Ruta de Sección: Inicio > Ensayos > Nuestra Naturaleza Real

Artículos - Timothy Conway

Nuestra Naturaleza Real

por Timothy Conway Enlightened-Spirituality.org
(Esta "declaración de la Verdad" se distribuyó libremente entre los estudiantes en las clases y satsangs desde 1990 en adelante en Santa Bárbara y en otros lugares. Para mayor claridad, a lo largo de los años se han añadido al original varias palabras o frases. Una primera versión de esta declaración fue encontrada recientemente con fecha de enero de 1982, compartida entre amigos en San Francisco, y que se reproduce en la parte inferior de esta página debajo de la foto de la flor.)
Timothy Conway

Sólo hay CONCIENCIA.

Los Sabios la han llamado por muchos nombres ― Dios, Espíritu Puro, SOY EL QUE SOY, Realidad Absoluta, Sí mismo No dual, Brahman/Atman, Ser-Conciencia-Beatitud, Tao, naturaleza de Buda No-nacida, Dharmakaya, Mente Zen, Luz Clara, El Uno, y así sucesivamente.

La Conciencia (Awareness), siendo completamente abierta, trascendente, sin forma, inmutable, atemporal, sin espacio y sin mundo, es también ESTO que ahora está mirando, oyendo, tocando, olfateando, saboreando, pensando, intuyendo. La Conciencia también se manifiestas a Sí misma como todos estos objetos sensibles/perceptibles, es decir, las diversas vistas, sonidos, texturas, olores, sabores, pensamientos, recuerdos, emociones, impulsos psíquicos y otras formaciones o fenómenos que surgen momentáneamente.

La Conciencia por tanto es QUIEN TÚ ERES REALMENTE y TODO LO EXPERIMENTADO, es decir, la Conciencia es LO QUE TODO ESENCIALMENTE ES. El universo fenoménico de mentes y cuerpos (el 99.9999999999% de espacio vacío en el nivel subatómico, según la física) es el maravilloso y misterioso "juego de sueños" de la Conciencia Divina. En otras palabras, todos los mundos de la forma (en los niveles físicos y sutiles) son la expresión de la Conciencia sin forma. Todas las "cosas" cambiantes son manifestaciones de la inmutable NO-COSA (la Conciencia-Espíritu-Dios-Ser trascendente) que TÚ ERES.

No puedes conocer, percibir, encontrar o comprender la Conciencia como un objeto de experiencia, ya que la Conciencia fundamentalmente no es un objeto. Más bien, la Conciencia es el Sujeto eterno (se podría incluso decir: la Conciencia es ESTO que subsume y trasciende la división sujeto-objeto). Por lo tanto, TÚ sólo puedes SER Conciencia, permanecer como ESTA Conciencia, morar como ESTA, florecer como ESTA, brillar como ESTA, y funcionar libremente desde ESTA Conciencia. No puedes tocar ni mirar la Conciencia sin forma, así como la punta del dedo no puede tocarse a sí mismo o el ojo no puede verse directamente a sí mismo. En resumen, aunque la Conciencia no es cognoscible o perceptible como un objeto, la Conciencia se vive y se es, porque TÚ ERES ESTA CONCIENCIA.

Todo el mundo siempre viene o funciona realmente desde la Conciencia pura. Pero no todo el mundo es consciente de Esto. Una especie de deporte, travesura o juego Divino (en sánscrito: lila) está muy extendido, en el que los seres (que son, después de todo, Dios-Mismo disfrazado) parecen haber olvidado su verdadera naturaleza. Se enmascaran bajo diversas formas de egoísmo, sin vivir en/como el Amor Divino. Parecen estar atrapados en varios estados de avaricia, aversión, vergüenza, ira, frustración, miedo, euforia, aburrimiento, confusión, desesperación, etc.

¿Cómo, entonces, "se siente" el estar despierto a la identidad real de uno mismo como Conciencia Divina? La experiencia directa junto con el testimonio de los sabios revela que la Conciencia Divina se vive más auténtica y gloriosamente cuando están presentes los siguientes factores de iluminación:

