sea real, y no solo los juegos de la personalidad?

Francis: Mira por ti mismo. Sabes, sin lugar a dudas, que hay un elemento de realidad en tu experiencia, y esta realidad no puede ser... no puede pertenecer a lo que es percibido; porque, después de todo, todo lo que percibes puede ser un sueño en este momento. Ya que cuando estamos en medio de un sueño, no somos conscientes de que estamos soñando, la implicación en este momento podría ser que estamos en algún tipo de sueño. No estoy diciendo un sueño nocturno, sino algún tipo de sueño. Sin embargo, lo que es común a un sueño y todos los estados es la consciencia de ellos. Por lo tanto, dado que todo lo que percibimos podría ser una ilusión, y como estamos tan seguros de que hay un elemento de realidad en nuestra experiencia, el único lugar donde se puede encontrar la realidad es en la consciencia. No tengo más que añadir.

Iain: Entiendo lo que estás diciendo, y hay algo que me interesa. Si vuelvo a mi pregunta anterior y la planteo de un modo ligeramente diferente, entiendo y a veces experimento lo que siempre cambia y lo que nunca cambia. No es mi experiencia continua, pero tengo experiencia de eso. Y hay algo acerca de lo que nunca cambia que todavía tiene "yoidad"...

Francis: ¿Todavía tiene...?

Iain: No es una palabra real: yoidad. Es única para mí como ser humano, y no es como si sintiera que hay una manipulación sucediendo desde mi lado humano. Es como si tú fueras la única expresión de lo no cambiante, de la unidad, del fundamento del ser, como quiera que lo llamemos. Y siento que soy una expresión única... Y todo el mundo en esta habitación también lo es... Cada una de las cosas es una expresión única. Entonces, ¿qué hay en las diferentes formas de expresión que podemos explicar de alguna manera? No sé si he formulado mi pregunta muy bien, pero...

Francis: No, no. La respuesta está en tu pregunta. Son diferentes formas de expresión, eso es todo lo que son. Hay diferentes formas de expresión. Pero la forma... la multiplicidad está en las formas, es decir, en aquello que se percibe. Las formas son percibidas. Las formas pertenecen a lo percibido, no a lo que percibe. Así que la distinción, las diferencias, pertenecen a lo percibido, no a lo que percibe.

Iain: Sí, entiendo eso, sí. Anoche hablamos un poco tu vida. Sé que no quieres entrar en muchos detalles personales, pero me gustaría que hicieras un pequeño resumen de cómo te interesaste por primera vez en, llamémoslo, el viaje espiritual. O podemos llamarle búsqueda de la verdad. Sé que leer a Jiddu Krishnamurti te impresionó realmente y de alguna manera fue para ti un catalizador en tu viaje.

Francis: Creo que todos en algún momento se interesan de alguna manera. Algunas personas nacen... nacen místicas; nacen con un amor por lo absoluto estampado en lo más profundo de su ser. Otros tienen que pasar por algún tipo de fracaso absoluto en su intento de asegurarse la felicidad, aplicando las recetas que han heredado de sus padres y de la sociedad. Ese fue mi caso, el segundo caso.

Iain: De acuerdo.

Francis: Pero las circunstancias son diferentes para cada buscador o amante de la verdad. Y lo que sucedió en este caso no puede ser transferido a ningún otro. Por eso tengo cuidado de no dar la impresión de que tiene que suceder de la misma manera o según el mismo patrón. Las variedades de expresión de lo divino son infinitas, y Ella (la gracia) siempre nos sorprende. Así que lo que se puede predecir es la imprevisibilidad de la misma, la imprevisibilidad de la gracia. Eso es parte del encanto de la gracia, que no se puede predecir, que nos sorprende.

Iain: Una de las cosas que me pareció particularmente interesante... porque lo describes brevemente en uno de tus libros... no quiero llamarle proceso, sino una serie de eventos que sucedieron y cómo te afectaron. Me interesó porque mi situación ha sido la opuesta, si lo prefieres, en términos de mi viaje.

