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Artículos - Robert Adams (1991, T112)

Todo está bien

por Robert Adams
Robert Adams

Robert: Buenas tardes. Es bueno estar de nuevo con ustedes. Les doy la bienvenida con todo mi corazón. Puedo asegurarles que todo está bien. Todo está muy bien. Todo está en su lugar correcto, haciendo lo que se supone que debe hacer.

No juzgues por las apariencias. Ni siquiera te juzgues a ti mismo. Eres una persona hermosa tal como eres. Cuando digo "tal como eres", me refiero a tu Ser real, la consciencia, eres hermoso tal como eres, no lo que crees que eres, no lo que pareces ser, no lo que te muestra el mundo, sino sólo de la manera que eres ahora mismo.

Cuando no tienes pensamientos, cuando no tienes necesidades, ni deseos, ni apetencias, entonces eres Dios. Eres el universo. Eres amor divino. Eres hermoso. Sin embargo, cuando empiezas a pensar en estas cosas lo niegas, pues piensas en el pasado y el futuro en vez de permanecer centrado en el eterno ahora. Piensas en los errores que has cometido en la vida. Piensas en las cosas desgraciadas que suceden en este mundo. Piensas en tu futuro, en la llamada recesión. Estás enredado en maya. No sigas pensando de esta manera.

Tu verdadera naturaleza es la felicidad total, y en este momento estás en la felicidad total. No hay absolutamente nada que te falte en tu vida. Pero cuando lo piensas, lo hay. Por lo tanto, no pienses. Deja de pensar. Cuando dejas de pensar todo está bien. Cuando dejas de pensar no hay errores. No te preocupes por el teléfono, por tu cuerpo, por tus asuntos, por lo que parece estar sucediendo en el mundo. Estas cosas pasarán y vendrán cosas nuevas. Nunca termina. Nunca se detiene.

Los pensamientos nunca pueden traerte la paz, aunque sean buenos pensamientos, porque los buenos pensamientos conducen a malos pensamientos, y los malos pensamientos conducen a buenos pensamientos. Debes preguntarte: "¿A quién vienen estos pensamientos? ¿Quién piensa? ¿Quién es el pensador? ¿Soy yo? ¿Soy yo el pensador? Entonces, ¿quién soy yo? ¿Cuál es la fuente del yo que piensa? ¿De dónde viene este yo? ¿Cómo se originó? ¿Quién le dio a luz? ¿Qué tengo yo que ver con este yo?"

Despierta. Tú eres un activo para la raza humana, un activo para tu Ser, un activo para Dios. Eres una persona maravillosa tal como eres, tal como eres.

Es interesante notar que muchas personas en todo el mundo están empezando a ser atraídas por el Vedanta Advaita, el principio de la no-dualidad. Más que nunca en los últimos dos años más o menos. Muchas personas que nunca habían soñado que estarían interesadas en Vedanta Advaita están ahora participando en el Vedanta Advaita. Pero lo gracioso e interesante para mí es que un buen 80% de estas personas se convierten en maestros. Nuevos maestros del Vedanta Advaita están apareciendo por todo el mundo.

Recibí muchas llamadas durante la semana, y veréis por qué estoy sonriendo en cuanto os lo explique. Esta misma mañana recibí una llamada de alguien en Texas con quien mantengo correspondencia. Y me dijo: "Robert, he leído tu transcripción durante un mes, como dijiste, y ahora estoy iluminado". Entonces dije: "Eso es maravilloso, ¿qué te hace pensar así?". Dijo: "Dejé de pelear con mi esposa, me siento más tranquilo, y me importa un bledo el mundo. Pero tengo una pregunta. ¿Qué puedo hacer ahora? " ― ¿Qué puedo decir?

Hoy más que nunca hay muchas personas que van por ahí afirmando que están iluminadas. Realmente no me importa, pero es divertido. Es interesante. En primer lugar, ¿qué significa la palabra iluminación? No estoy hablando de una definición del diccionario. Para el sendero del Jnana ¿qué significa la iluminación? La respuesta es que no hay tal palabra. Nadie se ilumina. No hay cuerpo, no hay yo, no hay mí, no hay nada que pueda llegar a ser o estar iluminado. La palabra iluminación es usada por el ajnani, por los estudiantes. La realidad absoluta, la conciencia sin elección, sat-chit-ananda, parabrahman, son palabras que no existen, excepto para el estudiante, para explicar que hay un estado más allá de lo llamado normal, un estado de trascendencia total. Y le damos un nombre a esto, la iluminación.

