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No-dualismo y vida cotidiana (1ª Parte)

por Philip Renard
Philip Renard

Como indica el término "no dualismo", se describe una forma de pensar y de ser que no es dualista. Por dualista queremos decir que nuestro funcionamiento cotidiano, que necesita utilizar opuestos ―como pesado y ligero, luz y oscuridad, varón y mujer, abierto y cerrado―, se interpreta como basado en una oposición real, que también es cierta más allá del mero funcionamiento. Por supuesto, es útil para nuestro funcionamiento en el mundo, para poder diferenciar entre unas cosas y otras, pero esto no prueba nada acerca de la realidad última de nosotros mismos y del mundo tal como se nos presenta.

Investigando más sobre la verdadera naturaleza de todo lo que acontece, nos damos cuenta de que sólo podemos hablar de algo que acontece porque lo experimentamos. Esta experiencia o conocimiento es posible debido a la consciencia. Cuando la experiencia se detiene, todo se detiene. Ya sea que experimentemos algo oscuro o claro, una experiencia agradable o desagradable, todo es experimentado, percibido. Cuando permitimos que toda la atención sea puesta en el experimentar en sí, podemos observar que no hay multiplicidad o separación. Las impresiones de multiplicidad o de separación ocurren dentro de algo que es "no dos". Esto es no-dualidad. "No-dualismo" es el término para designar los enfoques que enfatizan la no-dualidad.

Si fuera esta una filosofía abstracta, sólo una de las muchas interpretaciones posibles de la vida, entonces en lo que a mí respecta, no sería necesario que fuera el centro de atención. Merece que le prestemos atención porque, debido a su naturaleza radical es la única cosa que realmente expone la raíz de toda división y conflicto, y porque el reconocimiento de esta raíz muestra el camino para terminar con la división y el conflicto. Lo que quiero decir con no-dualismo, por tanto, es que no es una filosofía, sino en realidad una forma de liberación. Liberación de la insatisfacción con la existencia, con el momento presente, con el pensamiento presente.

La voz auto-atormentadora

El problema básico del hombre, como yo lo veo, es la división de sí mismo en dos, en "alguien" que tiene cierto comportamiento y pensamientos, y "alguien" que proporciona comentarios críticos sobre este comportamiento y estos pensamientos. No importa cuánto trates de ser uno contigo mismo, esa voz crítica continúa haciéndose oír. Tú pareces identificarte con ambos aspectos, y la combinación de estos dos puede ser llamada el "ego", o simplemente el "yo". La voz crítica da constantemente órdenes, que son por lo general considerablemente malintencionadas. Parece imposible de evitar. Creo que todo el fenómeno de la búsqueda espiritual es un intento de escapar de la ira de estas órdenes. La gente empieza la búsqueda porque son atormentados. Son atormentados por sí mismos. En el momento en que la voz auto-atormentadora cesa, la felicidad o la paz se restauran. Esto es exactamente lo que todo el mundo busca, a pesar de que ya es el caso. (1)

El problema con toda esta búsqueda es que realmente funciona a través de las órdenes descritas. Todos los recursos a tu disposición en la búsqueda parecen hablarte, aconsejarte e impregnarte. Después, la parte que ya está muy ocupada dando órdenes se fortalece enormemente; incluso el mejor consejo es transformado internamente en nuevas y más sutiles órdenes, demandas y posibilidades de fracaso. De este modo, la búsqueda realmente aumenta la energía que ya se ha invertido en esta vida dividida en dos, en lugar de reducirla. Por esta razón, la desesperación y la confusión son a menudo parte de la búsqueda.

La no-dualidad es lo que permanece cuando la búsqueda se detiene. Esto sucede cuando uno se da cuenta de que la lucha interior no está basada en la realidad, y en este darse cuenta el conjunto cuerpo-mente se relaja. Yo no soy dos.

Pero se podría decir, en réplica a esto, que se parece más a un "estado final". ¡Parece una ilusión! En otras palabras, de esta manera algo en realidad se está pasando por alto.

