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Biografías y Reseñas - Sri Anandamayi Ma

Sri Anandamayi Ma

por José Manuel Lagunas
Anandamayi Ma

Añadimos a Sri Ma Anandamayi a esta bibliografía, no tanto como una excepción, sino por constuir un bello y, también, paradigmático caso en la tradición hindú.

Como excepción sería porque, en realidad, ella nunca dejó enseñanza escrita; lo que sí hay son frases recogidas por sus numerosos devotos. Y es un caso paradigmático, especialmente en la tradición hindú, en donde las personas son consideradas sabias por su realización y establecimiento en el Ser y no por su erudición.

Y esa condición la encarna a la perfeción Sri Ma Anandamayi una persona sin preparación, sin apenas estudios, pero que en un momento dado empezó una "realización espontánea" a partir de la cual su presencia irradiaba las cualidades divinas que todo ser porta en potencia.

Sri Ma Anandamayi nació el 30 de abril de 1986 en una pequeña aldea del Bengal oriental, actualmente Bangladesh, una zona muy remota en donde la influencia británica apenas se notaba y cuya población era predominantemente musulmana. Su padre Bipin Bithari Bhattacarya pertenecía a una familia de distinguidos brahmanes de inclinación vaisnava. Y su madre Moksada Sundari, descendiente también de familia religiosa, compartían prácticas espirituales, especialmente cantos devocionales, llegando incluso a componer kirtans que todavía se conservan entre la población rural de la región.

Sri Ma Anandamayi (en los diversos libros y escritos se refieren a ella de esta manera pero también como "Sri Anandamayi Ma", "Anandamayi Ma", "Sri Ma" o simplemente "Ma" ―en adelante nosotros lo haremos como "Anandamayi" ) recibió al nacer el nombre de Nirmala Sundari ―Belleza Inmaculada― era la segunda hija, la primera murió a los tres años, y después vinieron seis hermanos más. Criada en un ambiente cercano a la pobreza apenas recibió educación escolar puesto que en dicho contexto se necesitaba de ella para las tareas domésticas, cuidar de hermanos, etc. Así pues sin formación "académica" apenas sabiendo escribir y sin interés en leer libro alguno es otro caso más (Ramakrishna Paramahansa, el mismo Sri Bhagavan) de que la verdadera sabiduría no depende ni se aprehende de los libros. En palabras de Anandamayi: "Cuando alguien desea realmente a Dios y nada más que a Dios, en su corazón lleva escrito su libro y no necesita ninguno salido de una imprenta".

Nirmala absorbió el ambiente religioso de sus padres pero no recibió formación religiosa específica. Siguiendo las costumbres de esa época sus padres buscaron un marido para Nirmala que debía ser igualmente de familia brahmánica. Rmani Mohan Chakravati fue el elegido, más tarde se le conocería por el nombre de Bholanath. La boda se celebró cuando Nirmala no había cumplido todavía los doce años pero no vivieron juntos durante los primeros años hasta que Nirmala cumplió los catorce para que fuera a vivir con la familia de su marido, en un pueblo llamado Sripur, donde desempeñó toda tarea doméstica convirtiéndose sobre todo em una experta cocinera. Al fallecer su cuñado ―vivían en su casa― se trasladó a casa de sus padres hasta que definitivamente se reunió con su marido en un pueblo del Bengal oriental comenzando verdaderamente su vida en pareja, la cual evidentemente no fue nada usual, debido el enorme potencial espiritual que se atesoraba en la entonces Nirmala (en los dos libros que comentamos se explica con detalle esta chocante circunstancia).

El caso es que ese potencial espiritual se fue manifestando espontáneamente en una época de su vida que se le denomina la "sadhana" y que de nuevo tiene muchas semejanzas con el caso de Ramakrishna solo que en Anandamayi todavía es más espectacular ya que no contó ni con el apoyo de gurus y desconocía por completo las escrituras religiosas. Hay multitud de anécdotas en esta etapa que, de nuevo, se recogen en estos libros y que nos hacen ver que nos encontramos con un caso prácticamente único (que se haya documentado).

Tras una asombrosa "auto-iniciación" y posterior iniciación a su marido Bholanath (algo fuera de todo canon ortodoxo hindú) surge una interesante época en que Anandamayi permanece en completo silencio durante años. Se trasladan por razones de trabajo de Bholanath a Dacca a un lugar conocido como los jardines de Shal-bagh donde empieza a formarse poco a poco un grupo de devotos y sus primeros viajes dando lugar a ashrams (ermitas-monasterios) en diferentes lugares. En ese época tiene lugar también el encuentro con sus dos grandes devotos: Didi que se convierte en su asistenta personal, gracias a la cual hay recogida una ingente información de la vida de Anandamayi; y Bhaiji su gran devoto y que también escribió uno de los relatos más inspirados sobre Anandamayi "La Madre, tal y como me fue revelada" y a quien se le debe el apelativo de Anandamayi Ma ―Madre rebosante de dicha suprema― para Nirmala.

