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Artículos - Robert Adams (1990, T3)

Mi Confesión ( 1ª Parte )

por Robert Adams Robert Adams Satsangs - 16 agosto 1990 (Transcripción 3)
Robert Adams

Robert: Lo que yo enseño es un completo disparate, sandeces. No tiene ningún significado, excepto para mi Ser. No tengo ninguna enseñanza. Es simplemente mi confesión. Es inútil para la mayoría de la gente, porque no te voy a dar ninguna dirección. No te estoy diciendo que medites durante doce horas al día o que te pongas de cabeza o que pronuncies mantras, no hay ninguna instrucción. Lo único que hay es mi confesión personal, la forma en que me siento.

Ahora bien, esto (el satsang) le hace bien a algunas personas porque se trata de una instrucción invisible, por el simple hecho de estar aquí, por el simple hecho de que abras tu corazón, algo sucede. Así es que no escuches con tu cabeza. No intentes analizar o juzgar o llegar a alguna conclusión.

Como siempre digo, "Ni siquiera creas una sola palabra de lo que digo," ¿por qué habrías de hacerlo? ¿Quién soy yo? No soy nadie, nadie importante. Escucha a tu propio corazón. Yo soy una especie de espejo. Lo que ves en mí es tú mismo. En lo sucesivo, la forma como te sientas con respecto a ti mismo, es la forma como te sientes con respecto a mí, porque estás viendo un espejo.

Con toda sinceridad puedo decir que soy la unidad definitiva, la realidad absoluta, el vacío, el nirvana, el no nacido, yo soy el que soy.

Cuando muchas personas leen libros espirituales de Vedanta Advaita o Jnana Marga, inmediatamente tratan de representar su parte y se aprenden de memoria muchas de esas citas, expresiones; se vuelven inútiles. Tienes que pasar por las disciplinas espirituales para llegar al sitio donde despiertas.

En mi propia experiencia, probablemente desarrollé esas disciplinas en una existencia anterior, porque cuando era muy joven sentía estas cosas. No tenía ni la menor idea de lo que era hasta que leí los libros, la lectura de esos libros confirmó mi experiencia. Y después fui a ver a Ramana Maharshi, porque yo ya había sentido esto. Hay una diferencia. Debo tener mucho cuidado con lo que digo, porque este camino, a veces le da licencia a la gente para ser arrogante, desagradable, grosero. Es todo lo contrario si uno tiene Jnana, conocimiento, entonces muestras una dulce amabilidad, misericordia, compasión, alegría y expresas tu Ser como eso.

Muchos de nosotros creemos en una causa. En metafísica aprendimos que hay una causa para todo. E incluso en el camino de Jnana Marga decimos que hay un sustrato. Pero eso es sólo para explicar que hay un poder subyacente. Pero en verdad te digo que no hay ningún sustrato, no hay ninguna causa. No hay ninguna causa para nada. Puesto que no hay causa, no hay efecto. Lo que estoy diciendo es simplemente esto: Siempre estás buscando una razón. Por qué eres como eres, por qué tienes esos hábitos, por qué te ves como te ves, por qué eres amable o por qué eres malo. Siempre estás buscando una razón, una solución, una causa, pero no hay ninguna razón, no hay causa, no hay efecto; hay vacío. El vacío es el Ser y Yo soy Eso.

Ahora, cuando hablo de Yo-soy, no me estoy refiriendo a Robert. Me estoy refiriendo a la omnipresencia. Yo-soy es Eso. Por lo tanto, cuando digo Yo soy, estoy hablando en nombre de todos nosotros. Porque sólo hay uno, unidad esencial y todos somos la unidad esencial, no hay ninguna distinción.

La gente me hace preguntas extrañas. Son extrañas para mí, pero no para ellos, supongo. Por ejemplo, alguien me preguntó esta semana, "¿Cómo es que todos los grandes Sabios murieron de enfermedad, no todos, pero algunos, como Ramana, que murió de cáncer, Nisargadatta murió de cáncer, Jesús fue colgado en la cruz. Y la pregunta era "Si esas personas son tan grandes, ¿por qué sufrieron de esa manera?" Y yo sólo puedo reírme cuando escucho preguntas como esas.

La pregunta es, ¿quién ve el sufrimiento? ¿Para quién hay sufrimiento?

Es por eso que en mi situación, la gente dice que tengo la enfermedad de Parkinson. Y tratan de ayudarme con remedios y tengo que morderme el labio para no reírme porque yo veo perfección. La perfección es todo lo que hay, unidad, realidad esencial, no hay nada más. Pero tú dices, "Pero yo veo a esa gente sufrir, ¿mis ojos me engañan?" Y luego yo respondo, "El cielo es azul". Cuando alguien me lleva fuera y dice, "Robert, mira el precioso cielo azul," estoy de acuerdo, ¡pero sé que en realidad no hay cielo y no hay azul! ¡Eso simplemente no existe! Es una ilusión óptica ―un espejismo en el desierto― aparentemente hay un oasis con agua pero cuando te acercas, sólo hay arena. Es lo mismo. Tus ojos te engañan, tus sentidos te engañan, las cosas no son lo que parecen.

Todo está bien, y todo se desenvuelve como debe. No hay errores. No se han cometido errores, no hay ningún error, y jamás se cometerá un error. Todo es perfecto tal y como es. Por consiguiente, cuando ves alguna condición, antes de juzgar tienes que preguntarte a ti mismo, "¿Quién ve esa condición? ¿Para quién es esa condición?"

Por ejemplo, tomemos un ejemplo sencillo. Si todos miramos esta sala y les pregunto, "¿Cuál es su impresión de esta sala?" Una persona dirá, "Oh, yo creo que es preciosa," otra persona dirá, "¡La odio!" Otra persona dirá, "es demasiado pequeña.", alguien más dirá "Está muy limpia," alguien más dirá, "Está demasiado sucia", así es como es, te estás viendo a ti mismo. No estás viendo nada más que a ti mismo.

El mundo es un reflejo de tu mente. El universo es una emanación de ti mismo. Si no existieras, no habría universo. El universo existe porque tú existes. Tú eres el universo y eso es cierto de cada así llamado hecho en tu vida. Es un hecho que alguien esté muriendo, y si alguien muere, es un hecho, pero no es la verdad.

La verdad es: todos somos no-nacidos. Nadie nunca nació. Si nadie nunca nació, ¿cómo podrías morir? Nadie nace y nadie muere. De nuevo estoy expresando mi confesión. Así me parece a mí. Es a lo que me refiero cuando digo, "Esta enseñanza es inútil para la mayoría de la gente," porque no puedes hacer nada con ella, sin embargo suceden cosas, las vidas mejoran, la espiritualidad crece, se produce la felicidad, viene la dicha. Todo esto sucede espontáneamente. Sólo por estar presente, y de eso se trata el satsang. Al estar presentes, sin hacer uso del pensamiento, sin manipular nada, sin hacer juegos mentales, sin tratar de mejorarte a ti mismo, sin pensar en ti mismo, sin pensar en los demás, todo lo bueno sucede, todo por sí mismo. ¿Por qué? Porque el vacío es la bondad, el nirvana es la realidad absoluta. El no-nacido es el Ser y tú eres eso, ¿qué más puedo decir? Así que ¿qué pensáis acerca de esto? Estoy abierto a las preguntas.

(Traducción de Tarsila Murguía)
...Continuará el diálogo en 2ª Parte
Fuente: Robert Adams Satsangs - The Collected Works (eBook version)