Sí, este es verdaderamente el peligro. Este es sin duda un tema importante dentro del no-dualismo: ¿Cómo puedo prevenir evitar o saltarme algo? Precisamente al entrar en contacto con la conclusión final de ser no-dos es muy tentador pasar por alto o evitar todo tipo de cosas. Por lo tanto voy a tratar de aclarar la relación entre, por un lado la verdad de que el hombre realmente es uno e indivisible, y por el otro la observación de que aún surjan, y por tanto aparentemente reales, la duda y el dilema, al menos en la mayoría de las personas.

La Vía Directa

Aquí nos encontramos con algo que en mi opinión es la esencia del no-dualismo, que también se refiere a veces como la "vía directa". Este elemento esencial es darse cuenta de que a pesar del riesgo antes mencionado de que todo tipo de cosas son ignoradas, negadas u omitidas, simplemente no puede ser de otro modo que esa Verdad última es a la vez transmitida en su forma más pura ahora, directamente. De ahí la invitación a reconocer primero tu naturaleza esencial, y luego todo lo demás. Cualquier otro enfoque (un enfoque más paso a paso, posiblemente a través de la meditación, la terapia o algún método de "individuación") no es sólo un aplazamiento, sino también un oscurecimiento del punto principal, que puede quedarse fuera de tu alcance para siempre. Hasta que el punto principal no sea realizado como tu propia experiencia, no contarás con una base actual fiable para hacer frente a posibles obstáculos personales ― esto evita un innecesario y largo viaje sin amor perdido en el laberinto de la identificación con la persona que crees ser. (2)

En el no-dualismo la etapa más alta o última está disponible inmediatamente, simplemente porque la Realidad nunca puede ser lo que es más tarde, después de haber cumplido primero ciertas condiciones. La Realidad o Verdad no depende de ninguna condición. La suposición de que en primer lugar debe ser recorrido un largo camino, con mucha purificación y transformación, puede muy bien compararse con el proverbial burro y la zanahoria. No importa lo rápido que corra el burro, la zanahoria se mantiene a distancia.

La cuestión es que en un camino gradual asumes que tú eres una entidad nacida, un ego mortal o tal vez un "alma" o "yo superior" reencarnado, mientras que la vía directa te enfrenta con el hecho de que todavía no sabes lo que es el "yo", y eres alentado a investigar quién o qué es el "yo" antes de hacer cualquier otra cosa.

Si en este momento, por ejemplo, interrumpes momentáneamente la lectura y te preguntas: "¿Quién soy yo?", Entonces puedes observar que no hay una respuesta mental posible a esta pregunta; es como si toda la capacidad de interpretar desapareciera por un momento. Y sin embargo, esta desaparición contiene exactamente la respuesta, una respuesta que no viene de la mente. La mente desaparece, resuelto. Por un momento, no hay nada (ninguna-cosa), sólo la ausencia de cualquier aspecto o forma. En este momento es posible que veas que eres la presencia atemporal, sin dimensiones (por darle un nombre). Es cierto que en esta presencia pueden surgir todo tipo de opiniones y sentimientos y llamar tu atención por un momento, pero con la cuidadosa observación puedes ver que estas formas temporales no son la respuesta a la pregunta formulada. Tú no eres las formas de pensamiento que surgen temporalmente con su "yo-estructura", tú eres la capacidad permanentemente presente de observar estas formas de pensamiento.

No separatividad

En las tradiciones no dualistas se dice que esta presencia permanente no es otra cosa que el Principio Supremo. Por lo tanto, tú eres este Supremo ― que podrías llamarlo "Dios", siempre que no se interprete como una persona objetivada o Creador. Si alguien exclama: "Yo soy Dios", en la no-dualidad esto sólo significa que no existe ningún Principio fuera o por encima de ti, y que de hecho todo se vive y se piensa a través de este Principio.

