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Extractos - Sri Sadhu Om

Auto-Indagación

La Auto-Indagación es solo una ayuda para la Auto-Conciencia;
sólo la Auto-Conciencia es la Verdadera Vía directa.
por Sri Sadhu Om capítulo 7 de "el sendero de sri ramana. primera parte"
Sri Sadhu Om

Al escuchar la expresión "Auto-indagación" (atma-vichara), las personas lo interpretan como indagar en el Sí mismo (Self) o indagar sobre el Sí mismo. ¿Cómo hacerlo? ¿Quién debe indagar dentro del Sí mismo o acerca del Sí mismo? ¿Qué significa realmente indagar? Tales preguntas surgen de forma natural, ¿no es así?

Tan pronto como escuchamos los términos "Auto-indagación" (indagación en el Sí mismo), muchos de nosotros consideramos de manera natural que existe algún tipo de refulgencia o un poder informe dentro de nuestro cuerpo y que vamos a descubrir qué es, dónde está y cómo es. Esta idea no es correcta, porque, el Sí mismo no existe como un objeto para ser conocido por nosotros que buscamos conocerlo. Dado que el "Sí mismo" brilla como la misma naturaleza de quien trata de conocerlo, la Auto-indagación no significa indagar en un objeto de segunda o tercera persona. Para que nos entendamos desde el principio, Sri Ramana lo llamó Auto-indagación, atrayendo así nuestra atención directamente sobre la primera persona. En esta pregunta, "¿Quién soy yo?", "Yo soy" indica el Sí mismo y "quién" representa la indagación.

¿Quién es el que va a indagar en el Sí mismo? ¿Para quién es necesaria esta indagación? ¿Es para el Sí mismo? No. Dado que el Sí mismo es el Todo siempre realizado, siempre puro, siempre libre y siempre dichoso, no hará ninguna indagación, ni la necesita. Bien, entonces es el ego el que necesita indagar. ¿Puede este ego conocer al Sí mismo? Como se dijo en los capítulos anteriores, este ego es una apariencia falsa, que no tiene existencia propia. Es una pequeña sensación infinitesimal de "yo", que desaparece y pierde su forma en el sueño. Entonces, ¿puede el Sí mismo convertirse en un objeto que podría ser conocido por el ego? No, el ego no puede conocer al Sí mismo. Por lo tanto, cuando resulta que la Auto-indagación es innecesaria para el Sí mismo, y que el conocimiento del Sí mismo es imposible para el ego, surgen las preguntas: "¿entonces cuál es el método práctico para hacer la Auto-indagación?" ¿Por qué el término Auto-indagación se halla en las escrituras? ¿No debemos entonces analizar y averiguar esto? Hagámoslo.

Hay una diferencia entre la forma en que el término "indagación" es usado por Sri Ramana y la forma en que lo usan las escrituras. Las escrituras son partidarias de la negación de las cinco envolturas, es decir, el cuerpo, la fuerza vital (respiración), la mente, el intelecto y la oscuridad de la ignorancia, como "no yo, no yo" (neti, neti). ¿Pero quién las negará y cómo? Si la mente (o el intelecto) las niega, en el mejor de los casos puede negar el insensible cuerpo físico y la respiración, que son objetos vistos por ella. Más allá de esto, ¿cómo puede la mente negarse a sí misma, a su propia forma? Y si no puede ni siquiera negarse a sí misma, ¿cómo puede negar las otras dos envolturas, el intelecto y la oscuridad de la ignorancia, que están más allá de su rango de percepción? Entonces, durante la indagación ¿qué más puede hacer la mente para permanecer como el Sí mismo, excepto repetir mentalmente: "No soy este cuerpo, no soy esta respiración"? A partir de esto, está claro que la "indagación" no es un proceso en el cual una cosa indaga sobre otra. Esa es la razón por la cual la indagación "¿Quién soy yo?" enseñada por Sri Ramana, debería entenderse en el sentido de Auto-atención (es decir, atención únicamente a la primera persona, a la sensación "yo").

La naturaleza de la mente es prestar siempre atención a las cosas que no son ella misma, es decir, conocer solo a la segunda y tercera persona. Si la mente atiende a algo de esta manera, significa que se está aferrando (apegando) a eso. La atención en sí misma es apego. Ya que la mente es pensar en el cuerpo y la respiración ―aunque con la intención de decir "esto no soy yo, esto no soy yo"― tal atención es solo un medio de apegarse a ellos y no puede ser un medio para negarlos. Esto es lo que un verdadero aspirante experimenta en su práctica. Entonces, ¿cuál es el secreto escondido?

