Teología Mística
Fray Gabriel López, ingresó en la Orden de los Mínimos poco antes del año 1600, de la que fue Vicario Provincial de Castilla, visitador de la provincia de Andalucía y profesor de teología en varias Universidades. Como es sabido, la Orden de los Mínimos, fundada por San Francisco de Paula a mediados del siglo XV, adoptó tal nombre por considerarse los últimos de todos los feligreses y basar su regla en la práctica de la humildad. Además de los votos de pobreza, castidad y obediencia, añadieron el llamado “cuarto voto” que consiste en la abstinencia de carne y demás productos de origen animal. Las religiosas se integran en la Segunda Orden Mínima, y los seglares forman la Tercera Orden Mínima.
Fray Gabriel, que se consideraba discípulo de Juan Falconi, publicó Teología Mística en 1641. Con esta obra se sumaba a la larga y prestigiosa nómina de autores que, partiendo de la obra escrita en el siglo VI por san pseudo Dionisio Areopagita, explican la vía que conduce de la meditación a la contemplación. La meditación basada en imaginaciones y pensamientos, se torna estéril cuando “el alma gusta mucho de la paz interior y de la quietud y descanso de las potencias sin particular consideración de imágenes”. Es entonces cuando se abre el camino a la contemplación: Para esto, el alma debe estar en actitud pasiva para que Dios le dé su gracia, pues la semejanza divina, no la puede realizar el hombre por sí mismo, sino sólo recibirla del Espíritu Santo.
En el primer grado o etapa, el hombre se conforma a la voluntad divina, anonadándose y reduciéndose a la nada, con indiferencia frente a todas las cosas (vida, muerte, oficio, estado, lugar...) y así, el alma va negándose en todo para seguir la voluntad divina. El segundo grado es la desapropiación de las cosas santas, renunciando a todo interés personal en ellas, y a los consuelos y gustos espirituales, quedando el alma retirada a su más profundo fondo. Finalmente en el tercer y último estado de oración contemplativa Dios suspende tanto lo activo como lo pasivo del alma, y ésta se deja despojar sin resistencia, renunciando a su voluntad y sujetándose en todo y por todo a la de Dios. Entonces se alcanza una unión perfecta con Dios, y una transformación con Él, la cual se llama deificación no mística, por vía de arrebatamiento.
El Padre Ernesto Zaragoza Pascual, autor del Estudio Preliminar y de la transcripción de la obra, nació en Sant Feliu de Guíxols (Gerona) en 1944. Cursó estudios en las Facultades de Teología de Barcelona y del Norte de España (Burgos) donde se doctoró en Teología Espiritual con la calificación summa cum laude. Es sacerdote oblato benedictino del monasterio de Silos. Discípulo de los profesores Melquíades Andrés, Evangelista Vilanova y Miquel Batllori, ha publicado en seis volúmenes la historia de los benedictinos de la Congregación Observante de Valladolid (1390-1880) y la historia de la Congregación Claustral Tarraconense y Cesaraugustana (1215-1835) así como la primera historia global de los ermitaños de Monserrat, y ha colaborado en distintas revistas de su especialidad. Es académico correspondiente de la Real Academia de la Historia, de la Real Academia de Bones Lletres de Barcelona y de la de San Rosendo de Galicia y asimismo, párroco del Castell-Platja d'Aro y S'Agaró (Gerona).
Detalles del libro:
- Título: TEOLOGÍA MÍSTICA
- Autor: Gabriel López Navarro O. M.
- Transcripción, estudio y notas de: Ernesto Zaragoza Pascual
- Editorial: Sanz y Torres
- Año de edición: Diciembre 2023
Selección de textos:
