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Colaboraciones - Aitzol Zunzunegi Etxeberria

Ser

Por Aitzol Zunzunegi 29 de enero de 2022
Arcoiris en oceano

Ser es lo único que hay. Ser es la totalidad de lo real.

El ser necesita de la nada para mostrarse. Nada absoluta, no relativa.

Ser es lo Absoluto no dual. Ser es la narración de nuestra historia. Ser es nuestro destino y origen.

El Ser es aquello que izamos para celebrar la vida.

Ser es, en definitiva, aquello que no debemos olvidar que somos.

A pesar de todo, con el olvido de sí, olvidamos el Ser como tal.

Levantémonos. Icemos el Ser. Celebremos la vida, que no es otra cosa que la manifestación del Ser.

La fuente, es la auténtica expresión de lo inagotable de la que emana todo Ser.

El ser está implícito en el tiempo, nunca separado. El Ser es aquello que está cuando nos despojamos de todo. El Ser es lo inefable.

Ser es lo Absoluto e, incluso, lo relativo. Ser es lo aparente y lo transcendente. El Ser se muestra hasta cuando se oculta.

En lo Abierto el Ser es. En lo Abierto el Ser encuentra su morada.

¿Qué tan difícil es hablar del Ser?

Me he propuesto ahondar en el Ser, porque sé que el Ser es aquello que pretende izarse en este momento.

Y sí, yo también olvidé ser, aunque nunca dejé al Ser que dejara de mostrarse.

Hoy sé que sólo soy. Que cuando me despojo de todo lo superfluo sólo queda Ser.

Ser se es en lo infinito y lo atemporal. Aunque el Ser tampoco se oculta en lo fragmentado, separado, acotado…

El Ser nace y perece, es transitorio y eterno. Ser es, en definitiva, nuestra esencia.

Mostrarse y ocultarse, en un movimiento cíclico, hasta izarse y erguirse. Ser se es para la muerte. Porque en la muerte encuentra la verdad el Ser.

El Ser no niega la Nada. Porque en la Nada nace el Ser. Las dos van de la mano.

Ser se es aunque uno no quiera ser. Ser se es con todas las consecuencias.

De todas formas, aunque trate de acercarme al Ser, el Ser mismo se me escapa. Porque soy incapaz de atrapar el Ser, aunque él se manifieste a través de mi.

Sólo ser o, simplemente, ser es lo que me he propuesto en este artículo. Porque hablar del Ser es algo que me queda demasiado grande.

De todas formas, dejar ser al Ser es algo que posibilita que sea y siga siendo. Así que no dejaré al Ser que deje de seguir siendo. Aunque puede que en ese dejar ser al Ser, el Ser me abandone antes a mi.

Ser se es para siempre. Por mucho que el ser juegue al Ser y al no Ser.

Ser se es para la muerte. Porque al sentir la inminencia de la muerte, es cuando el Ser muestra su verdadero ser.

Ser se es en su auténtica expresión cuando el Ser sabe que va a morir.

¡Ser es algo tan complejo y simple a la vez!

Dejar ser al Ser, en todas sus dimensiones, en todas sus direcciones.

© 2022, Aitzol Zunzunegi Etxeberria