Ya que, lo sepamos o no, el Sí mismo, que ahora consideramos erróneamente como desconocido, es en verdad nuestra realidad, la naturaleza misma de nuestra atención (del Sí mismo Supremo) es en sí misma la Gracia. Esto significa que lo que quiera que sea que estemos atendiendo, testificando, observando o mirando, esa cosa se alimentará y florecerá, siendo bendecida por la Gracia. Aunque uno crea que es un alma individual, ya que el poder de percepción de uno no es más que un reflejo del "poder conocedor" del Sí mismo, aquello sobre lo cual se fija o recae la atención, es nutrido por la Gracia y florece más y más.

Por lo tanto, cuando el poder de atención de la mente es dirigida cada vez más hacia los objetos de segunda y tercera persona, tanto la fuerza para prestar atención a esos objetos como la ignorancia ―el conocimiento de los cinco sentidos en forma de pensamientos sobre ellos― crecerá más y más, y nunca desaparecerá. ¿No hemos dicho ya que todos nuestros pensamientos no son más que atención prestada a los objetos de segunda y tercera persona? En consecuencia, cuanto más atendemos a la mente, los pensamientos que son las formas (los objetos de la segunda y tercera persona) del mundo, serán nutridos y multiplicados. Esto es de hecho un obstáculo. Cuanto más recae nuestra atención ―la mirada de la Gracia ― sobre la mente, más aumentará su naturaleza vacilante y su ascendencia. Por eso es imposible para la mente negar nada mediante el pensamiento "yo no soy eso, yo no soy eso" (neti, neti).

Por otro lado, si nuestra conciencia se dirige únicamente hacia nosotros mismos, sólo es nutrido el conocimiento de nuestra existencia, y como la mente no es atendida, se ve privada de su fuerza, el apoyo de nuestra Gracia. "El hierro y la malicia se oxidan cuando dejas de usarlos" ― de acuerdo con este proverbio Tamil, si no son atendidas, todas las "semillas de las tendencias latentes (vasanas)", cuya naturaleza es elevarse sigilosa y maliciosamente, deben permanecer quietas, y así se secarán como semillas privadas de agua y se volverán demasiado débiles para brotar como plantas. Entonces, cuando el fuego del Auto-conocimiento resplandece, estas tendencias, como leña bien seca, se convierten en presa de él.

Solo así es como se efectúa la destrucción total de todas las tendencias, hábitos, predisposiciones.

Si se nos dice, "abandonen el Este", la forma práctica de hacerlo sería hacer como si nos dijeran, "vayan al Oeste". Del mismo modo, cuando se nos dice: "Descarten las cinco envolturas, que no son el Sí mismo", la forma práctica de descartar al no-Sí mismo es enfocar nuestra atención en nosotros mismos. "¿Qué es este yo?" o "¿Quién soy yo?".

Pensar "yo no soy esto, ni esto", es un método negativo. Sabiendo que este método negativo es tan poco práctico como decir "Bebe la medicina sin pensar en un mono" (1), Sri Ramana nos ha mostrado la manera práctica de beber la medicina sin pensar en un mono, dándonos la pista: "Bebe la medicina mientras piensas en un elefante", es decir, él ha reemplazado el antiguo método negativo al darnos el método positivo ¿Quién soy yo?

"...Ciertamente el ego es todo. De ahí la pregunta ¿Qué es?
(En otras palabras, ¿Quién soy yo, este ego?)
Es la verdadera renuncia de todo.
Por lo tanto deberías saber."
- Ulladhu Narpadhu, verso 28

Ciertamente, todo (es decir, las cinco envolturas y sus proyecciones, todos estos mundos) es el ego. Entonces, solo prestando atención a la sensación "yo", "¿Qué es eso?" o "¿Quién es este yo?", se está renunciando a las cinco envolturas, descartándolas, eliminándolas o negándolas. Así que Sri Ramana ha declarado categóricamente que ¡la Auto-atención es por sí sola la técnica correcta para eliminar las cinco envolturas!

Dado que esto es así, ¿con qué propósito usaron las escrituras el término "indagación" para denotar el método "neti, neti"? Por medio de "neti, neti", ¿no podemos formular intelectualmente la prueba que hemos dado en el párrafo 4 de este libro: Una cosa seguramente no es "yo" si es posible para uno experimentar "Yo soy" incluso en la ausencia de esa cosa? Mientras exista el conocimiento equivocado "Yo soy el cuerpo" perteneciente a las cinco envolturas o a los tres cuerpos antes mencionados, nadie prestará atención hacia la primera persona automáticamente, es solo una atención hacia una envoltura o un cuerpo, ¡una segunda persona! Pero si usamos esta prueba, ¿no encontraríamos que tales atenciones no son hacia la adecuada primera persona? Por lo tanto, es necesario Auto-atención, sin perder nuestra orientación.

