Artículos - Pema Khandro Rinpoche
Todo es esta sabiduría
Por Pema Khandro Rinpoche 26 de enero de 2022Pema Khandro habla del conocimiento primordial que, según las enseñanzas Dzogchen del budismo tibetano, es la fuente y la verdadera naturaleza de nosotros mismos y de toda la realidad.
El objetivo del budismo Vajrayana, tal y como se practica en la tradición tibetana, es darse cuenta e identificarse con la sabiduría primordial que ya está dentro de nosotros, que es nuestro propio ser. Lo importante es que la iluminación es la realización de la naturaleza búdica, que es tanto la propia naturaleza innata como el tejido de la realidad misma.
Algunas de las enseñanzas sobre la realización de la naturaleza búdica se enmarcan en metáforas del devenir, como una semilla que madura o la mantequilla que se bate a partir de la leche. Otras utilizan imágenes de algo precioso que se revela cuando se eliminan los obstáculos, como una joya que se descubre cuando se rompe una roca o un trozo de oro en el barro que se descubre cuando llueve.
Por último, en enseñanzas como The Mirror Illuminating the Heart (El espejo que ilumina el corazón), una colección de revelaciones del siglo XIV atribuidas a Padmasambhava y Yeshe Tsogyal, la naturaleza búdica se describe como la naturaleza completamente despierta e iluminada que constituye el tejido de nuestro ser. El camino, por tanto, consiste en reconocer lo que ya está ahí y presente.
Según las enseñanzas de la Gran Perfección (Dzogchen), desde el principio de los tiempos siempre ha existido el despertar fundamental conocido como yeshes, el conocimiento primordial. Está más allá del karma, pero todos los elementos y todo el mundo fenoménico surgen gracias a él. No hay más budeidad que esta sabiduría primordial. Sí, hay ilusiones, pero son temporales. Se pueden eliminar para que brille la vasta extensión del conocimiento ya iluminado.
El espejo que ilumina el corazón dice que debemos saber que no estamos separados de esta sabiduría iluminada. Está completa en nuestro cuerpo, palabra y mente. El texto dice una y otra vez: “Este cuerpo es un buda. Debes tenerlo en cuenta”. El campo del conocimiento puro y primordial espera a que descansemos en él, a que nos dejemos llevar. Se puede encontrar en estados de claridad sin esfuerzo o de intuición repentina.
Este punto de vista no niega que los seres humanos vivan en el tremendo sufrimiento del samsara, asaltados por las aflicciones y atestados por la ignorancia. Es más bien un reconocimiento de cómo y por qué tienen lugar la aflicción y la ignorancia—temporalmente, en la superficie, sin penetrar en los recovecos profundos del ser, donde sólo hay luz. La experimentamos mientras no nos damos cuenta de la sabiduría innata y primordial. Ésta es la tragedia final—en ausencia de una familiaridad profunda con nuestra naturaleza iluminada, recurrimos a las aflicciones para dar sentido a nuestro mundo y a nuestras vidas.
¿Qué debemos pensar de todo esto? ¿Quién habla de estas cosas? ¿No son secretas? En el linaje Nyingma, con su famosa práctica del Dzogchen, hablamos de este punto de vista abiertamente. Nos lleva desde el principio, pasando por el medio, hasta el final del camino. A través de todas las fases del viaje, esta visión está ahí como consuelo y aliento. No nos desanimamos porque, por mucho que suframos, siempre está la naturaleza búdica dentro de nosotros.
Pema Khandro Rinpoche
Pema Khandro es profesora y estudiosa de la filosofía budista, además de poseer un linaje en las tradiciones Nyingma y Kagyu del budismo tibetano. Fundó la organización sin ánimo de lucro Ngakpa International y sus tres proyectos: el Instituto de Estudios Budistas, la Montaña Dakini y el Instituto de Medicina Yóguica. Está terminando un doctorado especializado en budismo tibetano en la Universidad de Virginia. / Más info