Estabas diciendo que tenías interés en Krishnamurti; eso provocó algo, te resonó; luego estudiaste mucho, en cuanto a leer a Krishnamurti y a otras personas. Entonces creo que encontraste a Jean Klein como maestro... Y es como si hubieras aprendido muchas cosas y luego, algún tiempo después, tuvo lugar una comprensión que fue muy significativa.

Lo que sucedió conmigo fue casi al revés. He tenido experiencias que han sido difíciles de entender con mi mente y también de otras formas, y ese ha sido el desencadenante para descubrir más. Es casi como si estuvieras preparándote para algo que pensaste que podría pasar, mientras que yo me estoy poniendo al día con las cosas que han sucedido. Me llevó mucho tiempo integrar realmente las experiencias y ver qué significa para mí como un ser humano viviendo mi vida.

Francis: Entonces, solo estás apoyando alguna evidencia a lo que dije, que Sus caminos son infinitos.

Iain: También estoy tratando de sonsacarte un poco para hablar más sobre este tema, porque me interesa.

Francis: Pero... ¿de qué tema, de la diversidad de caminos?

Iain: Bueno, trato de conseguir que las entrevistas sean prácticas de alguna manera, para las personas que las ven y no son necesariamente estudiosos de la no-dualidad o lo que sea, sin embargo, a las personas que han tenido o están teniendo experiencias en sus vidas, intento darles un puente, una ventana a un mundo más amplio, si quieres, porque la gente está muy aislada... Sé que cuando me sucedían las cosas me sentía muy aislado, muy solo con lo que no entendía. Tienes cierta claridad que ciertamente aparece en tus libros y en tu charla de anoche o en tu sesión de anoche. Y eso es lo que estoy tratando de animarte a expresar.

Francis: Vale, si quieres ser práctico, tratemos de ser absolutamente prácticos. Supongamos que de alguna manera te han dado un tipo de seta venenosa y te quedan sólo dos horas de vida (sonriendo).

Iain: Sé de eso, conozco a alguien a quien le acaba de suceder, sí.

Francis: ¿Qué pregunta harías? ¿Cuál sería la pregunta más importante? Porque en esta circunstancia, mi conjetura es que sería una pregunta práctica, ¿verdad? Entonces, ¿cuál es tu pregunta más importante? ¿Cuál sería tu pregunta?

Iain: Entonces, si tuviera dos horas de vida y supiera que era un tiempo limitado, más o menos... ¡Las setas no son un buen ejemplo porque sé que afecta mucho la realidad! (La audiencia se ríe)

Francis: No enseguida (riendo). Tienes dos horas de...

Iain: ¿Antes de que haga efecto?

Francis: Sí.

Iain: Está bien. (pausa)

Francis: En realidad, solo cincuenta minutos (la audiencia ríe)

Iain: OK, estos son hongos súper rápidos. Bueno, es interesante, porque lo que surge para empezar son cosas muy prácticas acerca de poner en orden ciertos asuntos y querer aclarar las cosas. A nivel humano, para mí eso es muy importante. ¿Y por qué es tan importante? Eso es importante porque valoro mis relaciones con otros seres humanos y quiero que las cosas estén en orden tanto como sea posible.

Francis: Por amor.

Iain: El amor es ciertamente parte de eso. Cuidar de la gente...

Francis: El amor es lo importante.

Iain: Sí, sí. Y luego hay algo que siempre está... Estoy pensando en alguien que no era un buen amigo, pero era amigo y vivía en un... vivía en una especie de estado de despertar. Tuvo una reunión con alguien y algo provocó algo muy dramático en él. Y luego tuvo una muerte muy dolorosa de cáncer en el hospital. De hecho, al final murió en un hospicio, donde la gente va a morir en Inglaterra. En ese momento no lo visité porque no estaba en contacto con él, pero las personas que lo visitaron dijeron que tenía dolor pero también estaba emocionado. Le decía a las demás personas: "¿No es emocionante? ¡Nos vamos a morir! Me pregunto qué pasará?

Y creo que eso sería muy fuerte en mí. "Me pregunto qué va a pasar" Y con eso quiero decir, en tus términos, "me pregunto qué es realmente la consciencia? ¿Qué verdad es realmente? "Porque en ese momento eso es todo lo que tengo. No estoy seguro de las vidas pasadas y todo lo demás, realmente no lo tengo claro, pero esa sería mi pregunta, "¿Qué va a pasar ahora?"

