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El espejismo del yo
El espectáculo y el espectador

El espejismo del yo

Vivimos el mundo como una realidad innegable. Rara vez cuestionamos nuestros sistemas de creencias. El sufrimiento y la insatisfacción —siempre que no los proyectemos sobre «los demás»— son un buen motor para el cuestionamiento.

Cuando despertamos de un sueño, sabemos que hemos soñado y no le damos mucha importancia al contenido del sueño. Sin embargo, en nuestra vida cotidiana, tal distanciamiento resulta difícil, incluso parece imposible.

Dedicar una obra al «espejismo del yo» es cuestionar la realidad de nuestra identidad, tal y como nos la han dictado nuestros padres y nuestra educación. Puede entonces despertarse a la conciencia de un universo mental proyectado y la cuestión del espectador que lo ve. ¿Quién es, pues, el conocedor?

A esa investigación nos lleva Jean-Marc Mantel en los numerosos intercambios que componen este libro. Partiendo de la periferia, siempre existe la posibilidad de volver al centro, allí donde la perturbación ya no llega. La perturbación de los pensamientos, las creencias y las opiniones, entonces se revela la libertad; libertad respecto a nuestra propia mente, a las emociones que esta suscita y a las huellas que deja en el cuerpo. Seamos, pues, audaces en un cuestionamiento abierto e intuitivo, que devuelva la atención a su punto de partida, incluso antes de que el mundo naciera.

Jean-Marc Mantel

Jean-Marc Mantel

Es médico psiquiatra. En primer lugar, se encontró con las enseñanzas de sabiduría en los escritos de Krishnmurti y Ramana Maharshi, antes de seguir las enseñanzas de Jean Klein. Ha organizado numerosos congresos sobre temas relativos a la medicina y espiritualidad, dedicándose a la sabiduría no-dual, sobre la que ha enseñado y escrito numerosas obras y artículos. Actualmente celebra reuniones regularmente con personas interesadas en la no-dualidad.

Más Información

Detalles del libro:

  • Título: EL ESPEJISMO DEL YO
  • Subtítulo: El espectáculo y el espectador
  • Título Original: Le mirage du moi: Le spectacle et le spectateur
  • Autor: Jean-Marc Mantel
  • Traducción de: Sandra Guerra
  • Editorial: Vía Directa Ediciones
  • Año de edición: Agosto 2026
  • Nº de páginas: 314
  • Encuadernación: Rústica
  • Formato: 15.2 x 22.8
  • ISBN: 978-1399101355
  • edicionesvia
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Extracto:

¿Qué entiende usted por la palabra yo?

Cuando decimos «yo», hablamos como regla general de nuestro cuerpo, nuestra mente y de nuestra personalidad, incluyendo las emociones. Es este agregado al que se llama yo. Es el objeto de estudio de las ciencias y de la psicología. El yo designa entonces, en esta perspectiva, la naturaleza manifestada de nuestro ser, la manera en que se despliega en el espacio-tiempo.

Olvidamos, sin embargo, que el cuerpo, la mente y la personalidad, son conocidos por que hay un sujeto conocedor. Se le puede llamar consciencia porque se puede hablar de una consciencia de las sensaciones, de los pensamientos y del funcionamiento del yo. Las espiritualidades, en general invitan a volverse hacia el conocedor de las percepciones. Ellas no van a detallar el contenido de las percepciones, pero sí explorar eso en que ellas aparecen. Es ese soporte de la percepción a lo que se llama «consciencia», en ciertas tradiciones. Los griegos hablan de «Conócete a ti mismo y conocerás el universo» en la India se dice «Conoce el Ser y conocerás el mundo». Se trata de una realidad que trasciende la apariencia y que tiene la particularidad de no poder ser objetivada. Eso que conoce el objeto, no puede ser un objeto él mismo. Esa es toda la dificultad en la exploración de la naturaleza del Sí mismo, que escapa a toda tentativa de objetivación, haciendo ineficaces las herramientas de conocimiento objetivo.

Nos referimos aquí a la percepción del ser, para designar esa intuición espontánea y radical de ser una totalidad unificada, más allá de la división fragmentaria creada por el pensamiento.

Las prácticas espirituales ancestrales se orientan hacia esta experiencia primordial, que invita a liberarse del mundo para realizar la verdadera naturaleza de lo que somos. El «yo» encuentra aquí su origen. Por lo tanto, podemos hablar de un «yo» periférico, que es el yo de las psicologías modernas, y de un «yo» esencial, que es el Ser de las tradiciones. El «yo» es aquí el contenido. El «Ser» es el contenedor. El «yo» se ve desde el Ser. El Ser solo puede ser conocido por sí mismo, ya que no está dividido, escapando así a la división entre sujeto y objeto.

* * *

«El yo es un pensamiento. Es indisociable de la mente.
Desaparece con ella y renace con ella.
En el espacio que separa dos pensamientos, en el sueño sin
sueños, está ausente. Hay felicidad.
Vuelve tu mirada hacia el espacio que separa los
pensamientos. Fúndete en él hasta que no quede nada de ti,
del tú conceptual.
En esa ausencia total hay presencia.
En la presencia hay alegría.»