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Libros - Alan Watts

taoísmo
el camino más allá del esfuerzo

Taoísmo

Detalles del libro:

Título: TAOÍSMO
Subtítulo: El camino más allá del esfuerzo
Título Original: Taoism: Way beyond seeking
Autor: Alan Watts
Nº de páginas: 128
Editorial: Kairós
Año de edición: Febrero 2003
ISBN: 978-84-7245-453-3

Descripción:

Éste no es un libro más sobre taoísmo. Es el resultado de unas apasionantes charlas que Alan Watts dirigió a un público de lo más diverso pero unido por un mismo interés: el pensamiento oriental, la naturaleza, la salud integral, la contracultura... De ahí la sencillez y claridad de las explicaciones aquí recogidas.

En Taoísmo, Alan Watts prosigue la exploración que ya iniciara en su libro El camino del Tao, y nos invita a una mayor profundización. Así, nos propone la relajación (centrándose en la respiración) y olvidar todo lo que sabemos para vivir sin ningún prejuicio una nueva espontaneidad y una nueva manera de entender el mundo. Se trata de una invitación a alcanzar la verdadera libertad: conocernos mejor a nosotros mismos y entrar en armonía con el Universo. Utilizando las palabras de Alan Watts: "El mundo real está ahí, delante de ti y dentro de ti, y tú descubrirás que yo no puedo decirte nada que no supieras realmente". Pero, aunque todos tenemos esta sabiduría latente en nuestro interior, necesitamos la ayuda de buenos guías para encontrar nuestro propio camino. Y Alan Watts es uno de los mejores.

Extracto

El significado etimológico del término tao es el de "camino" o "curso", como cuando, por ejemplo, hablamos del curso de la naturaleza. Lao Zi dijo que el tao "emana de sí mismo", es decir, actúa espontáneamente (ziran). Observemos nuevamente lo que está ocurriendo ahora mismo. Si abordamos este momento desde una perspectiva primordial nos daremos cuenta de que estamos presenciando un suceso o, dicho en otras palabras, de que, desde ese punto de vista ―al que podríamos denominar docta ignorancia― no existe diferencia alguna entre lo que hacemos y lo que nos ocurre. Todo forma parte del mismo proceso y nuestros pensamientos pasan del mismo modo en que lo hacen los automóviles, las nubes y las estrellas.

Cuando un occidental escucha este tipo de afirmaciones, cree que se está hablando de una especie de fatalismo o determinismo porque, en el fondo de su mente, todavía alberga dos ilusiones. Una de ellas es que lo que está sucediendo le ocurre a él y, en consecuencia, se siente víctima de las circunstancias. Pero resulta que, cuando estamos asentados en la ignorancia primordial, no existe un yo diferenciado de lo que ocurre y, por tanto, las cosas no nos suceden a nosotros, sino que simplemente suceden, eso es todo. Y lo mismo podríamos decir con respecto al "yo", a lo que llamamos yo o a lo que llamaremos yo, porque ese supuesto "yo" también forma parte de lo que está sucediendo, también forma parte del universo... aunque, estrictamente hablando, el universo carece de partes. Nosotros llamamos partes a ciertos rasgos del universo, pero resulta imposible separarlas del resto sin destruir a todo el conjunto y, lo que todavía es más importante, sin convertirlas en algo inexistente.

La otra ilusión que se evidencia cuando nos experimentamos a nosotros mismos y al universo como algo que ocurre simultáneamente, es que lo que ahora está sucediendo no es la consecuencia necesaria de lo que sucedió en el pasado. En la ignorancia primordial no sabemos nada de todo eso y no podemos hablar de causa y de efecto. Porque, si somos realmente ingenuos, veremos que el pasado es la consecuencia de lo que está ocurriendo ahora, que el movimiento va hacia atrás, hacia el pasado, como la estela que deja el barco a su paso. En última instancia, todos los ecos van alejándose de nosotros hasta acabar desapareciendo. Todo está comenzando en este instante, lo que llamamos futuro es nada, el gran vacío del que todo dimana. Si cerramos los ojos y nos dedicamos exclusivamente a escuchar la realidad, nos daremos cuenta de la existencia de un trasfondo de silencio del que emanan todos los sonidos. Todos los sonidos se originan en el silencio. Si cerramos los ojos y escuchamos, veremos que los sonidos provienen de la nada y luego flotan, hasta que su eco va desvaneciéndose y acaba convirtiéndose en un recuerdo, en una especie de eco. Es muy sencillo, todo se origina ahora y, por tanto, es espontáneo, no está determinado (ésa no es más que una noción filosófica) y tampoco es fruto del azar (porque ése es otro concepto filosófico). Nosotros distinguimos lo ordenado de lo aleatorio aunque ignoramos lo que es el azar. ¿Qué es "lo que emana de sí mismo"? Digamos, de paso, que el término latino sui generis significa brotar espontáneamente, el mismo significado, por cierto, del nacimiento virginal. Y eso, precisamente, es lo que ocurre con el mundo, con el tao.

( Del Primer Capítulo de Taoísmo )
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