Todo esto tiene que ver con darse cuenta de la diferencia entre el Sujeto real, que es este Principio (auto-luminoso que ilumina la experiencia actual) y el supuesto sujeto (el "yo" como persona), que en realidad no es más que un objeto recurrente de momentos muy cortos dentro del Sujeto atemporal. Los maestros del Advaita del siglo XX, como Sri Ramana Maharshi y Sri Atmananda (Krishna Menon) destacaron este Sujeto real en sus enseñanzas. Se refirieron a este, respectivamente, como "Yo-Yo" y "Principio-Yo", el ininterrumpido Sí-mismo (Self) auto-luminoso. La no-dualidad no sólo significa no separación de uno mismo y el Principio Supremo, sino también la no separación de sujeto y objeto, no separación de uno mismo y de los fenómenos que aparecen ante ti.

¿Cómo puede ser que yo no esté separado de los fenómenos? Ellos están ahí y yo estoy aquí, ¿no? ¡Parece obvio que existe "separación"! La respuesta está en la verdadera naturaleza de la consciencia, o Consciencia, que no es otra que el verdadero Sujeto que acabamos de mencionar. La Consciencia es la que arroja luz sobre todo lo que aparece. Entonces primero aparece lo que llamas "tú mismo", luego un objeto de los sentidos, luego un objeto mental o emocional. Todo el tiempo la sustancia que constituye el sujeto ("tú mismo") así como el objeto permanece sin cambios. La Consciencia misma no puede cambiar. La no separación que se indica aquí significa que la Consciencia no se puede manifestar de ninguna otra manera que como forma y contenido (en otras palabras, en la forma de todo lo que se presenta en la Consciencia, todos los fenómenos).

Los dos niveles de la verdad

Derivado de la comprensión de que no es correcto hablar exclusivamente desde la posición de estar no-separado (porque el dolor físico y emocional, aunque sea temporal, requiere y merece atención), las escuelas no-dualistas clásicas siempre han buscado una manera de describir la coexistencia de la comprensión de la no-separatividad y la experiencia de estar separado (y posiblemente sentirse "limitado"). Para ello han utilizado el concepto de "dos niveles de la verdad": el primer nivel, de la no-separación, lo llamaron la Verdad Absoluta (Paramartha Satya), y el segundo, de la multiplicidad y posiblemente de la separación, lo llamaron la verdad relativa o convencional (samvriti satya). En el primer nivel todo es tal como es, sin ninguna relación o comparación con cualquier otra cosa. El pensamiento no puede hacer nada más aquí, no queda nada para clasificar o separar. En el segundo nivel todo depende de todo tipo de factores, incluyendo la forma en que algo se mira. Nada existe independientemente. Nagarjuna, el gran maestro budista del siglo II, que desarrolló la idea de las dos verdades, expresó la importancia de esto como:

"Aquellos que no conocen la diferencia entre las dos verdades no pueden comprender la naturaleza profunda de la enseñanza del Buda. Sin depender de las prácticas comunes de todos los días (es decir, las verdades relativas), la verdad absoluta no puede expresarse. Sin acercarse a la verdad absoluta, el nirvana no puede alcanzarse." (3)

El concepto budista de los dos niveles fue más tarde adoptado por los maestros del Advaita Vedanta, que los relacionaron con el concepto de los dos niveles en las Upanishads: el conocimiento superior y el conocimiento inferior. (4) Shankara, el fundador de la escuela Advaita del siglo VIII, describió la realidad (el primer nivel) como eso que siempre es. Algo sólo puede ser llamado "real" cuando nunca está ausente, nunca "no real". Algo que va y viene, que está presente sólo en ocasiones (el segundo nivel), Shankara lo denominó maya: ilusión o sugestión. A través de la ignorancia (a-jñana) de la verdad de que tú siempre eres ininterrumpidamente uno con la Realidad, comienzas a sugerir una existencia separada mediante la cual continuamente proyectas con la mente todo tipo de cosas en el mundo. Las cosas almacenadas en la memoria pasan por delante de tus ojos como una serie de diapositivas, mientras que estás mirando a algún objeto presente. De esta manera nunca conocerás a un objeto como realmente es. Shankara no afirmó que el mundo no existe, sino que en sí mismo no es la Realidad última. Gracias a Shankara y sus discípulos, así como los comentaristas posteriores, el término maya ha tenido gran influencia en toda la filosofía india.

