José Lara Ruiz

Yo soy consciencia
Tratado sobre la experiencia total del ser
Por José Lara Ruiz, 2 de enero de 2026Tabla de contenidos
Prólogo
Parte I — Fundamentos
- Capítulo 1 · Qué es consciencia
1.1. Consciencia y experiencia
1.2. El error de separar sujeto y objeto
1.3. Consciencia como presencia autoevidente
1.4. Lo que este tratado entiende por consciencia - Capítulo 2 · Yo y mundo
2.1. El surgimiento del «yo»
2.2. El mundo como aparición consciente
2.3. Cuerpo, mente y entorno
2.4. La ilusión de separación
2.5. Unidad sin confusión
Parte II — Los modos de la consciencia
- Capítulo 3 · Ver
3.1. La visión como acontecimiento consciente
3.2. Forma, color y espacio
3.3. ¿Dónde está el que ve?
3.4. El mundo como aparición visual
3.5. Ver sin apropiación
3.6. La transparencia del ver - Capítulo 4 · Oír
4.1. El sonido como vibración consciente
4.2. Escuchar sin esfuerzo
4.3. ¿Dónde está el que escucha?
4.4. Silencio y sonido
4.5. Tiempo y escucha
4.6. La música del mundo
4.7. Oír sin centro
4.8. Escuchar como vía de reconocimiento - Capítulo 5 · Oler, saborear, tocar
5.1. La proximidad de lo sensible
5.2. Oler: memoria y presencia
5.3. Saborear: el instante irrepetible
5.4. Tocar: el cuerpo como sensación
5.5. Placer, rechazo y neutralidad
5.6. El cuerpo sin dueño
5.7. Intimidad sin separación
5.8. La sabiduría de lo sensible
Parte III — La consciencia interior
- Capítulo 6 · Pensar
6.1. El pensamiento como objeto
6.2. Identificación y desidentificación
6.3. El espacio entre pensamientos
6.4. La naturaleza del pensamiento
6.5. Pensar sin dueño
6.6. Consciencia y pensamiento
6.7. La meditación del pensamiento - Capítulo 7 · Sentir
7.1. La emoción como energía consciente
7.2. No apropiarse de las emociones
7.3. La relación entre emoción y cuerpo
7.4. La impermanencia de lo sentido
7.5. Emoción y observación consciente
7.6. La neutralidad consciente
7.7. La sabiduría de sentir - Capítulo 8 · Recordar e imaginar
8.1. La memoria como presencia
8.2. La imaginación y la creación del presente
8.3. El tiempo psicológico
8.4. No apropiarse de recuerdos e imágenes
8.5. La memoria y la identidad
8.6. La imaginación como expansión
8.7. Integración de memoria, imaginación y presencia
8.8. Conclusión: el presente infinito
Parte IV — Los estados de la consciencia
- Capítulo 9 · Sueño y vigilia
9.1. La continuidad de la consciencia
9.2. El sueño como mundo consciente
9.3. Vigilia, sueño y continuidad
9.4. El testigo inmutable
9.5. La naturaleza de los sueños
9.6. La vigilia como extensión del sueño
9.7. La integración consciente de ambos estados
9.8. Conclusión: la consciencia más allá de los estados - Capítulo 10 · Silencio y atención
10.1. La atención como puerta
10.2. El silencio no es vacío
10.3. Atención sostenida
10.4. La transparencia de la experiencia
10.5. Silencio y transformación
10.6. Atención sin centro
10.7. Integración de silencio y atención
10.8. Conclusión: la presencia inmutable
Parte V — La no-dualidad
- Capítulo 11 · Nada fuera de la consciencia
11.1. La consciencia como todo
11.2. El colapso de la separación
11.3. Mundo y consciencia: una sola realidad
11.4. La consciencia sin centro
11.5. Reconocer la unidad
11.6. Más allá del concepto
11.7. Vivir la no-dualidad
11.8. Conclusión: la totalidad evidente - Capítulo 12 · Yo soy eso
12.1. La identificación última
12.2. Yo y consciencia: la unidad revelada
12.3. La práctica del reconocimiento
12.4. La libertad de ser
12.5. La vida cotidiana y la no-dualidad
12.6. La verdad evidente
12.7. Conclusión final
Epílogo
Prólogo
Este tratado no nace de una teoría, sino de una evidencia.
No surge del deseo de explicar el mundo, sino de la necesidad de reconocer aquello que nunca ha dejado de estar presente.
Antes de cualquier pensamiento, antes de cualquier nombre, antes incluso de la idea de «yo», hay consciencia. No como objeto, no como función del cerebro, no como propiedad de un individuo, sino como el campo en el que toda experiencia aparece.
Todo lo que veo es consciencia.
Todo lo que oigo es consciencia.
Todo lo que huelo, saboreo y toco es consciencia.
Todo lo que pienso, siento, recuerdo, imagino y sueño es consciencia.
No hay excepción.
Este tratado parte de una afirmación simple y radical: no existe experiencia fuera de la consciencia, ni consciencia separada de lo experimentado. La división entre sujeto y objeto, observador y observado, interior y exterior, es una construcción conceptual útil para el lenguaje, pero incapaz de dar cuenta de la experiencia directa.
Aquí no se propone una nueva doctrina ni un sistema cerrado. Tampoco se pretende convencer, sino invitar a mirar. La única autoridad que este texto reconoce es la experiencia inmediata del lector, siempre disponible, siempre actual.
La consciencia no necesita demostración. Se reconoce a sí misma en el acto de leer estas palabras. Incluso la duda, la resistencia o el desacuerdo aparecen en ella y como ella.
A lo largo de estas páginas exploraremos los distintos modos en los que la consciencia se manifiesta: percepción, pensamiento, emoción, memoria, imaginación, sueño y silencio. No para fragmentarla, sino para mostrar que, bajo todas sus formas, permanece una misma presencia indivisible.
Este camino no conduce a ningún lugar nuevo. Conduce a lo que siempre ha sido pasado por alto por su cercanía. La consciencia no se alcanza: se reconoce.
Y ese reconocimiento no tiene consecuencias abstractas. Transforma la relación con el cuerpo, con el mundo, con los otros y con el sufrimiento. No porque cambie lo que aparece, sino porque cae la ilusión de separación.
Este tratado es, en última instancia, un ejercicio de honestidad radical: permanecer con lo que es, sin añadir ni sustraer nada.
Si algo aquí resuena, no es porque sea nuevo, sino porque ya lo sabes.
Si algo aquí incomoda, no es porque sea falso, sino porque apunta a lo que no puede ser poseído.
Que estas páginas no sean tomadas como un mapa, sino como una señal.
No como una respuesta, sino como una invitación al silencio en el que toda pregunta se disuelve.
Porque lo que buscas no está más adelante.
Es aquello que está leyendo estas palabras.