Con los años los viajes se sucedieron por todo el norte y centro de India surgiendo numerosos ashrams inspirados en su presencia y también viajó al sur visitando los lugares sagrados más famosos y los ashrams de Pondicherry (allí se entrevistó con la Madre compañera espiritual de Sri Aurobindo) y, por supuesto, el Ramanasramam de Sri Ramana ―ya fallecido― (S.S. Cohen recoge en sus relatos dicha visita). Y sus devotos empezaron a ser ya no solo indios ―hindúes y musulmanes tanto de habla bengalí como hindi, tanto gente común como santos, eruditos, personajes públicos― sino también occidentales, hecho éste que sorprendía mucho a los indios que en aquella época les costaba comprender la perspectiva occidental sobre la vida, sin embargo, a Anandamayi nunca le dejaron perpleja ni desconcertada sus preguntas; según numerosos relatos en ella encontraron un guru pero también una Amiga.

En muchas ocasiones Anandamyi se refería a ella misma como "un ave que ha alzado el vuelo, un ave que es libre de posarse en cualquier rama al azar para, seguidamente, volver a echar a volar". Y así transcurrió la vida de Anandamyi hasta su último viaje, trasladándose con sus más íntimos de un lugar para otro sin ningún plan preconcebido y atrayendo allá donde iba cual poderoso imán a un incalculable número de devotos en busca de su darshan (mirada, presencia, toque) o para demandarle algún consejo en su trayectoria espiritual. La información sobre sus palabras y recorrido vital proviene precisamente de lo que recogieron sus más ardientes devotos.

Anandamayi quiso que su último viaje fuese al ashram de Kishenpur donde precisamente Bholanath había partido cuarenta y cuatro años antes. Su presencia física finalizó el 27 de agosto de 1982 sin dar instrucción alguna a sus asistentes salvo (al igual que Sri Bhagavan Ramana) lo que siempre les había dicho sobre su despedida: "¡Siempre estoy con vosotros!"

Vida y enseñanzas de Sri Anandamayi Ma

por Dr. Alexander Lipski Ediciones Obelisco
Vida y enseñanzas de Sri Anandamayi Ma

El autor de este libro es el Dr. Alexander Lipski catedrático de historia y religiones. Veamos como él mismo nos narra su motivación para escribir este libro y su pasión por Anadamayi.

"Se me despertó el interés por Anandamayi Ma al leer el libro de Autobiografía de un yogui, de Paramahansa Yogananda y, posteriormente, conocí a varios americanos que habían pasado varias temporadas con Ella. En 1965, al haberme trasladado a la India durante mi licencia por estudios, fui a visitar Su ashram de Varanasi y, seguidamente, pasé un tiempo con Ella en Rajgir… Cuando me presentaron a Anandamyi Ma sentí que, por primera vez en mi vida, estaba ante alguien que encarnaba a la perfección el concepto de "Lo Sagrado", "lo completamente distinto"...

Más adelante Lipski nos cuenta como en su entrevista personal con Anandamyi le reveló sus principales obstáculos en el sendero espiritual "tenía la sensación de que Ella era capaz de ver hasta los recovecos más ocultos de mi mente". Más tarde llegó a estudiar bengalí para poder profundizar tanto en su vida como en sus enseñanzas puesto que tomó conciencia de cuánta falta hacía en occidente este mensaje; así nació la idea de escribir este libro. El autor también comenta el entusiasmo que mostraban sus alumnos cuando les hablaba de Anandamayi lo que no dejaba de impresionarle puesto que era totalmente desconocida, no así como otros grandes santos/maestros como Ramakrishna, Vivekananda, Aurobindo, Ramana Maharsi, Paramahansa Yogananda ―Lipski nos dice que para él sin ninguna duda Anandamayi goza de la misma "talla espiritual"―.

Y ese fervor lo plasma en el libro tanto en una cuidada narrativa como en el detalle de escribir siempre en mayúscula cualquier palabra ―sea pronombre, sustantivo, etc.― que se refiera a Anandamayi (lo que al principio resulta chocante incluso visualmente pero que revela la autenticidad que nos intenta transmitir).

En el capítulo 1, "El Lila de Anandamayi Ma" ―que es prácticamente la mitad del libro― el autor nos narra de una manera muy amena el recorrido vital de Anandamayi, desde su nacimiento hasta los setenta y siete años, (el libro original fue escrito en los años setenta y Anandamayi murió en 1982 a los ochenta y seis años). Como decíamos esta especie de recorrido biográfico está tan bien narrado que puede leerse fácilmente de "un tirón".