La confusión de los dos niveles

El problema de la coexistencia de una conciencia de lo Absoluto mientras se encuentran todo tipo de dificultades existe por supuesto en todas las culturas y épocas...

Esta es la situación. Es posible que desees que todo lo que está sucediendo ahora mismo se fuera pero sólo sigue sucediendo. Así que, ¿qué hacemos al respecto?

Familiarizarse con la posibilidad de reducir a la "ilusión" todo lo que sucede en el nivel relativo (sobre todo a raíz de los maestros del Advaita Vedanta), ha tentado a muchos buscadores a utilizar esto como un método para encubrir sus dificultades. Una tendencia ya presente de negar todo tipo de cosas incómodas está ahora apoyada y fortalecida con un fundamento filosófico por el que a la negación se le da un añadido aire de justicia. Entrar simplemente en contacto con la idea de una Realidad siempre presente puede tener el efecto de que las dificultades de la vida, aunque realmente se experimenten como difíciles, sean rechazadas bajo el lema "oh, es sólo ilusión" ― en otras palabras, no hay nada de lo que preocuparse.

De hecho, este es generalmente el resultado de confundir los dos niveles como ocurre muy a menudo en los círculos de los buscadores espirituales. Puramente en el nivel de la Realidad Última los aspectos personales, como los problemas de relación, enfermedades, tensión, etc., realmente no tienen una realidad independiente propia: en ese nivel éstos son por así decirlo "eclipsados" por lo cual todo se reconoce como luz. (5) Sin embargo, esto no quiere decir que en el segundo nivel, el de la realidad relativa, éstos no constituyan una parte real de la vida diaria, esto implica que estas complicaciones personales de hecho requieren atención y cuidado.

El maestro del siglo XX Sri Poonjaji contó una vez un buen ejemplo de esto. Durante una estancia con su maestro Sri Ramana Maharshi, durante la sangrienta separación de la India y Pakistán en 1947, el Maharshi una vez le dijo que su familia, que vive en la parte occidental del Punjab que fue asignado al Pakistán islámico, estaba en grave peligro y que realmente necesitaría la ayuda de Poonja, a lo que Poonja respondió: "¡Oh, esa vida no era más que un sueño. Soñé que tenía una esposa y una familia. Cuando te conocí, mi sueño terminó". El Maharshi respondió a esto: "Pero si sabes que tu familia es un sueño, ¿qué importa si te quedas en el sueño y completas tu tarea allí? ¿Por qué deberías tener miedo de ir allí si no es más que un sueño?" (6)

La confusión de los niveles se reduce a la proyección de una cualidad de lo Absoluto en lo relativo. (7) Una de las cualidades que más frecuentemente son proyectadas es la de la perfección. El Absoluto siempre presente es perfecto, pero no está manifestado y por lo tanto no es observable. Esta perfección inherentemente presente (y sentida intuitivamente) es luego deseada en la forma manifestada y así se producen todo tipo de interpretaciones equivocadas como el comportamiento "santo" (léase: estrecho), la asexualidad, la supresión de los sentimientos, la pretensión y la arrogancia.