  • Una sensación de absoluta libertad y sencillez, semejante a la "gravedad cero". El comportamiento es espontáneo, fluye libremente, sin apego, sin fijación. Uno está simplemente disponible y motivado sólo para amar y servir a todos los seres como Uno-Mismo.
  • Ya no estás atrapado en identificaciones estrechas y exclusivas con un "yo" pequeño ("mis" necesidades, roles, opiniones, habilidades, emociones, posesiones, etc.).
  • Ya no hay sensación de separación entre un "yo aquí" y un "tú/ello/ellos ahí fuera". Más bien, existe la intuición no-dual de la unidad profunda con todos los seres como su propio Corazón. Uno "ama a su prójimo como a Sí mismo", y su verdadero Sí mismo está AQUÍ, a distancia cero de mi "verdadero" Sí mismo. Sólo existe esta Realidad Divina Abierta Omnipresente, el Sí mismo en Quien todos los seres viven, se mueven y tienen su ser.
  • No mantener un tira y afloja de experiencias con pesados y vinculantes gustos, disgustos, apegos, aversiones, codicia, lujuria, ira, miedo, repugnancia, odio, etc. (Pueden surgir varias emociones de vez en cuando, pero son inmediata o bastante rápidamente reconocidas y "vistas" como que no son la verdadera naturaleza de uno, sino simplemente expresiones pasajeras de sueños Divinos, y por lo tanto se disuelven en la Clara Luz de la Conciencia).
  • Todo lo que sucede en el mundo manifestado de las formas (el campo fenoménico de la Conciencia no manifestada) no es resistido o denigrado, sino amado y apreciado como la expresión lúdica y conmovedora del Espíritu. Y, paradójicamente, hay una fuerte pero espontánea motivación Divina dentro de esta no-resistencia y sentido de perfección inherente para remediar las injusticias, corregir los errores, curar los traumas y ayudar a mejorar las condiciones de todos los seres sintientes y de la comunidad. El Sí mismo de todos los yoes está en profunda empatía no-dual con todos los yoes, que son el conmovedor juego personal de ESTA Única Conciencia-Eseidad-Viveza Supra-personal.
  • Uno está muy contento de simplemente ser, sin ser impulsado por ninguna inquietud o una sensación de dilema hacia la actividad egocéntrica de "tener y hacer". Uno está profundamente relajado, viviendo de la paz de la "vigilia del sueño profundo" (como los sabios lo llaman paradójicamente), incluso en medio de la acciones útiles.
  • La verdadera felicidad prevalece, no el vértigo inquietante: una simple dicha, que no depende de las circunstancias o de las personas para su satisfacción. La esencia aquí es ser claro, no "estar drogado" por medio de la euforia agitada o las subidas de adrenalina.
  • Aunque los aspectos falibles de la personalidad todavía pueden surgir con poca frecuencia, su transformación curativa ocurre ligeramente dentro de un sentido taoísta general de "perfección perfeccionándose perfectamente".
  • Uno está Enamorado, radiante como Amor, siempre muriendo y renaciendo como Amor en cada momento intemporal... Amor por y como el Sí mismo de todos los yoes.

Si existe de alguna manera el sentimiento de que "tú" no vives auténticamente desde la Verdadera Naturaleza, la Identidad Real o Conciencia Espiritual, no hay nada que "tú" como ego puedas "hacer" realmente. La realización espiritual ocurre espontáneamente a través de la Gracia de la Conciencia, no como resultado de los esfuerzos causales del ego.

Sin embargo, estar en presencia de verdaderos sabios es una gran ayuda. La Iluminación se comunica a sí misma, no como una "transmisión" dualista, sino como un tipo profundo de "resonancia" dentro del Mismo Sí mismo.

Los sabios también han dado algunos consejos clásicos sobre la manera de disminuir el sentido del ego, para que la consciencia personal se abra a la claridad y a la vacuidad-plena de la Consciencia Supra-personal. Es decir, para el despertar completo espontáneo a ESTA REALIDAD que "siempre es el caso":

Sólo SÉ ― y no hay necesidad de inquietarse o hacer una gran cosa para sólo ser. Sólo hay que relajarse profundamente y dejar ir todo sentido de ser una cosa-como "yo". Deja que el yo egoísta se disuelva ("muera") en el Ser. Desapégate y permanece como el Testigo imperturbable de todas las sensaciones, pensamientos, recuerdos, emociones, autoimágenes, y cualquier otra cosa que te esté causando fijación. (En cuanto las formaciones surgen en la consciencia, simplemente obsérvalas y déjalas ir, momento a momento...) Vacíate. Mora como no-cuerpo, no-mene, no-cosa. Permanece como la pura Ausencia que manifiesta "la Presencia" de la consciencia, la energía, la experiencia, la relación, la totalidad. Sé completamente simple y sin complicaciones, sin lucha, esfuerzo o posturas. Viene de la profundidad natural, no de la mente superficial, aunque en realidad TÚ, el verdadero TÚ, eres la totalidad de la superficie y la profundidad, de dentro y fuera, de todo y Nada.

