Libros - Kalu Rinpoche
Luz en el interior
Meditación como pura oración
En medio de la agitación y convulsión de nuestro tiempo vivimos también momentos de gracia y de resurgimiento de gran vigor espiritual. El emerger del Silencio en medio de tanto ruido no es una anécdota ni una simple estrategia de supervivencia, sino que augura un nuevo modo de ser y de estar en el mundo. Entre estos brotes destaca, sin duda alguna, la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana, fundada por John Main (1926-1982) y actualmente liderada por Laurence Freeman.
El contenido de esta obra está concentrado en el espacio interior que se abre con la meditación o la oración silenciosa, la cual se practica en comunidad y que está abierta a la sabiduría de las demás tradiciones espirituales.
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Laurence Freeman, OSB, nació en Londres, fue educado por los Benedictinos y estudió Literatura inglesa en el New College, de Oxford. Su guía espiritual fue John Main, a quien el P. Laurence había conocido durante muchos años, incluso antes de entrar a la vida monástica. Juntos establecieron el primer Centro de Meditación Cristiana en Londres en 1975, que fue el origen de la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana.
Laurence Freeman es actualmente un monje del monasterio de Lendinara, de la Congregación Benedictina Olivetana.
Detalles del libro:
- Título: LUZ EN EL INTERIOR
- Subtítulo: Meditación como pura oración
- Título Original: Light Within. Meditation as Pure Prayer
- Autor: Laurence Freeman
- Prólogo de: Javier Melloni
- Traducción de: María Jesús García González
- Editorial: PPC
- Año de edición: 2024
Cómo meditar
Siéntate.
Siéntate erguido y en posición vertical.
Cierra ligeramente los ojos.
Permanece sentado relajado, pero alerta.
En silencio, comienza a decir interiormente una sola palabra.
Recomendamos la oración-frase Maranatha («Ven, Señor»).
Pronúnciala como cuatro sílabas de la misma longitud.
Escúchala mientras la dices, lentamente, pero de manera continua.
No pienses ni imagines nada, ni espiritual ni de otro tipo.
Si te llegan pensamientos o imágenes, son distracciones en el momento de la meditación, así que vuelve siempre a tan solo repetir la palabra.
Medita cada mañana y cada noche durante entre veinte y treinta minutos.