Otra de las cualidades que a menudo se transfiere inconscientemente del Absoluto al nivel relativo es la amoralidad. Esto es más o menos lo contrario de la proyección de la perfección: se podría describir esta amoralidad como estratégicamente abrazar lo imperfecto. En el más alto nivel de la no-dualidad se resuelve cualquier diferencia, por tanto, también entre el bien y el mal. Lamentablemente, sin embargo, la comprensión intelectual de esta penetrante verdad a veces lleva a la gente a la mala conducta, su mala conducta es perdonada haciendo referencia a la "no existencia" del mal. También en formas mucho más livianas, en las que casi no se puede hablar de "mal", puede haber una confusión comparable. Por ejemplo, alguien con quien tienes una cita a las diez, al llegar después de las doce podría hacer un comentario como: "¡Oh, el tiempo ― si ni siquiera existe!". Cualquiera que sea la forma de la confusión, parece muy difícil hacer frente aquellos que han caído en "la trampa del Absoluto" en este punto. Creo que este aspecto, esta trampa, es uno de los puntos más difíciles en la vía directa de la liberación.

En el Dzogchen, una de las formas más radicales del budismo tibetano, se ofrece un enfoque muy útil para los dos niveles. Kennard Lipman, un traductor estadounidense de textos Dzogchen, escribió lo siguiente:

"Para empezar, una persona que ha realizado esta realidad debe introducirte directamente a tu estado natural. En el Dzogchen la introducción al estado natural podría compararse con una luz que se enciende repentinamente para revelar todo nuestro ser ― tanto en sus aspectos absolutos como relativos. Con la luz encendida podemos ver claramente nuestro estado natural y cómo se manifiesta, así como los obstáculos temporales para su total manifestación. (...) Pero encender la luz no elimina automáticamente los obstáculos inherentes a nuestra condición relativa: nuestra salud; desarrollo infantil; patrones improductivos de pensamiento, sentimiento y comportamiento; situación financiera y posición en la sociedad; todo lo que pensamos que somos y hacemos. Si no se presta atención, todo esto puede crear obstáculos en cualquier fase del proceso. (...) En el Dzogchen este conocimiento es un medio para llegar a estar más seguro de tu estado natural a través de aprender a trabajar con las dificultades de nuestro ser relativo." (8)

Solamente reconociendo verdaderamente tu estado natural (sahaja) puedes convencerte de que, en realidad, todos los objetos están vacíos ("vacío" como término de la ausencia de cualquier existencia propia independiente) y por lo tanto todos los obstáculos están vacíos también. Así que puedes mirar los obstáculos uno a uno sin ser devorado por la creencia de que en última instancia son reales. En la secuencia como se establece en el Dzogchen la vía directa no es una forma de evitación, y la atención a los obstáculos no es una desviación de la propia vía.

En el estado natural se hace evidente que la "esclavitud" en realidad no existe, y que su apariencia temporal sugerida bien puede mirarse desde la conciencia del estado natural. Sólo de esta manera se pueden superar las dos trampas: la negación del nivel inferior por una parte, y por otra la negación de la Luz que Yo soy, con la conclusión de que todavía tengo un largo camino por recorrer. El verdadero no-dualismo, el ser indiviso en sí mismo, en realidad resulta ser una manera de evitar nada y negar nada.

¿Por qué no habríamos de llamar a esto "misticismo" o "monismo"?

En muchas escrituras espirituales occidentales la condición en la que todos los opuestos se disuelven y el ser indiviso permanece, se conoce como "misticismo". Como este término es más simple y más conocido, ¿no es un término mejor que no-dualismo?

Sí, hasta cierto punto, el término "misticismo" abarca lo que aquí se refiere como "no-dualismo". Todas las formas de misticismo contienen en su núcleo algún elemento de no-dualismo. Sin embargo, "misticismo" es un término muy amplio. "No-dualismo "es más preciso. El misticismo es conocido en todas las culturas y épocas; se puede encontrar en todas las religiones, con maravillosos ejemplos de expresión de la verdad. Pero es evidente que en muchas escuelas de misticismo se ha hecho hincapié en el anhelo de unificación, mientras que en el no-dualismo radical la no-separación es la premisa básica de la existencia, su elemento inherente ― de ahí la expresión "estado natural". El Nuevo Diccionario Oxford define el misticismo como: "La creencia de que la unión o absorción en la Deidad o lo absoluto, o la aprehensión espiritual de conocimiento inaccesible a la inteligencia, se puede lograr a través de la contemplación y la entrega de uno mismo". El no-dualismo no es una creencia en la consecución de algo, sino la conciencia inmediata de ser no-separado ahora mismo. Por otra parte, en el misticismo, se habla mucho de las experiencias místicas. Las experiencias tienen un principio y un final y por tanto en el no-dualismo no se le concede tanta importancia a las experiencias. En cambio, se pone el énfasis en el reconocimiento de Eso en lo que todas las experiencias ocurren.

