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La Filosofía de Shankara del No-Dualismo - Advaita

por el Dr. Tan Kheng Khoo
Ying Yang

"Brahman ―la existencia, conocimiento y dicha absolutos― es real. El universo no es real. Brahman y Atman (el Sí mismo o Yo interno del hombre) son uno". Esto significa que Brahman y el verdadero Yo (atman) son reales.

La realidad de Shankara es la que nunca cambia ni cesa de existir. De acuerdo a los Upanishads, ningún objeto ni conocimiento puede ser absolutamente real si su existencia es sólo temporal. La realidad absoluta implica existencia permanente. Cada objeto de conocimiento, externo o interno está sujeto a modificación y por lo tanto, según la definición de Shankara "no es real".

Entonces, ¿qué es la Realidad detrás de todas nuestras experiencias? Sólo hay una cosa que nunca nos deja ―nuestra consciencia profunda. Esta solamente es la característica constante de toda experiencia. Esta consciencia es el Yo real y absoluto. En el sueño profundo sin sueños, el Yo real también está presente como testigo, mientras que el ego, nuestra individualidad se ha fusionado temporalmente en la ignorancia y desaparecido en un sueño profundo. Sueño profundo significa que no hay pensamientos, ni eventos, ni individuos, ni recuerdos. También quiere decir que el individuo cuando se despierta no puede recordar que su ego estaba sumergido en su verdadero Yo.

El mundo "es y no es". Su irrealidad fundamental solamente se puede entender en referencia a la experiencia mística última, la experiencia de un alma iluminada. Cuando el alma iluminada pasa a la consciencia trascendental, realiza el Yo (atman) como dicha pura e inteligencia pura, el "uno sin segundo". En este estado de consciencia toda percepción de multiplicidad cesa, ya no hay más sentido de "mío" y "tuyo". El mundo como comúnmente lo conocemos se ha desvanecido. El Yo brilla como el Uno, la Verdad, el Brahman, y la fuente de este mundo-aparente. Shankara dice que el mundo-aparente, como se experimenta en el estado despierto, puede ser comparado con una serpiente imaginada, que resulta ser, después que la inspeccionamos de cerca, solamente una soga enrollada. Cuando se conoce la verdad, dejamos de estar engañados por las apariencias ―la serpiente-aparente se desvanece en la realidad de la soga, el mundo se desvanece en Brahman.

Otros sistemas de filosofía hindú ―Sankya, Yoga o Nyaya― mantienen que el mundo fenoménico posee una realidad objetiva, aunque puede no ser aparente a los ojos de un alma iluminada. El Advaita Vedanta difiere de ellos en este punto vital: niega la realidad última del mundo del pensamiento y la materia. La mente y la materia, los objetos finitos y sus relaciones, la interpretación errónea de Brahman y nada más ―esto es lo que Shankara enseña.

La Naturaleza del Mundo-Aparente

Luz mundo

Cuando Shankara dice que el mundo del pensamiento y la materia no es real, no quiere decir que no existan. El mundo-aparente es y no es. En el estado de ignorancia (nuestra consciencia diaria) es experimentado, y existe a medida que aparece. En el estado de iluminación no se experimenta y cesa de existir. Shankara no considera ninguna experiencia como no-existente mientras ella se experimente, pero muy naturalmente hace una distinción entre las ilusiones privadas del individuo y la ilusión universal o ilusión-del-mundo. A la primera la llama 'ilusoria' y a la última 'fenoménica'. Por ejemplo, los sueños de un hombre son sus ilusiones privadas; cuando se despierta, ellas cesan. Pero la ilusión universal ―la ilusión del mundo fenoménico― continúa a través de toda la vida despierta de un hombre; a menos que devenga consciente de la Verdad a través del conocimiento de Brahman.

Aquí entonces nos enfrentamos a una paradoja ―el mundo es y no es. Ni es real ni es no-existente. Y sin embargo esta aparente paradoja es simplemente un estado de hecho ―un hecho, que Shankara llama Maya. Este Maya, este mundo-aparente, tiene su base en Brahman, lo eterno. El concepto de Maya se aplica solamente al mundo fenoménico, que de acuerdo con Shankara, consiste en nombres y formas. No es no-existente, sin embargo difiere de la Realidad, el Brahman del cual depende para su existencia. No es real, dado que desaparece a la luz del conocimiento de su fuente eterna. El mundo-aparente es Maya; solamente el Yo, el Atman, es real.

Shankara dice que el universo es una superposición sobre Brahman. No obstante, Brahman permanece eternamente infinito e inalterado. No se transforma en este universo. Simplemente, en nuestra ignorancia aparece como el universo para nosotros. Nosotros superponemos el mundo aparente sobre Brahman, al igual que a veces superponemos una serpiente sobre una soga.

Extracto modificado de la Filosofía Advaita de Shankara. Traducido por Swami Prabhavanda y Christopher Isherwood.
Fuente: Dr. Tan Kheng Khoo's Homepage