Recuerda que no hay necesidad de llegar a ser la Conciencia pura ― TÚ ya LO eres en tu verdad original. Deja que el cuerpo-mente funcione espontáneamente, libremente y amorosamente de acuerdo a la Voluntad Divina, y simplemente quédate o permanece como lo que TÚ siempre eres fundamentalmente: la vasta, espaciosa, perfecta, ilimitada y radiante extensión de la Conciencia-Luz Clara. Conoce esto, en medio de todos los aspectos cambiantes de tu mundo, TÚ eres el Uno Inmutable que ha estado y estará AQUÍ inalterable durante todas "tus" vidas. Subyacente a todas las formas y personas perceptibles, TÚ eres la Conciencia sin forma que está milagrosamente "soñando" con estas formas y personas. Esta Conciencia es completa e inmejorable ― la prístina apertura/vacuidad/plenitud de la Divinidad.

Por otra parte, este Sí mismo Divino de la Conciencia Absoluta, TU identidad real, no está "en el mundo". No, el mundo está en TI, flota en la Conciencia como un sueño asombroso. El mundo es la expresión misteriosa y conmovedora de esta Conciencia creativa, que está saboreando eternamente todo tipo de experiencias de Sí misma mientras está totalmente libre de toda experiencia.

Más allá de/antes de/durante todas las formas y experiencias, SOLO LA CONCIENCIA ES... justo AQUÍ (más cercana que el cuerpo-mente-ego), el Fundamento sin Fondo de Todo, el Único Ser, la Experiencia Pura de todas las experiencias.

Que todos estén despiertos como este Ser Absoluto, este Amor Divino, esta Dicha incomparable, esta Libertad perfecta.

La Verdad real es que todos están ya DESPIERTOS como esta ÚNICA REALIDAD.

Ave del Paraiso
Para quien se pregunte dónde y cómo se originó esta Declaración de la Verdad, aquí está la primera versión de esta declaración, encontrada recientemente en noviembre de 2011 entre algunos documentos antiguos. Se escribió en enero de 1982 mientras asistía a la escuela de postgrado en San Francisco (el programa East-West Psychology en CIIS), apenas ocho meses después de regresar de un viaje de 6 meses a la India y visitar a varios sabios incluyendo a Sri Nisargadatta de Bombay, a Annamalai Swami de Tiruvannamalai, a Anandamayi Ma del norte de la India, a Taungpulu Sayadaw de Birmania, y varios otros. Ahora recuerdo que este breve artículo fue escrito en respuesta a la petición de un amigo como la "esencia más alta de las tradiciones de sabiduría".

LA "VERDAD" DE LO QUE ES

Sólo hay Conciencia ― Espíritu, el Único Sí mismo, Dios, Tao, naturaleza de Buda, Allah, etc.

Y "Tú eres Eso" (Chandogya Upanishad, VI.viii.7).

La Conciencia (Awareness) es Eso que ahora está mirando a través de tus ojos, oyendo a través de tus oídos, tocando, olfateando, saboreando, pensando, etc., y la Conciencia también es Eso que se manifiesta actualmente como todo lo que sientes o piensas. Es lo que realmente eres, y lo que todo es esencialmente. El universo de los cuerpo-mentes es Su juego de sueños, Su proyección imaginaria, que no tiene principio y se manifiesta en una serie de "planos" o "niveles" del ser, como los niveles humano, animal, vegetal y mineral, los niveles infierno, fantasma, demonio, ángel y dios. No hay una satisfacción inherente en este universo (en cualquier nivel, incluso el cielo, que todavía está estructurado en términos de la polaridad alienada sujeto-objeto, y que es una morada impermanente desde la cual las ego-almas individuales deben retornar para resolver su karma en el nivel humano).

Sólo hay satisfacción en la Conciencia, que subsume y trasciende todos los niveles, y que es dicha, paz y bienestar absolutos.

Uno no puede conocer, percibir, descubrir o comprender la Conciencia como objeto de experiencia, ya que no es un objeto, sino el sujeto eterno o, mejor dicho, lo que subsume y trasciende la polaridad sujeto-objeto. Uno sólo puede ser Conciencia, morar o permanecer como Conciencia, y no estar ignorantemente identificado con ninguna de sus proyecciones (los objetos de sueño de la Conciencia, tales como pensamientos, percepciones, recuerdos, planes, miedos, deseos, emociones).

La Conciencia pura, sin identificaciones, tiene lugar cuando:

1) no hay sentido de separación entre un "yo, aquí" y un "tú (ello, ellos) ahí fuera", es decir, cuando todo es intuido como el Sí mismo/Ser/Conciencia no-dual;

2) todo lo que sucede en el campo de la conciencia está perfectamente BIEN y es amado como la [conmovedora manifestación del Único] Dios-Sí mismo;

3) el comportamiento de uno es espontáneo, libre de la ego-deliberación y vacilación; y

4) no hay más identificación con los deseos que surgen o temores, gustos o disgustos, atracciones o aversiones.

Así que permanece como la Conciencia pura.