Sigo pensando que el término "no-dualismo" es el mejor término para expresar este estar no-separado, a pesar de su longitud y pesadez. La formulación negativa indica acertadamente que lo que parece ser un obstáculo es un hecho inevitable de la vida, es decir, "dualismo", (9) con el prefijo "no" que indica que este hecho no es cierto. "No-dualismo" es una traducción literal de los términos sánscritos a-dvaya y a-dvaita, ambos vienen de a- "no-" y dvi, "dos". La formulación negativa parece ser la única manera de indicar que en realidad no puede ser definido: en cualquier caso es no dos, no un múltiplo, no una división, y sin embargo, no define lo que realmente es.

A menudo el término "monismo" se utiliza para lo que se conoce aquí como "no-dualismo". (10) el Nuevo Diccionario Oxford, que no define no-dualismo, define monismo como: "La doctrina de que sólo existe un ser supremo". De hecho, también en el no-dualismo se dice que sólo existe un "ser" supremo: ya sea la Consciencia o Conocimiento en sí. Pero puesto que este "ser" no tiene ningún valor objetivable no es posible considerarlo como "existente", y tampoco como "uno". "Uno" puede de nuevo ser asumido de una manera más sutil como un objeto, un "Uno" ― y a mi parecer, esta es exactamente la razón de la crítica de los budistas Mahayanas del uso del término "el Uno" en el Vedanta hinduista. "El Uno" se percibe a menudo como "Superior" o "el Bien Total", a través del cual se le vincula una determinada cualidad a lo que es sin-cualidad ― y esto es exactamente lo que es en última instancia dualista. La característica de Eso que nunca puede ser objetivado, que es indescriptible, es exactamente que no es una cualidad definible.

Un ejemplo de la confusión sobre el énfasis en el concepto de "monismo" se encuentra en una declaración del psicólogo estadounidense William James: "Es difícil ver cómo es posible que el mal se fundamente en Dios mientras que Dios es todo bondad". (11) De hecho él estaba hablando aquí sobre el monismo (también refiriéndose a él como "panteísmo"), aunque parece más bien una declaración sobre el monoteísmo. La referencia a "Uno" rápidamente parece crear asociaciones de un algo o alguien objetivable. El término "no-dualismo" refleja que es simplemente imposible describir lo que es la realidad y por lo tanto una formulación positiva no es realmente apropiada. El monismo indica que todo es "uno" ― como si se supiera lo que eso es. La conciencia de no tener ningún conocimiento de lo Incognoscible exige el uso de un término negativo. Por esta razón también puedes referirte a lo no-dualista como "no-conceptual", porque no es captado por ningún concepto. Esto era expresado en el siglo VIII a.C. por un cierto Yajñavalkya (hablando del Sí mismo) con las palabras "neti neti": "No es esto y no es eso". (12) Algunos maestros, por ejemplo Sri Nisargadatta Maharaj, encuentran el término no-dualismo todavía demasiado restrictivo, diciendo que la Realidad está más allá de ambos dualismo y no-dualismo. En lo que a mí respecta, el no-dualismo indica el final de todos los ismos: también se puede llamar a esto entonces "no-ismo".

