Libros - Gaspar Hernández
El camino de la consciencia
Plenitud y vida más allá de la muerte
UN LIBRO TRANSFORMADOR QUE INVITA A VIVIR CON PLENITUD Y CONECTAR CON NUESTRA ESENCIA.
¿Qué ocurriría si pudiéramos dejar de pensar, aunque solo fuera por un instante? Tal vez descubriríamos una verdad tan sencilla como transformadora: no somos únicamente cuerpo y mente, somos consciencia. Y la consciencia no muere con el cuerpo.
Tras décadas de conversaciones con maestros espirituales, científicos y personas que han estado al borde de la muerte, Gaspar Hernàndez nos ofrece su obra más reveladora y luminosa.
Un libro honesto y profundo que nos invita a parar, a mirar hacia dentro y a liberarnos del ruido mental y del ego que nos alejan de la paz interior. El camino de la consciencia nos anima a soltar las ideas que nos limitan y a contemplar la vida desde otro lugar: el de nuestra verdadera naturaleza.
Este cambio de perspectiva no requiere grandes esfuerzos: basta con detenerse, respirar y empezar a vivir con más sentido. Con más consciencia. Con más libertad.
Gaspar Hernàndez
Es escritor, periodista y divulgador. Ha destacado por su interés en la psicología y la espiritualidad, temas que ha abordado tanto en su obra literaria como en su trayectoria en los medios de comunicación. Desde hace veinte años, dirige y presenta el programa L’ofici de viure de Catalunya Ràdio, premio Ciutat de Barcelona «por su innovación y rigor», según el jurado, y premio Zapping en su versión televisiva (TV3) por los valores que transmite. Como escritor, ha ganado el premio Josep Pla, con la novela El silencio. También ha publicado las novelas La terapeuta, La mujer que no sabía llorar, y el ensayo La libertad interior. Con sus libros, pretende acercar al lector a un autoconocimiento más profundo, fusionando el saber científico con las tradiciones espirituales de diversas culturas. / Más info
Detalles del libro:
- Título: EL CAMINO DE LA CONSCIENCIA
- Subtítulo: Plenitud y vida más allá de la muerte
- Título Original: El camí de la consciència
- Autor: Gaspar Hernández
- Traducción del Catalán: Felip Tobar
- Editorial: RBA Libros y Publicaciones
- Año de edición: Marzo 2026
- Nº de páginas: 208
- Encuadernación: Rústica con solapas
- Formato: 15.5 x 23.2
- ISBN: 978-8410988873

- Disponible también: Versión Kindle
Introducción: La revolución interior
Este es un libro sobre una experiencia que ha recibido muchos nombres a lo largo de la historia; el más conocido es el de despertar. aunque tradicionalmente la experiencia en cuestión ha estado envuelta de parafernalia y de misticismo, la siguiente propuesta es sencilla y está al alcance de todo el mundo, ya que, en realidad, estamos hablando del reconocimiento de quién o de qué somos en esencia. nuestras sociedades están basadas en una creencia: la de que el ser humano es una entidad pequeña y limitada, encerrada en un cuerpo.
He dividido el libro en dos partes, una sobre la vida y la otra sobre la muerte, porque creo que todo lo que están revelando las experiencias cercanas a la muerte puede ayudar a las personas más escépticas a abrirse a la posibilidad de que son algo más que su cuerpo físico. Hay que celebrar que sea la ciencia, a través de los avances médicos, la que esté abriendo tantas mentes a una forma de vivir y ver el mundo espiritual. Tengo compañeros divulgadores que ocultan el término espiritualidad porque les da miedo que haya gente que lo asocie a la religión, y, por tanto, a creencias. Pero, después de casi veinte años presentando en Catalunya Rádio un programa sobre psicología y espiritualidad —L'ofici de viure—, me veo con la capacidad de decir que lo que denominamos espiritualidad alude a la realidad más real
La palabra espiritual tiene su raíz en la palabra latina spiritus, que significa “aliento” o “respiro”; el aliento que hace posible la vida. ¿Hay alguien que no quiera conocer ese aliento? ¿Hay alguien que no quiera ir al fondo de lo que es, de lo que somos? Pues sí, lo hay. Hay todavía muchas resistencias. Dice el doctor Eben Alexander que esas resistencias son muy antiguas, de hace cuatro siglos, cuando la revolución científica nació de los estragos de la Edad Media, de la mano de grandes referentes como Galileo Galilei, Isaac Newton o Giordano Bruno. «Ellos buscaban las leyes que gobiernan el mundo natural, pero, si se extraviaban [...], era probable que fuesen quemados en la hoguera [...] (como sucedió con Bruno). La ciencia comenzó a sustituir el misticismo, el chamanismo y la espiritualidad como fuente de verdad para muchos. En realidad, la ciencia pura y la espiritualidad juntas siempre han proporcionado abundantes fuentes de verdad, pero las sombras vagas, impuras de la ciencia y la religión (como sucedáneo de la espiritualidad) se han enfrentado a menudo, en detrimento mutuo». (1)
En este libro procuro tener presentes las dos dimensiones de la existencia: la material y la invisible, la que los sentidos no captan. Hace más de dos décadas, cuando como periodista empecé a divulgar estos temas, muchos compañeros me preguntaban qué hacía un hombre como yo hablando sobre emociones. Ahora, por suerte, se habla de las emociones, y mucho. Hoy en día la psicología ocupa mucho espacio en las redes sociales y en los medios de comunicación. Es importante saber gestionar las emociones en el día a día, al igual que los pensamientos; pero, a mi entender, hace falta algo más para vivir en plenitud. De ese algo se ocupa este libro. A lo largo de estos años, al programa L'ofici de viure han venido filósofos que han afirmado que la plenitud no era posible. Hablaban desde la mente racional. Les doy la razón: desde la mente racional, la plenitud no es posible. Tal como escribí en La libertad interior, la mente a menudo crea problemas donde no los hay. Desde la mente racional, y desde la propuesta que implícitamente nos hace nuestra sociedad, solo podemos conseguir plenitudes temporales. Buscamos la plenitud en los lugares equivocados.
