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Libros - John Main

Una palabra hecha camino
Meditación y silencio interior

Una palabra hecha camino

Descripción:

Vivimos en un mundo cambiante, caracterizado por el ajetreo. Gran parte de la confusión exterior que nos rodea está causada directamente por el caos que reina en nuestro interior. Y sin embargo, desde que los seres humanos pueblan la tierra, han buscado esforzadamente la armonía, el orden y la paz.

A lo largo de su vida, John Main se propuso enseñar un método sencillo que sirviera para recuperar el mando sobre la propia existencia. Quienes lo siguen son invitados a iniciar cada jornada el camino de la meditación, que conduce hasta el silencio interior y la completa quietud.

En ese nuevo y más amplio horizonte, nuestra vida cobra un sentido pleno y nos lleva al compromiso con todo lo que nos rodea.

Primeras páginas
John Main
John Main

(Londres 1926-Montreal 1982) trabajó como diplomático en Malasia. Allí un monje hindú le enseñó a meditar recitando sencillamente un mantra. De regreso a Europa, ingresó en la Orden benedictina y retomó la práctica de la meditación a la luz de la tradición cristiana. Fundó en Montreal una comunidad benedictina integrada por monjes y laicos. De ella nació la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana, familia espiritual que promueve la práctica de la oración diaria.

Más información

Detalles del libro:
Título: UNA PALABRA HECHA CAMINO
Subtítulo: Meditación y silencio interior
Título Original: The Way of Unknowing
Autor: John Main
Traducción de: Francisco Javier Molina de la Torre
Editorial: Sígueme
Año de edición: Abril 2016
Nº de páginas: 160
Encuadernación: Rústica con solapas
Formato: 13.5 x 21
ISBN: 978-8430119295

Cómo meditar

Siéntate.
Colócate con la espalda erguida.
Cierra suavemente los ojos.
Siéntate relajado, pero alerta.
En silencio, comienza a repetir en tu interior una única palabra. Recomendamos la oración Maranatha («Ven, Señor»).
Recítala como cuatro sílabas de idéntica longitud.
Escúchala mientras la pronuncias suave pero incesantemente.
Procura no pensar ni imaginar nada, ya sea espiritual o de otra naturaleza.
Si acuden a ti pensamientos o imágenes, recuerda que son distracciones en el momento de la meditación, de modo que vuelve simplemente a pronunciar la palabra.
Medita cada mañana y cada tarde entre veinte y treinta minutos.