Francis: Pero, quiero decir, ahora lo sabremos en cuarenta y cinco minutos... (silencio)... (risas)

Iain: (riéndose) Bueno, quizás me hayas dado algo que no conozco.

Francis: Lo que estaba preguntando es: lo que solemos llamar aspectos prácticos ― con esto generalmente queremos decir dinero, relaciones, automóviles, casas, jubilaciones y algunas otras cosas... salud... Pero cuando las cosas llegan realmente... cuando las circunstancias se vuelven poderosas, resulta que estas cosas no son importantes. Como dijiste, el amor es importante, la verdad... Y en estos cuarenta y cinco minutos, ¿qué puedo hacer?

Iain: ¿Qué harías tú?

Francis: (sonriendo) Esperar pacientemente.

Iain: Ese es un pensamiento maravilloso, que tú puedas esperar tranquilamente, porque creo que hay muy pocas personas en el planeta que puedan decir eso.

(Silencio)

Francis: "Lo que es, nunca deja de existir, y lo que no es, nunca llega a existir". Eso es un verso del Bhagavad Gita. Y Parménides, el sabio griego, dijo casi lo mismo, palabra por palabra.

Iain: Entonces surge una gran pregunta: ¿cómo nos hemos alejado tanto como raza humana de eso?

Francis: ¿Es eso importante?

Iain: Me intriga, porque ¿qué es la raza humana? Es la consciencia jugando consigo misma de alguna manera; todavía es consciencia que se ve a sí misma. ¿Por qué? ¿Por qué juega la consciencia a este juego?

Francis: ¿Por qué no? Mientras creamos que hay algo que ganar o perder en este juego, podemos hacer esta pregunta. Pero en el momento en que entendemos que nada se puede ganar o perder, es como una obra teatral.

Iain: Pero estamos tan atrapados en eso.

Francis: No al cien por cien. Por eso disfrutamos la tragedia (sonriendo)

Iain: ¿Lo hacemos en parte porque disfrutamos la tragedia?

Francis: Disfrutamos viendo una película de terror porque disfrutamos de la seguridad del sofá en el que estamos sentados. En cierto modo, el horror en la película nos recuerda la seguridad de nuestro sofá en casa, y las patatas fritas en la mesa y la coca-cola o la cerveza, o el té aquí. Es lo mismo en el juego universal: el movimiento en él nos recuerda el reposo en el que tenemos nuestro ser; apunta hacia ello.

Iain: Hay algo acerca de la atención que también me interesa, y puedo hablar personalmente sobre ello ― me doy cuenta, cada vez más, de donde pongo mi atención, ya sea mirando un nivel inferior o un nivel superior o lo que sea... es donde yo permito que mi atención se pose lo que afecta mi experiencia. Y es como si pudiera elegir, de alguna manera, permitir que mi atención esté tanto como sea posible con lo que nunca cambia; o mi atención puede estar en varios grados con lo que está en constante cambio. Algunos me dan mucha conciencia; otras veces, casi la pierdo. ¿Era eso algo en lo que tenías que trabajar? ¿Puedes decir algo sobre eso? ¿Resuena contigo esa pregunta?

Francis: Encaja dentro de un marco más general, que es el asunto del libre albedrío. ¿Somos libres de hacer esto o aquello y, en particular, cambiar nuestra atención de esto a eso? Como individuos, tenemos la apariencia de tener esta libertad, pero no elegimos nuestros pensamientos.

Esto es fácil de verificar. Si pudiéramos elegir nuestros pensamientos, podríamos elegir no tener ningún pensamiento, o solo tener pensamientos felices, o pensamientos de cierto color, pensamientos hermosos. Así que obviamente no tenemos el control de nuestros pensamientos. Por lo tanto, si no elegimos nuestros pensamientos, no elegimos el pensamiento que cambiará la atención de A a B. Simplemente, después de que se haya producido el cambio creemos que nosotros, como individuos separados, hemos elegido, mientras que, en realidad, el cambio en sí, o cualquier pensamiento o decisión que aparezcan, fue simplemente un evento cósmico.

