Libros - Dokushô Villalba
Zohar
Libro del esplendor
El Zohar es la Biblia del esplendor, de aquella claridad última que nuestra inteligencia siempre busca para convertirla en sabiduría. Libro de libros, está contado por sabios itinerantes que dialogan y comparten el conocimiento, porque cuantas más revelaciones hermenéuticas alcancen, mayor será el amor que sientan en lo más íntimo de su alma, donde «arde el fuego que no consume» y los funde con el resto de la humanidad.
Asimismo, el Zohar es la Biblia de los místicos, porque, mientras lo leían, sus almas emprendían un misterioso viaje a través de imágenes, símbolos y potencias que los transformaban a medida que los iban descubriendo y experimentando, al tiempo que refinaban su percepción. Libro inspirador, fue escrito para abrir un saber nuevo y depurado después de generaciones de pensamiento cabalístico. Sus palabras, llenas de vigor, fueron escritas desde la consciencia de que el lenguaje es creador del mundo y que en los valores numéricos y simbólicos de las letras se encuentran los códigos con los que Dios se revela. De entre todos los símbolos, el Árbol de la Vida es la puerta de la experiencia espiritual, con sus veintidós llaves de acceso a los diez atributos divinos. Así, las veintidós letras del alfabeto hebreo van trazando los canales de comunicación entre las diez dimensiones de la creación cosmológica y humana, por donde fluyen las energías que operan en el interior del mundo físico. Se trata de la relación sutil que sostiene la creación de un Dios que, a la vez, es todo y nada, liberado de cualquier concepto que limite su misterio sagrado.
Lola Josa, encargada de la edición de esta antología de textos del Zohar, es catedrática de Literatura Española de los Siglos de Oro en la Universidad de Barcelona, filóloga y especialista en la mística de San Juan de la Cruz, en la relación entre el lenguaje poético y el musical de los siglos XVI y XVII, y en teatro clásico. Es autora de La medida del mundo: palabra y principio femeninos.
Detalles del libro:
- Título: ZOHAR
- Subtítulo: Libro del esplendor
- Autor: Anónimo
- Introducción y Edición de: Lola Josa
- Editorial: Ediciones Atalanta
- Año de edición: Febrero 2026
Palabras preliminares y agradecimientos
El Zohar es la Biblia de los místicos, el libro a través del cual entró el rayo de luz que alentó a corazones hambrientos de lo divino. La fría razón con sus leyes reguladoras quedó eclipsada ante el estilo sugestivo, cercano y cálido del Esplendor que, a lo largo de los siglos, no ha cesado de alumbrar a quienes se aproximan a sus páginas. Su saber acompaña y pone tierra firme bajo los pies. Los maestros dialogantes que acompasan la lectura hablan desde el hondón espiritual que han descubierto en su propio interior, una de las dimensiones de lo humano, la más elevada por profunda y visionaria. Se trata de cabalistas que no cejan en su empeño de preguntar e interpretar las Escrituras, místicos que asisten a un incesante desvelamiento porque constante es su estudio de aquello que ilumina el pensamiento en su amplia polisemia. Sus vidas se suceden en una continua revelación, en un eterno Génesis que abre la puerta a una experiencia directa con la divinidad. Uno de los más gratificantes valores del Zohar es la constatación de que el ejercicio de la exégesis conlleva la iluminación de la consciencia, porque la pule como un diamante. Mientras desvelan los secretos de la Torá, los hermeneutas trabajan la relación con el Infinito, se aproximan a él cuando entran y salen de cada una de las dimensiones del gran símbolo bíblico del Árbol de la Vida, el mapa del sagrado recorrido de nuestra alma.
El propósito de este volumen no es otro que el de traer destellos de su fulgor a lectores que, por primera vez, se sientan atraídos por el libro más importante de la historia de la Cábala. En ellos se ha pensado a la hora de seleccionar los fragmentos del ingente corpus que, pese a no caracterizarse por su homogeneidad, nos enseña a pensar la Creación, su misterio y evidencias en el tiempo. El Zohar nos induce a elevar la memoria hacia la sabiduría, a sacralizarla y librarla a manos de la eternidad que intuimos. La misma que nos impele a trabajar la consciencia a modo de ofrenda. Ese sería el genuino esplendor del libro, es decir, de nuestra existencia.
El lector descubrirá con gozo una espiritualidad singularizada por el entendimiento del lenguaje (este que nos une y laborea cada instante de nuestra vida) a modo de travesía en cuyo curso la palabra y lo que nombra son uno. Esta revelación transforma nuestra relación con las palabras y, a su vez, con una realidad que tomamos a la fuerza porque la entendemos como constructo, lejos de la experiencia performativa, de la vivencia de infinitud que, en cambio, nos aguarda. Comprenderlo depende de aquello que nos cuenta el mito bíblico de Jacob: la transformación de una identidad forjada en el tiempo. Semejante proceso requiere de una lucha con nuestras propias idolatrías, entre las cuales la subjetividad, los conceptos y los dioses heredados son las más difíciles de vencer en medio de nuestras noches.
Además de escoger aquellos diálogos, comentarios, pasajes con imágenes y símbolos que son esenciales en la mística hebraica, y que también han conformado el imaginario de la espiritualidad occidental, mi intención ha sido la de recrear con esmero literario las traducciones que he cotejado para la fijación de los textos. He titulado cada fragmento conforme sugieren sus respectivos contenidos y, en los laterales, he consignado las referencias bíblicas aludidas, al igual que en el ensayo introductorio, en cuyos márgenes remito a los conceptos cabalísticos que dan nombre a las explicaciones o términos empleados. De esta forma, el lector puede conocerlos sin que su lectura se resienta, a la vez que sirve de índice temático para quien disponga de unos conocimientos previos. El glosario de conceptos cabalísticos ayudará a matizar la terminología específica y a comprender lo que solo se haya apuntado en el estudio. En cuanto a las letras anotadas en los márgenes, las dispongo según el orden de su mención, a diferencia de la lectura de palabras escritas en hebreo, que debe hacerse de derecha a izquierda.
Estas páginas han sido posibles gracias a los maestros que justifican la bibliografía y son los contrafuertes del presente libro. De entre ellos, Mario Sabán merece mi especial consideración por su imprescindible magisterio y su amistad. Mi reconocimiento, asimismo, a Juan Arnau, que, desde aquella adolescencia en la alta montaña de Teruel hasta las cimas de las tradiciones sagradas, acompaña mis trabajos.
Si a alguien se deben estas palabras es a Jacobo Siruela, cuya labor editorial, desde hace décadas, ha supuesto una suerte de Ministerio de Cultura a la hora de recuperar y preservar tradiciones, obras y autores que, de otro modo, restarían en el olvido y en los márgenes de la excelencia editorial. A él mi más sentida gratitud por auspiciar la difusión del Zohar, uno de nuestros patrimonios espirituales más importantes.
Lola Josa
Úbeda-Barcelona, 22 de octubre del 2025
