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Colaboraciones - Jáitor

Jáitor -- Autobiografía

Por Aitor Pablogorrán Fernández 3 de julio de 2021
Jáitor

Resulta difícil resumir en pocas líneas la aparente vida de un personaje soñado, pero el contexto solicita aportar algo así llamado “Biografía”, para acercarse de alguna manera a esa aparente sensación de “humanidad” de otros personajes soñados que pudieran sentir interés por el aparente recorrido de este personaje. Como si alguna resonancia o similitud con éste camino pudiera acercarles o dar pistas de por dónde pudiera resultar más fácil el suyo propio.

“Nací ”en Bilbao, en Noviembre de 1966, en una familia de clase media, siendo el del medio de 5 hermanos y hermanas.

Crecí sano y alegre, y llevé lo que la sociedad entiende como una vida normal, formal, y exitosa. Estudios de Arquitectura Técnica, trabajo, pareja e hijas.

Todo iba estupendamente hasta que de manera inesperada la pareja entró en crisis y terminó en posterior ruptura, lo mismo ocurrió con la relación con las hijas y con el trabajo.

Tras un periodo de shock y de duelo por las “aparentes pérdidas” y gracias a diferentes contactos con amistades cercanas que habían iniciado ya un camino espiritual o de profundización interior, me abrí a mirar el dolor de frente y permitirme sentir sin límites todas y cada una de las emociones que se iban presentando.

Inicié de esta manera un camino de Apertura de Corazón y Profundización interior, apoyado y guiado por innumerables Maestros, facilitadores y personas que aparecían de manera sincrónica a mi encuentro, así como numerosos libros y herramientas (que iban facilitando cavar, limpiar y retirar todo resto de “maleza” física, emocional y mental), tales como:

Círculos de palabra, Meditaciones, Canalizaciones de Maestros, Los siete rayos, La llama Violeta, Un Curso de Milagros, Kryón, Bryan Weiss, Maestros de Luz. Carta Astral-natal, Meditaciones activas de Osho, Temascales, Constelaciones familiares, Masaje metamórfico, Formación de Biodanza, Pulso tibetano, kundalini Yoga, Reiki, Práctica del perdón, sesiones de Quiropráctica. Sesiones de Sanergia (Sanación energética).

Todo esto, sin poder saber a ciencia cierta qué ha tenido más relevancia, hizo posible, entrar en el sentir, sentir, y sentir..., profundizar..., atravesar y soltar las emociones, dolor , rabia, frustración, impotencia, culpa, etc. Compaginando al mismo tiempo con la conexión interna con la Alegría, con la Naturaleza, con el Amor por uno mismo, en uno mismo, la Inocencia, la Presencia, el apoyo de los grupos, liberando de esta forma el cuerpo y su contracción, pudiendo de esta manera relajarme, amarme, expandirme más allá del cuerpo y la mente... y abrirme al Amor.

Aún así y con todo ese soltar emociones y soltar dolor, permanecía en el fondo un sentimiento de culpa que no me dejaba vivir en paz..., y entonces... solo pedía Paz, Paz..., Solo pedía Paz a Dios, no sabía nada..., nada más que hacer, solo quedaba rendirme, rendirme completamente y esperar la Paz de Dios.

Final-mente y de manera completamente espontánea, no controlada, ni dirigida, sin obedecer a ninguna práctica concreta, pero sí durante un retiro, y en un ambiente protegido y enfocado en el Amor y desde el Amor, un día de Noviembre de 2010 del aparente tiempo, se produjo primeramente una Explosión-Expansión Energética atravesándome el Corazón un haz de Luz... de Energía Pura de Amor, procedente del Corazón de otro compañero del retiro, reconociéndome a mi mismo como dicha Luz y dicha Energía Pura De Amor, desprendiéndose al mismo tiempo como una “coraza-ego” (estructura opresiva o programa mental ― pensamientos) que decían que algo estaba mal en mi.

Pocos días después y de la misma manera espontánea, durante el viaje en autobús de regreso a casa de dicho retiro, la mente colapsó completamente, desaparecieron todos los pensamientos, que en un instante previo trataban sobre lo que tendría que hacer en un futuro inmediato o sobre lo que no, preocupaciones sobre el trabajo, sobre el dinero, sobre el mundo, sobre mi, sobre mi identidad, desapareciendo completamente la mente como tal, todo desapareció de la memoria..., como si nunca hubiera existido...

Se disolvió toda identidad, toda manifestación, toda forma...
Desapareció todo..., no quedó nada...
No había mente...No había mundo...
No había Aitor...como si nunca hubiera existido...

Solo estaba Eso...
Paz... Completa Paz... Absoluto Silencio...
Completo Amor...
No había nada..., ni “yo”, ni nadie,
Solo Plenitud...

Ello revelándose a Sí Mismo...
Ello contemplándose a Sí Mismo...

Al regresar de este No estado, fuera del espacio y el tiempo, de esta No experiencia, al regresar la mente - sueño - mundo - “identidad personal” y las sensaciones del cuerpo, solo había lágrimas de Gratitud, y un claro e inequívoco Reconocimiento de que Eso era Dios, de que Ese era El Hogar, de que ese era el tan anhelado Regreso a Casa, Completa y Absoluta Paz... que sobrepasa todo entendimiento, de que no había nada que pudiera superar o asemejarse a Eso, En Paz, en Amor, en Silencio, en Quietud...

De que todo lo demás, el mundo manifiesto, era solo un sueño... como un holograma... Era Dios, Lo Absoluto, despertando, reconociéndose, en Dios... Lo Absoluto...

El cuerpo, durante varios días permaneció hipersensible y como electrificado, se sentía como hecho de micropartículas de Luz... pulsando... vibrando...

La mente, durante varios meses, estuvo completamente en Silencio, dentro y fuera, apenas activa. No había nada más que hacer, ningún interés por nada especial, ni por la comida, ni por el trabajo, ni por aficiones, lectura, música, paseos, ni por relaciones íntimas.

Todo se sentía Completo..., sin necesidad de hacer nada concreto, nada que hacer... nada que pensar... “pasé” muchos días simplemente sentado, en Silencio.

Fue solo a partir de un tiempo que volviendo de manera natural a la vida cotidiana del “hacer”, aparecieron textos y libros sobre el Advaita Vedanta y la No dualidad, que de alguna manera venían a “explicar, aclarar”, Eso... que no requiere ni tiene explicación alguna...

Eso... que somos, Eso... que todo ES...
El Uno... sin segundo
No dos...

A partir de ahí han ido surgiendo a través de “mi”, de este aparente personaje soñado, diferentes textos, mayormente en forma de poesía, que apuntan a Eso que está más allá de toda manifestación... a Eso que en Esencia Somos..., a Eso que en esencia todo Es...

Y Es desde ese lugar sin lugar de Alegría, de Belleza, de Paz, de Silencio, de Quietud... que está Siempre Presente... Aquí... de fondo... desde donde surge y desde donde comparto lo que comparto...

Gracias

Jáitor ― El Amor de Dios ― La Paz de Dios

© Aitor Pablogorrán Fernández