El capítulo 2, "Personalidad y enseñanzas de Anandamayi Ma", aborda el complejo asunto de definir a Anandamayi, de intentar querer saber "quién era": ¿una mística?, ¿un avatar?, ¿el Absoluto en sí mismo?, ¿una manifestación de la Madre Divina? En India concebir a Dios en forma femenina es muy común (en occidente la tendencia es a "verlo" más bien como Padre) y precisamente en el Bengal se venera desde tiempo inmemorial a Dios bajo la forma de Kali o Durga (formas femeninas de la Divinidad) por lo que sus devotos no tenían obstáculos para considerarla como una forma de la Madre Divina. A la pregunta directa de "quién era realmente" solía responder "soy lo que consideréis que soy". El autor también nos comenta que unánimemente todos sus devotos coinciden en considerarla sin ego, sin preferencias o aversiones, sin miedos ni deseos, y que su manera de actuar, de decidir que ella denominaba su kheyala estaba completamente libre de condicionamiento y, por tanto, era impredecible ―kheyala se podría traducir, en este contexto, por "voluntad divina"―. A través de narraciones de sucesos o conversaciones con devotos Lipski nos da cuenta (de manera resumida pero muy amena) las consideraciones de Anandamayi sobre el destino, el karma, la sadhana, la renuncia, la fe, "el hambre" y la evolución espiritual... los grandes temas que todo buscador desea satisfacer.

El libro termina con cuatro breves apéndices: Selección de citas, consejos para la vida diaria, los chakras (según la percepción e interpretación de Anandamayi) y una selección de poemas y cantos dedicados a Anandamayi por sus devotos. Un glosario de términos sánscritos y una nota bibliográfica.

Terminamos diciendo que es un libro perfecto para hacerse una idea general de una de las formas humanas de sabiduría más carismáticas que surgió en India; y cuyas enseñanzas, a partir de su experiencia interna, están en perfecta concordancia con la de los grandes sabios más conocidos. Nuestra más sincera recomendación para empezar a introducirse en el maravilloso misterio de Anandamayi.

Vida y enseñanzas de Sri Ma Anandamayi - El ave alza el vuelo

por Bithika Mukerji Olañeta Editor
Vida y enseñanzas de Sri Ma Anandamayi

Aunque estos dos libros se titulen igual y tratan idéntica temática nada más verlos comprendemos que son muy diferentes. El libro anterior consta de 170 páginas y letra "grande", el presente volumen alcanza las casi 400 páginas y el tamaño de la letra es más bien muy reducido. Como viene siendo habitual en Olañeta la edición es muy cuidada y en la mitad del libro aporta una extensa selección de fotografías tomadas a lo largo de la vida de Anandamayi.

El libro también está escrito por, en este caso, una devota que quiso viese la luz como conmemoración del centenario del nacimiento de Anandamayi.

En el prólogo Bithika Mukerji nos advierte: "El presene libro no es una biografía, ya que no es necesario ni posible escribir una sobre Sri Anandamayi puesto que ella ni 'desarrolló' y se 'transformó' en algo que ella no fuera ya desde su nacimiento... por lo tanto, nos disponemos a recordar las distintas facetas de su comportamiento tal y como las contemplaron las gentes de los pueblos en los que se crió, así como otros devotos y admiradores que la conocieron años más tarde".

A pesar de esa declaración de intenciones sí que se puede considerar una biografía (aunque comprendemos su reticencia por hallarse estos seres más allá de las contingencias) pero también mucho más. Y es mucho más puesto que los acontecimientos que se van narrando están ambientados con tal lujo de detalles que es también un viaje a la India mítica, a sus lugares sagrados, una muestra de lo impregnada que está la vida de los hindúes de la religión ―al menos en esa época― y también un retrato de la mentalidad hindú sobre la vida, la realidad y el anhelo por lo divino ―justamente lo contrario de la mentalidad moderna―. Es, por tanto, un relato apasionante que no deja de recordarnos ciertas biografías de Sri Bhagavan Ramana en la que los devotos logran contagiar su fervor mediante la palabra escrita.

La autora, sin embargo, habla de la intención de este libro con estas bellas palabras: "El presente libro constituye una invitación a un satsang... El propósito del satsang es reforzar la devoción al compartir con otros la dicha de la convicción de que Dios siempre está cerca y, en ocasiones, permitir que se abra un corazón otrora indiferente".

Tras el breve prólogo se nos introduce en este extraordinario viaje por la vida de Anandamayi y también, como hemos comentado, por el ambiente de esa India mítica. Son diecisies capítulos precedidos cada uno de ellos por una página en donde se insertan unas palabras de personas que han tenido una influencia cercana a Anandamayi y otra página con frases de Anandamayi o un pequeño pero relevante diálogo con sus devotos. Y finaliza con el ya clásico "glosario de términos sánscritos" incluido en la práctica totalidad de libros de esta temática pero en los que siempre encontramos algún término nuevo o un nuevo significado a una palabra ya conocida pero que la dota de una diferente perspectiva. Este, en concreto, es muy interesante porque incluye numerosas palabras del bengalí.

Poco más que añadir a esta gran obra salvo recomendarla por esas claves que ya hemos mencionado que hacen de ella un libro singular como lo fue la propia protagonista.

Terminamos, cómo no, con la que quizá es la frase más oída y repetida de la Madre rebosante de dicha suprema ―en una de sus variadas formulaciones―:

"Hablar de Dios es lo único que vale la pena; todo lo demás no es sino vanidad y dolor."

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