Libros - Sankara
El Hombre, templo de Dios vivo
Exégesis oculta de la Religión de Cristo
a partir de los comentarios al evangelio según Tomás
«El propósito que se persigue con este escrito es el de despertar en algunos la consciencia de que los textos canónicos neotestamentarios se expresan de acuerdo con una hermenéutica dual, por cuya exégesis es posible, una vez asimilada la lectura primera que llamamos manifiesta, afrontar una segunda lectura, más difícil de ser aprehendida, para encontrar por ella un nuevo sentido que los hagiógrafos cristianos denominaban oculto, o secreto».
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«Mi propósito real al escribir esta obra ha sido el de despertar el amor hacía el Cristo completo; y al decir Cristo completo me refiero conjuntamente al Cristo que murió por los hombres hace casi dos mil años en Jerusalén y cuyo amor ha sido fomentado por la exégesis manifiesta desde el principio del hecho cristiano, y al mismo tiempo al Cristo preexistente y eterno. Aunque ambos Cristos son uno solo, si se quiere entender al Cristo completo no es posible prescindir del Cristo que desde el principio y desde que existió el primer hombre sobre la tierra, yace olvidado, desconocido, «crucificado» en el interior de cada hombre, y que solo espera para revelar su presencia inmortal, divina, inseparable, ser invocado por el amor y la fe. Entonces llegará al interior de cada hombre la bienaventuranza verdadera de su resurrección».
Detalles del libro:
- Título: EL HOMBRE, TEMPLO DE DIOS VIVO
- Subtítulo: Exégesis oculta de la Religión de Cristo a partir de los comentarios al evangelio según Tomás
- Autor: Roberto Pla
- Editorial: Sirio
- Año de edición: Enero 2018
Una obra que conmueve
Para mí este es un libro excepcional porque tiene la capacidad de comunicar un sentido renovado al cristianismo a través de una lectura interiorizada de todo su mensaje. La amplitud y consistencia de esta lectura hacen que el libro sea tremendamente original, creo que único.
Desde que lo descubrí, hace unos diez años, el libro ha venido a ser un compañero con el que en cada encuentro me maravillo, tanto por la verdad sentida del conocimiento que trasmite como por la belleza, impregnada de vivencia, de su escritura. Ambos aspectos forman una alianza y proporcionan un texto que conmueve.
Roberto Pla tuvo en su vida profesional una gran dedicación a la música y, paralelamente, desarrolló su labor como buscador y estudioso espiritual, ámbito en el que tradujo y comentó ampliamente libros fundamentales de la sabiduría oriental y sufí. El hombre templo de Dios vivo fue la última obra que escribió, ya a una edad avanzada. Percibo en ella a alguien de elevada realización (unificación) que se siente llamado a compartir la profunda comprensión que finalmente ha alcanzado del cristianismo y afronta la enorme tarea que supone hacerlo.
En el libro las citas de la Biblia son una permanente referencia, lo que forma un rico tapiz que soporta con firmeza toda la interesantísima construcción interpretativa. Seguramente para promover la asimilación profunda necesaria para que el conocimiento sea transformador, Pla utiliza un estilo literario a veces complejo y/o reiterativo que comunica mucho más de lo que es estrictamente informativo.
Por todo ello, el libro puede constituirse en un maestro para la vida desde una orientación cristiana, pero para que esto sea así es necesario entrañarse con su contenido y que este acompañe los necesarios procesos de limpieza psíquica (bautismo de agua) y presencia y conocimiento (bautismo de fuego). En mi experiencia, cada relectura aporta nuevas comprensiones y la profunda vivencia de fe del autor nos ayuda a aunarnos con el mensaje.
San Juan nos dice en su Prólogo que la Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. Roberto Pla nos hace ver que en la tradición judía y en el mensaje cristiano hay una referencia continua, si bien frecuentemente escondida, a esta esencia (la luz de la conciencia) que constituye la base de nuestro ser y que en su naturaleza genuina es llamada Hijo, Cristo interior, Palabra o Mesías; también se alude a ella como semilla, tesoro, piedra angular, entre otras denominaciones. Realizar la unión de nuestra alma (sistema psíquico) con esta esencia y manifestar en la vida lo que es propio de ella es la Buena Nueva que Jesús enseñó y acercó con su vida paradigmática y la permanencia de su espíritu.
Pla nos muestra que realización a que estamos llamados implica un proceso de conocimiento que está descrito en los evangelios y que se apoya, sobre todo, en la fe de reconocer la Palabra en nosotros y el velad, la atención discernidora a la luz y a los contenidos de la conciencia. Ésta vigilancia es la buena tierra que hace posible la transformación de la semilla que somos en el mucho fruto o grano abundante de ser en mayor plenitud.
La falta de vigor actual del cristianismo como fuente de inspiración para gran número de buscadores seguramente tiene que ver con la dificultad que presentan muchos aspectos de la lectura literal o manifiesta de los Evangelios y de la Biblia para que les resuenen internamente. Tradicionalmente se ha tendido a hacer una lectura externa, olvidando que gran parte de los textos son alegóricos y encuentran su sentido real cuando se interpretan como dirigidos a la interioridad del ser humano. Como nos hace ver Pla, esta doble intencionalidad de sentido (manifiesto y oculto) es propia de la tradición de los redactores bíblicos. La lectura que se hace en este libro es la llamada oculta o interna y de ahí su capacidad para contribuir a completar el significado de los textos bíblicos en general y, en particular, de ampliar la comprensión de muchos aspectos del mensaje cristiano, lo cual es de una importancia ...
...pon tú, lector, el calificativo».
Javier Lantero,
Navidad de 2016
