Ruta de Sección: Inicio > Libros y extractos > La intuición cosmoteándrica

Libros - Raimon Panikkar

la intuición cosmoteándrica
las tres dimensiones de la realidad

La intuición cosmoteándrica

Detalles del libro:

Título: LA INTUICIÓN COSMOTEÁNDRICA
Subtítulo: Las tres dimensiones de la realidad
Autor: Raimon Panikkar
Nº de páginas: 192
Editorial: Trotta
Año de edición: Septiembre 1999
ISBN: 978-84-8164-307-6

Descripción:

En la intuición cosmoteándrica la realidad no está formada ni por un bloque único indistinto, sea éste divino, espiritual o material, ni tampoco por tres bloques o un mundo de tres niveles, sino que estas tres dimensiones recurrentes aparecen en ella imbricadas inter-in-dependientemente y no existen la una sin la otra. Esta intuición, un ejemplo de experiencia no-dualista o advaita, constituye la clave de las páginas de este estudio, además de darle título.

Como invitación a superar el racionalismo sin caer en el irracionalismo por una parte o en el sobrenaturalismo, por otra, la intuición cosmoteándrica resuelve una serie de antinomias de las que la mente contemporánea parece no poderse desembarazar y constituye la base para una nueva visión de la realidad.

La segunda parte del libro se concentra en la nueva conciencia temporal en la que entra la humanidad en este próximo milenio. Desarrolla la experiencia no-dualista del tiempo, según la cual éste no es sino la otra cara de lo que se ha venido llamando eternidad. La eternidad no viene después del tiempo "ni tampoco existía antes". La vida del hombre sobre la tierra constituye, así, un ritmo en el que cada momento es habitado por la otra cara "eterna". La conciencia histórica daría lugar a una autoconciencia transhistórica.

"La intuición cosmoteándrica es la intuición, totalmente integrada, del tejido sin costuras de la realidad entera… el conocimiento indiviso de la totalidad."
(La intuición cosmoteándrica)

"No hay tres realidades: Dios, el Hombre y el Mundo; pero tampoco hay una, o Dios, u Hombre o Mundo. La realidad es cosmoteándrica. Es nuestra forma de mirar lo que hace que la realidad nos aparezca a veces bajo un aspecto y a veces bajo otro. Dios, Hombre y Mundo están, por así decirlo, en una íntima y constitutiva colaboración para construir la Realidad, para hacer avanzar la historia, para continuar la creación."
(La Trinidad. Una experiencia humana primordial)

 
Raimon Panikkar

Raimon Panikkar, de padre indio e hindú y madre catalana y cristiana, es una de las voces más lúcidas del pensamiento contemporáneo por sus singulares aportaciones al diálogo intercultural e interreligioso. Doctor en filosofía, en ciencias y en teología, ejerció la docencia en varias universidades de Europa, la India y los Estados Unidos. En 1946 es ordenado sacerdote católico. Pisa la India por primera vez en 1954: «Me fui cristiano, me descubrí hindú y vuelvo buddhista, sin haber dejado nunca de ser cristiano.» En los años ochenta se instala en Tavertet (Prepirineo catalán). La obra de Panikkar ha sido estudiada en cuarenta tesis doctorales y en cinco congresos internacionales monográficos. / Más info

Comentario

Para Panikkar, la aventura humana sobre la Tierra es indisociable de la aventura del conjunto de la realidad. Durante siglos nos hemos imaginado superiores al resto de la realidad, para acabar encontrándonos aislados en un universo que (tal como lo describe la ciencia moderna) parece que nos ignora completamente. Pero hoy estamos empezando a darnos cuenta, por ejemplo, de que "nuestra relación con la Tierra forma parte de nuestra autocomprensión". "El cielo y la Tierra comparten el mismo destino".

Después de que la cultura moderna haya hecho la experiencia de "un aislamiento y soledad terribles", ahora empieza a redescubrir la interdependencia de todo lo que existe. "Todas las fuerzas del universo… están entrelazadas", hasta el punto de que las almas individuales no existen: todos estamos interconectados, y yo solo puedo alcanzar la salvación si de algún modo incorporo el conjunto del universo". Nuestra tarea es "completar el microcosmos" que somos a nivel individual y colectivo, "reflejando y transformando el macrocosmos" y participando plenamente en "la realización del universo". Nos corresponde superar los dualismos que conforman nuestra experiencia ordinaria de la realidad: "entre lo material y lo espiritual… entre lo secular y lo sagrado, lo interior y lo exterior, lo temporal y lo eterno". Cada persona es "un nudo en la red de relaciones… que abarca hasta las antípodas de lo real. Un individuo asilado es incomprensible… El Hombre es solo Hombre con el cielo arriba, la Tierra abajo y sus congéneres a su alrededor".

La primera parte de La intuición cosmoteándrica está constituida por el ensayo "Colligite fragmenta: Para una integración de la realidad", que describe tres "momentos kaairológicos" en el desarrollo de la conciencia y formula la intuición de que kosmos, theos y anthropos no pueden concebirse aisladamente. "La visión cosmoteándrica no gravita alrededor de un único punto, ni Dios ni el Hombre ni el Mundo, y en este sentido no tiene centro. Los tres coexisten, se interrelacionan y pueden estar jerárquicamente constituidos o coordinados… pero no pueden aislarse, pues ello los aniquilaría".

La segunda parte, "El fin de la historia", analiza la triple estructura de la conciencia humana del tiempo, distinguiendo una conciencia no-histórica, una conciencia histórica y, finalmente, una conciencia transhistórica que hoy, sigilosamente, empieza a amanecer. La obra concluye con el texto "Anima Mundi, Vita Hominis, Spiritus Dei", que empieza señalando que "la Tierra está viva" y nos invita a superar la dicotomía entre "misticismo de la naturaleza" y "misticismo teísta", pues "toda la realidad está entregada a la misma única aventura".

Jordi Pigem