La propuesta de los místicos a lo largo de la historia ha sido la de ir más allá de la mente racional y abrirnos a la dimensión subyacente o trascendente de la existencia.
Y este gesto, de apertura —que más que un gesto, es un reconocimiento—, es lo que procuro facilitar a través de estas páginas. Lo hago a partir de la sabiduría de muchos de los maestros y especialistas de los que he aprendido. A muchos, a los que están vivos, he tenido el privilegio de entrevistarlos delante del micrófono. La postura del entrevistador te dota de humildad: estás hablando con alguien que sabe del tema mucho más que tú. Lo que puedes hacer es aprender y facilitar que su discurso se entienda de forma clara y llegue al público. Y siento que hago lo mismo al escribir este libro. Por consiguiente, las ideas que se explican en El camino de la consciencia no son mías. Lo que es mío es la manera de exponerlas y presentarlas. Con argumentos para desmontar el escepticismo. Con matices, y con claroscuros (la verdad se encuentra en el matiz, algo que hoy cuesta de entender, sobre todo en las redes sociales). Lo que también es mío, por supuesto, es la experiencia subjetiva: porque creo que de estos temas solo se puede hablar desde la propia subjetividad. Por eso hay párrafos que son prácticamente un dietario. Y, para terminar, el libro también recoge testimonios, que para mí tienen mucho valor, de los asistentes a los retiros presenciales L'art de viure, que facilito. El retiro empezó después de la pandemia, cuando todos teníamos necesidad de presencialidad. Cinco años después se ha consolidado, y ya han asistido más de dos mil personas, a las que agradezco su confianza.
En el retiro he constatado que la experiencia que propongo en este libro uno de los portales que nos permiten adentrarnos en lo esencial— es accesible a todo el mundo. Porque, pese a ser una experiencia de la que han hablado los místicos a lo largo de la historia, en realidad es algo sencillo y ordinario, que nos resulta familiar, más incluso que el hecho de respirar, pero que nos pasa desapercibido. Su aroma es el de la paz.
El bien más preciado, a mi entender, no es lo que denominamos felicidad, que nadie sabe exactamente qué es, y que se confunde con emociones pasajeras como la euforia. El bien más preciado, desde mi punto de vista, es la paz. Lo que daríamos a menudo por tener un período de paz, aunque fuera un solo instante. Lo que darían muchas familias por tener una sola persona, entre ellas, que viviese con paz. Pues bien, de esa paz habla este libro, en todo momento, de un modo u otro, con distintas palabras; una paz que es compatible con la alegría, una paz alegre. Y que, como explico, también es compatible con la tristeza.
Escribo esta introducción después de haber dado una conferencia en el Departament d'Interior de la Generalitat de Catalunya para víctimas de accidentes de tráfico y familiares de personas fallecidas. La organización estaba a cargo del Servei Catalá de Transit, y, junto a las entidades y asociaciones y representantes de los cuerpos policiales y de emergencias, estaban la Consellera d'Interior, Núria Parlon, y el director de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero. También había varios diputados del Parlament. Pues bien, una síntesis del mensaje de este libro es lo que he explicado en mi conferencia. Que la vida no tiene sentido sin la dimensión trascendente. También he hablado de la muerte, y de lo que nos están revelando los testimonios de experiencias cercanas a la muerte. Y he dicho que muchas de esas experiencias, que van de la mano de la ciencia, están acercando a mucha gente a la espiritualidad. Tengo que reconocer que, mientras lo decía, miraba de reojo a los políticos presentes en la sala, y tenía mis dudas. Pensaba: quizá crean que se han equivocado de sitio. Tal vez han pensado: «Qué diantres nos está diciendo este hombre». Los políticos están acostumbrados a escuchar otra clase de discursos, sobre todo en el Parlament. Al final, por suerte, la conferencia tuvo buena acogida. Solo me faltó invitar a los representantes políticos a algo: a la revolución interior. Que sean el cambio que quieren ver en el mundo. Que lo seamos todos, vaya; todos y cada uno de nosotros. Hasta ahora, que yo sepa, todas las revoluciones han intentado cambiar el exterior. Se han basado en la misma cosmovisión. Y han querido cambiar las formas, no han buscado el fondo, un cambio de percepción de la realidad. La auténtica revolución, la interior, consiste en despertar. En descubrir quiénes somos y actuar en consecuencia.
- La consciencia infinita, Dr. Eben Alexander, Sirio.