El término "no-dualismo" no fue introducido en Occidente hasta mediados del siglo XIX, y luego exclusivamente en la traducción de textos del Vedanta Advaita. No se sabía entonces que el no-dualismo también existía dentro del budismo. Alrededor de 1890 Swami Vivekananda utilizaba el término en sus conferencias para mostrar la distinción de las escuelas Vedanta dualistas, mientras que antes de esa época casi todo el mundo se refería al Advaita con el término "monismo". La comprensión de que el no-dualismo también existe en el budismo Mahayana sólo comenzó a filtrarse en Occidente en el curso del siglo XX, en parte debido al trabajo de D.T. Suzuki. El escritor anglo-estadounidense Alan Watts explicó en repetidas ocasiones la distinción entre no-dualismo y monismo, y probablemente por esto se ha convertido en una de las fuentes principales responsables de que el "no-dualismo" se convirtiera en un término generalmente aceptado. (13)

(Traducido del holandés por Jenny Wase; de Philip Renard, No-dualisme ― de directe bevrijdingsweg Cothen., 2005).
Notas:
  1. Sri Atmananda (Krishna Menon), dijo en repetidas ocasiones que esto preocupa a todo el mundo, los llamados no-buscadores incluidos; por ejemplo: "Descubrimos que la Paz es la meta real del deseo del hombre". Notes on Spiritual Discourses of Shri Atmananda. Salisbury: No-duality Press, 2009; Nota Nº 10. De hecho Atmananda contribuyó mucho al traducir a menudo ananda por "paz" en lugar de la usual palabra "felicidad".
  2. En una segunda parte de este artículo, "¿Es la 'persona' la que participa en la auto-indagación?" (Que se publicará en The Mountain Path), este tema de la secuencia se elabora.
  3. Mula-madhyamaka Karika, XXIV. 9 y 10. Traducción por Kenneth Inada, Nagarjuna. Tokio: Hokuseido Press, 1970; p. 146.
  4. Esto ocurre por ejemplo en Mundaka Upanishad, I. 1. 4: Para Vidya en apara vidya respectivamente. Shankara llamó a los dos niveles Paramartha y vyavahara; el segundo término se refiere a nuestra vida diaria, los acontecimientos actuales, así como los imaginados.
  5. Véase, por ejemplo Atma Nirvriti. Austin, TX: Advaita Publishers, 1989; p. 4: "Él es grande, que ve la luz (consciencia) solo en la manifestación de todos los objetos."
  6. David Godman, Nothing Ever Happened. Vol. One. Boulder, CO: Avadhuta, 1998; p. 158-159.
  7. El Absoluto no tiene ninguna cualidad o característica. Aquí se utiliza la palabra "cualidad" porque de lo contrario lo que se está proyectando no se puede indicar.
  8. Kennard Lipman, Comentario en You Are the Eyes of the World. Novato, CA: Lotsawa, 1987; p. 59-60.
  9. Tal vez es quizás más adecuado hablar aquí de "dualidad". Ramesh Balsekar, siendo influenciado por el autor irlandés/Inglés Wei Wu Wei (Terence Grey), diferenciaba los términos de esta manera: "La dualidad es la base sobre la cual tiene lugar esta manifestación. El entendimiento es ver la dualidad como dualidad, como meramente los opuestos polares, que el uno no puede existir sin el otro. (...) Esa realización devuelve al dualismo de nuevo al plano de la dualidad" (Consciousness Speaks. Redondo Beach, CA:. Advaita Press, 1992, p 70.).
  10. El término "monismo" es originario del filósofo alemán del siglo XVIII Christian Wolff.
  11. William James, The Varieties of Religious Experience; 1902.
  12. En palabras separadas: Na iti, na iti. En el Brihad-aranyaka Upanishad, III. 9. 26, y en algunos otros lugares en la misma Upanishad.
  13. Alan W. Watts, The Supreme Identity. Londres: Faber and Faber, 1950; p. 69 y 95; y The Way of Zen. Nueva York: Pantheon, 1957. Pelican-edition de 1976; p. 59-60.
Fuente: Advaya - Universal Non-Dualism