Cuando esto realmente ocurre o transpira en una persona el yo ha sido totalmente destruido, totalmente aniquilado. El yo ya no existe. Y para ese ser no hay absolutamente nadie que se convierta en iluminado. Ese ser descansa en su verdadera naturaleza, en la nada, en la nada absoluta. Nadie puede iluminarse. Nadie puede liberarse, porque el que piensa que puede liberarse ni siquiera existe. No hay tú. No hay persona. No hay un ser humano que un día es un ser humano y al día siguiente está liberado. Sólo existe el Ser liberado y tú eres eso. No hay un tú como tú apareces. La apariencia de ti, que piensas que eres, es falsa.

Es por eso que digo que todos tus problemas, todas tus tonterías con las que continuas, todas tus preocupaciones, todos tus cuidados, todas tus emociones, no existen. Nunca han existido y nunca existirán. Es todo el juego de maya, el leela. No existe. Nadie en esta sala existe. No hay ustedes y no hay yo. Sólo hay el Ser. Y cuando el yo se convierte en el Ser, ya no es el yo, porque para empezar nunca hubo un verdadero yo.

Esta es la razón por la que enfatizo, dejar de pensar. Tus pensamientos te atraen más hacia maya, hacia la ilusión. No pienses en la iluminación, ni en el despertar, ni en la liberación, ni en encontrar un maestro que pueda ayudarte. Tú estás más allá de la ayuda. Nadie puede hacer nada por ti.

En realidad lo que pasa es esto. Cuando empiezas a darte cuenta de que no eres tus pensamientos, no eres tu cuerpo, no eres tu mente, no eres el mundo, ni siquiera estás liberado, no eres nada, cuando empiezas a pensar de esta manera todo lo que tenga que suceder en tu evolución transpirará sin que tengas que hacer nada. Si estás destinado a estar con un maestro, estarás con un maestro. Si estás destinado a estar solo, estarás solo, pero tú no tienes absolutamente nada que ver con estas cosas. Permanece en el estado de no-pensamiento. Deja al mundo en paz. Deja a la gente en paz. No llegues a ninguna conclusión. No juzgues a nadie. Todo se hará cargo de sí mismo.

Lo peor que puedes hacer es buscar la iluminación, la liberación. Esto te mantiene ocupado. Te mantiene ocupado porque hay un yo que está buscando. Hay un yo que está tratando de convertirse en algo y la idea general es eliminar algo de tu consciencia. Por lo tanto, el proceso de realización es la eliminación, no la adición. Eliminar esto y eliminar aquello. Eliminar todos los conceptos y todas las ideas preconcebidas. Eliminar todos tus pensamientos, no importa qué tipo de pensamientos sean. Buenos pensamientos, malos pensamientos, todos ellos deben irse, y lo que queda será nada, ninguna cosa. Tú eres eso. Tú eres esa nada (no-cosa).

¿No se siente uno bien no siendo nada en lugar de creer que eres pensamientos, que eres humano, que tienen un trabajo que cumplir, que tienes una misión? Hay muchas personas espirituales que piensan que tienen una misión. Han venido a salvar el mundo. Ni siquiera se pueden salvar a sí mismas y quieren salvar el mundo. El mundo seguirá su camino sin tu ayuda, a favor o en contra. Deja el mundo en paz.

Hay un poder y hay una presencia, que me gusta llamar la corriente que conoce el camino, que se encarga de todo. Todo es parte de la gran ilusión. E incluso en esta ilusión, que aparece delante de tus ojos, hay una presencia y un poder que te eleva. Te elevará tan alto como puedas, hasta que te eleve completamente fuera de tu cuerpo, de tus pensamientos, fuera del universo, a una dimensión completamente nueva. Tú parecerás ser la misma persona como siempre para las demás personas, pero ya no serás esa persona, porque esa persona se ha ido, ya no existe. Te has convertido en Brahman. Te has vuelto omnipresente. Te has convertido en tu Ser sin tratar de hacerlo.

Siempre debes estar agradecido por lo que eres y como eres. No sientas lástima de ti mismo. Ámate tal y como eres. Al amarte a ti mismo tal como eres, trascenderás aquellas cosas que han aparecido para molestarte, para preocuparte, para causarte dolor. Todas se irán. Ya no serás consciente de ellas. Suéltalas todas. No tengas deseos en absoluto. Sumérgete profundamente en el Ser. No reacciones al mundo exterior o a tu cuerpo.

Todo está bien.

Robert Adams, 17 noviembre 1991 (Transcripción 112)
Fuente: Robert Adams Satsangs - The Collected Works (eBook version)