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Libros - Ramesh Balsekar

advaita, buda y la totalidad

Advaita, Buda y la Totalidad

Detalles del libro:

Título: ADVAITA, BUDA Y LA TOTALIDAD
Título Original: Advaita, the Buddha, and the Unbroken Whole
Autor: Ramesh Balsekar
Nº de páginas: 172
Editorial: Trompa de Elefante
Año de edición: 2010
ISBN: 978-84-935659-9-2

Descripción:

En esta obra, el discípulo de Nisargadatta Maharaj y devoto de Ramana Maharshi Ramesh S. Balsekar (1917-2009) muestra cómo vive en sociedad un sabio, cómo participa en la vida tan activamente como cualquier otra persona, cómo disfruta de los placeres y sufre con los reveses que se le presentan, y todo ello sin orgullo, culpabilidad, odio, envidia o celos.

Con un estilo sencillo y cautivador, Balsekar subraya que la búsqueda espiritual es sobre la vida y para la vida tal y como la conocemos, que no se da en ningún otro lugar, o tiempo, o cuerpo. La búsqueda sucede y es útil aquí y ahora.

El deslumbrante y provocador diálogo que Ramesh mantuvo a lo largo de varias jornadas con un monje budista practicante desvela que la esencia de sus enseñanzas radica en un mensaje compartido: en palabras de Buda: Los acontecimientos suceden, las acciones se llevan a cabo, pero no hay ningún hacedor individual; en palabras de Ramesh: Nadie hace nada.

Todo está siendo hecho por la Totalidad.

Introducción (extracto)

En palabras de Buda: Los acontecimientos suceden, las acciones se llevan a cabo, pero no hay ningún hacedor individual. La esencia de la enseñanza de Ramesh radica en el mismo mensaje: Todas las acciones son hechos divinos que ocurren a través de un objeto humano programado y no por la acción de nadie. Por el impacto de estas palabras durante una charla, estoy segura de que habrá tantas reacciones como gente sentada escuchando —depende, por supuesto, de la programación de cada cual, de la voluntad de Dios y de su destino—. El abanico de respuestas —y me atrevería a decir desde la agonía hasta el éxtasis— es a menudo aparente, a juzgar por la expresión de la cara de los visitantes, por las preguntas formuladas y por los comentarios posteriores. Ocasionalmente, Ramesh puede comentar el placer o la gratificación que surge cuando ve a algunas personas especialmente receptivas en la habitación, cuando las enseñanzas van directas al corazón... A Ramesh sólo le importa transmitir las enseñanzas de forma clara —de todo lo demás no se siente ni responsable ni preocupado, pues sabe que se trata de la voluntad de Dios y del destino de cada organismo cuerpo-mente—.

La aparente catálisis inicial de este libro radica en tres conversaciones entre Ramesh y un suami australiano, un monje practicante de una tradición budista. Más allá de estas tres conversaciones, ¿cómo surgió el título de este libro —Advaita, Buda y la Totalidad—? Quizá las palabras clave sean Totalidad y advaita. En primer lugar, con respecto a advaita —que significa no dualidad— cabe señalar que Ramesh es un maestro advaita, la rama más importante del Vedanta cuya premisa original es: Todo lo que hay es la Consciencia. Dicho de otro modo, toda existencia fenoménica es una ilusión. Por lo tanto, en la no dualidad no existe la separación del yo como autor o hacedor.

Por otra parte, ¿qué quiere decir dualidad? Hay pares de opuestos interconectados, es decir, que no pueden existir el uno sin el otro. La dualidad es el mecanismo principal bajo el cual opera la totalidad de la Manifestación, los pilares de la vida tal y como la conocemos, esto es, la vida tal y como sucede. Sin embargo, Ramesh subraya: La persona común juzga en todo momento. El ego no está preparado para aceptar Lo-Que-Es en cada momento. El ego entonces se involucra en elegir aparentemente entre los opuestos interconectados; la dualidad se convierte en dualismo, la Totalidad se divide.

La dualidad posibilita cada aspecto de la vida: desde la personalidad humana hasta la menor unidad conocida en física cuántica, ¡cuya unidad es en sí misma inexistente debido a su propia naturaleza! El ego se involucra en lo positivo y en lo negativo, en lo bueno y en lo malo, en la belleza y en la fealdad, en el amor y en el odio, en lo masculino y en lo femenino, etc. Constantemente piensa que hay alguien que escoge. Esta suposición se convierte en la base de las relaciones interhumanas, fundamentales para que suceda la vida —tal y como la conocemos—. Al mismo tiempo, apuntando hacia la Totalidad, Ramesh subraya que el ser humano no puede considerarse a sí mismo un ser humano "individual".

Susan Waterman

Comentario: "Advaita, Buda y la Totalidad"

Este libro es el primero que publica Trompa de Elefante tras la muerte de Ramesh. Y nos parece todo un acierto porque en él se refleja a la perfección la tarea persistente y heroica que llevó hasta sus últimos años, noventa y dos, que no fue otra que la de compartir sus enseñanzas dos veces por día en su casa de Bombay con todo aquel anhelante de instrucción. En ello fue el fiel reflejo de su gran maestro Sri Nisargadatta.

Como en el anterior volumen (Pecado y culpa) Susan Waterman se encarga de editarlo a partir de los diálogos que durante tres días consecutivos Ramesh entabla con un monje budista australiano llamado Suamiyi, y otros participantes que coincidieron en esas conversaciones. El hecho de que en esta ocasión uno de los interesados en instrucción fuese un budista practicante sirve de excusa perfecta para reflejar esos vivos diálogos que diariamente se entablaban en el hogar de Ramesh. También el mismo Ramesh muestra un particular interés en que uno de los buscadores que le inquiera sea una persona comprometida con una vía particular a la cual, él mismo ha hecho referencia en miles de ocasiones con la famosa frase atribuida a Buda: "Los acontecimientos suceden, las obras se realizan, pero no hay ningún hacedor individual". De hecho en varias ocasiones es Ramesh el que le pregunta al Suamiyi qué opinión le merecen sus propios conceptos según el punto de vista budista. Se produce, pues, la ocasión de un intercambio verdaderamente interesante.

De nuevo nos encontramos con seis capítulos esta vez precedidos en su mayoría por citas budistas. Y cada capítulo está subdividido a su vez en partes según el tema tratado en el transcurso de la conversación. Termina el libro con tres pequeños apartados: conclusiones y epílogo, y el clásico glosario final.

Los diálogos son vivos, sobre todo por parte de Ramesh, que incluso en forma escrita denota una vitalidad más propia de un joven inquieto que de un ya venerable Maestro. Esos tres días dieron para mucho y todos los conceptos clásicos de la enseñanza de Ramesh van desplegándose, como comentamos, con gran fuerza de exposición: la Consciencia impersonal del Ser, la hipnosis divina, la aceptación, la investigación sobre el "hacedor", el destino, el libre albedrío, la máxima "todo lo que hay es Consciencia", el concepto de iluminación, el entendimiento, en fin, una buena síntesis de su enseñanza expuesta brillante y vivamente en forma de diálogo.

Creemos que a uno de los últimos grandes Maestros-expositores de la enseñanza vedántica no se le ha podido hacer mejor tributo que ofrecer una muestra de lo que constituyó su labor. Podemos asegurar que junto con el anterior título forman un conjunto de lo más recomendable para hacerse una idea de la magnitud de la gran obra de Ramesh.

Recensión por José Manuel Lagunas

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