Incluso desde un punto de vista materialista, donde cada pensamiento que surge es un subproducto de la electroquímica que tiene lugar en el cerebro... Este cerebro está formado por partículas que se unen y se enredan profundamente... en una conexión profunda con el resto de las partículas en el universo. De modo que todo lo que parece ocurrir localmente, la creación de este pensamiento, de esta decisión, es, de hecho, una convergencia cósmica. Es así incluso desde este punto de vista materialista. Así que no es una creación personal; no es de fabricación casera, y por casera quiero decir aquí dentro de esta fábrica (mueve las manos para indicar el cuerpo). No existe tal cosa como una fábrica humana de pensamientos. Es una buena hipótesis, pero no tiene donde apoyarse.

Iain: Pero como seres humanos es algo que enfrentamos como una realidad. La mayoría de nosotros, una mayoría abrumadora, tenemos un intenso proceso de pensamiento. En cierto modo, a nivel humano, necesitamos aprender a captar los pensamientos.

Hace unos meses entrevisté al Dr. Joe Dispenza, que ha investigado mucho sobre los neurotransmisores en el cerebro y cómo... tener los mismos pensamientos continuamente refuerza tangiblemente la conectividad en el cerebro. Eso es lo que hacemos la mayor parte del tiempo: tenemos pensamientos negativos una y otra vez que refuerzan los transmisores en el cerebro. Se puede medir de forma tangible: cuantos más pensamientos tengas, más fuertes serán las conexiones con otras partes del cerebro. Si somos conscientes de eso y captamos los pensamientos negativos, entonces se debilitan en un nivel tangible.

Me parece que, si vamos a desarrollarnos en cuanto a nuestro viaje espiritual, digamos, eso es algo que también necesitamos hacer a un nivel humano, trabajar de esa manera.

Francis: No hay manera, en mi opinión, de que el cuerpo humano cree sus pensamientos; no tiene sentido. El cuerpo humano no es un sistema aislado, incluso desde el punto de vista de la física; no tiene sentido. Está en completa conexión con su entorno en cada momento. Ha sido condicionado por su entorno y su programación genética. No hay libertad ahí. Es el universo el que converge en este evento, en la creación local de un pensamiento. Y luego el segundo pensamiento, que es la ilusión de que yo creo mi pensamiento, es también un pensamiento, que es un evento cósmico que se crea al momento siguiente. En otras palabras, la sola existencia de un pensador local es como una idea de último momento. Durante el pensamiento no hay un pensador local; hay un evento cósmico que tiene lugar.

Iain: No, a cierto nivel eso lo entiendo, absolutamente, pero también estoy tratando de ver las cosas de manera más práctica, pero... (riendo)

Francis: No, lo que es verdadero es aquello que es práctico. La única pregunta es, ¿es cierto o no? Verás, podrías decir de alguna manera, "bien, la física cuántica o la física no es práctica, es teórica". Sin embargo, esta cámara (señalando a la cámara) se basa en gran medida en la física cuántica en muchos niveles.

Iain: Sí, y eso es lo que hace que nuestro viaje como seres humanos sea tan interesante. Hay tantas maneras de ver las cosas. Esa es la riqueza que tenemos.

Francis: Sí, pero hay maneras razonables de ver las cosas y hay maneras que no lo son. Supongamos que has emitido varios cheques que son rechazados, y tu banquero te pide que le hagas una visita a su oficina. Y te dice: "Verá, aquí está el número de cheque tal y tal y tal, y aquí está el saldo que había en la cuenta antes de que hiciera estos cheques. Y no había suficiente, obviamente". Y dices: "Sí, quizás de acuerdo con su lógica, pero en mi opinión, hay suficiente". (La audiencia ríe)

Iain: (riendo) Los banqueros en estos días hacen lo mismo porque pueden crear su propio dinero.

Francis: Ya sabes, habiendo estado tú mismo en el mundo de las finanzas, sabes a qué me refiero, ¿verdad?

Iain: Sé lo que quieres decir, sí. Pero, por otro lado, es interesante que saques ese tema, porque podría decir que todo el sistema bancario se basa en una completa ilusión, porque crean dinero a medida que lo necesitan.

Francis: Eso es verdad. Cada metáfora, cada imagen tiene sus propios límites, ¿correcto? Estás de acuerdo con eso. No puedes rebasar los límites.

Iain: (risas)

Francis: Pero el simple propósito de lo que quería transmitir es el siguiente: se están diciendo muchas clases de cosas; sin embargo, mucho de lo que se está diciendo no es razonable. Tiendo a tratar de pararme en el lado de lo razonable.

Iain: Esta entrevista está resultando muy difícil, y es... Me pregunto por qué es así. Es como... mi sensación es que no puedo entrar (moviendo la mano hacia arriba y hacia Francis). ¿Eso tiene que ver conmigo, contigo, con ambos, o con la consciencia? ¿Cuál es tu experiencia de lo que está pasando entre nosotros?

Francis: (Silencio ― Francis se encoge de hombros) Quizá no estás satisfecho con mis respuestas.

Iain: No, no son tus respuestas, son mis emociones.

Francis: Mis respuestas no se entienden del todo, por así decirlo...

Iain: Bien, eso es probablemente cierto, en realidad.

Francis: ...mis respuestas, tú forma de decirlo: "Bien, a nivel intelectual...bueno, de alguna manera estoy más o menos de acuerdo contigo. Sin embargo, hay muchos otros niveles, y en esos muchos otros niveles no estoy de acuerdo". Estás visitando al banquero y dices: "Sí, si hago adiciones, estoy de acuerdo con usted. Sin embargo, hay muchos otros niveles en los que no estoy de acuerdo".

Así que, en mi opinión, deberías hacer una declaración de qué es eso...eso que trae estos otros niveles a la luz de... la presencia. Veamos dónde está el problema, o dónde está la resistencia, o... (silencio)... Hablo desde mi experiencia en este momento, no hablo de algo que sé, algo del pasado. Y creo que es solo en ese momento en que el podemos tener un encuentro real.

Iain: Me siento disponible para ese encuentro.

Francis: Tú eres el entrevistador.

Iain: Me he olvidado de la entrevista. Para mí es un encuentro. No importa la entrevista. Hago esto porque disfruto. Si la entrevista no funciona, no funciona; no es lo importante. No estoy enfocado en el resultado final. Me gusta un buen resultado, pero no es lo más importante. Lo más importante para mí es el encuentro.

Francis: Estoy de acuerdo con eso. Es lo mismo para mí.

Iain: Bueno, Dave, que anda por allí (señalando hacia su derecha) me dijo hace unos minutos que nos quedan diez minutos; tal vez ahora queden unos siete. ¿Qué te gustaría decir? ¿Cómo te gustaría usar los últimos siete minutos? ¿Hay algo que te gustaría decir?

Francis: Solo respondo preguntas... porque son las preguntas las que activan las respuestas. Verás, si no hay la urgencia, intensidad en la pregunta, la respuesta no llega. En cierto modo, es el deseo del que se origina la pregunta lo que arranca la respuesta de la presencia. No estoy respondiendo preguntas, oigo preguntas y luego escucho la respuesta.

Iain: Había escrito muchas preguntas pero, como te diste cuenta, no he mirado ninguna de ellas. Quería decir que normalmente hago algunas preguntas, tengo algunas en reserva, pero trato de ser lo más espontáneo posible, me siento con la persona y observo lo que surge. Así que no tengo muchas preguntas inteligentes que hacer.

Francis: Sí, pero las preguntas inteligentes, no son interesantes. Las preguntas verdaderas... Una pregunta verdadera es una pregunta para la cual no tenemos la respuesta de antemano, número uno; y número dos, es una pregunta que realmente nos motiva, una pregunta que estamos ansiosos por oír la respuesta, por tener una respuesta...

Iain: ¿Tienes alguna pregunta para mí?

Francis: No, porque no me corresponde saber cuáles son tus preguntas; te corresponde a ti saberlo. No puedo hacer eso.

Iain: Me he quedado sin preguntas. No quiero revisar mis notas, por lo que vamos a terminar como a mí me gusta. Me gustaría decirle a la gente que tienes un par de libros aquí (muestra los libros), Francis Lucille, me gustaría darte las gracias por venir. Ha sido una experiencia interesante para mí.