Es solo la discriminación por la cual adquirimos esta convicción lo que las escrituras han llamado "indagación". ¿Qué debe hacer un aspirante después de discriminar así? ¿Cómo puede la atención a estas cinco envolturas, incluso con la intención de eliminarlas, ser una atención al Sí mismo? Por lo tanto, mientras practicamos la Auto-indagación, en lugar de tomar cualquiera de las cinco envolturas como el objeto de nuestra atención, debemos fijar nuestra atención solo en la consciencia del "yo", que existe y brilla como uno mismo, como el único, y como testigo y distante de estas envolturas.

En lugar de dirigirse hacia una segunda o tercera persona, ¿no está nuestro poder de atención, que hasta ahora se llamaba mente o intelecto, ahora dirigido solo hacia la primera persona? Aunque formalmente nos referimos a ello como "dirigido", en verdad no es de la naturaleza de "hacer" en la forma de dirigir o ser dirigido; es de la naturaleza de "ser" o "existir". Debido a que la segunda y la tercera persona (incluidos los pensamientos) son ajenos o externos a nosotros, la atención que les prestamos fue de la naturaleza "hacer". Pero esta misma atención, cuando es fijada sobre el sentimiento de la no ajena primera persona "yo" pierde su naturaleza de "atendiendo" y permanece como "siendo", por tanto es de la naturaleza del no-hacer o inacción.

Mientras que nuestro poder de atención estaba en la segunda y la tercera persona, se llamaba "mente" o "intelecto", y su servicio se llamaba hacer o actuar. Solo lo que es hecho por la mente es una acción. Pero, por otro lado, tan pronto como la atención se fija en la primera persona (o Sí mismo), pierden significado nombres como la mente, el intelecto o el sentido del ego. Además, esa atención ya no es ni siquiera una acción, sino la inacción o el estado de "estar quieto". Por lo tanto, la mente, que atiende al Sí mismo, ya no es la mente; es el aspecto consciencia del Sí mismo. Del mismo modo, mientras atiende a la segunda y tercera persona (el mundo), no es el aspecto consciencia del Sí mismo; es la mente, la forma reflejada de la consciencia. Por lo tanto, dado que la Auto-atención no es un hacer, no es una acción. Es decir, el Sí mismo solo realiza el Sí mismo; el ego no.

Se dice que la mente que ha obtenido un ardiente deseo de Auto-atención, que es la Auto-indagación, es la que está completamente madura. Como ya no está inclinada a atender a una segunda o tercera persona, se puede decir que ha llegado al pináculo de la ausencia de deseos. Porque, ¿no pertenecen todo tipo de deseos y apegos solo a la segunda y tercera persona? Dado que la mente, que ha entendido muy bien (como ya vimos en capítulos anteriores) que sólo la consciencia que brilla como "Yo" es la fuente de la felicidad plena y verdadera, ahora busca el Sí mismo debido a su anhelo natural de felicidad, este intenso deseo de atender al Sí mismo es de hecho la forma más elevada de devoción.

Es exactamente esta Auto-atención de la mente, que está completamente madura a través de tal devoción y falta de deseos la que es conocida como la indagación "¿Quién soy yo?" enseñada por Bhagavan Sri Ramana. Entonces, ¿al menos esta mente madura, que ha llegado al sendero de Sri Ramana, aceptando voluntariamente comprometerse en la Auto-atención, realizará el Sí mismo? No, no, ha comenzado su perdición. Ha aceptado el suicidio, colocando su cuello (a través de la Auto-atención) en el cadalso donde será sacrificada. ¿Cómo? Solo mientras atendía a una segunda y tercera personas tenía el nombre de "mente". Pero tan pronto como comienza la Auto-atención, el nombre y la forma (el nombre como mente y la forma como pensamientos) se pierden. Entonces ya no podemos decir que la Auto-atención o Auto-indagación es realizada por la mente. Tampoco es la mente la que atiende al Sí mismo, ni la natural y espontanea Auto-atención del aspecto consciencia del Sí mismo, que no es la mente, una actividad.

"Sería entonces una mentira que un hombre dijera que realizó el Sí mismo, zambulléndose dentro de una indagación adecuada. No por saber sino por la muerte del inservible ego. ¡Es solo Arunachala, el Sí mismo, por el cual el Sí mismo es conocido!"
Sri Arunachala Venba, verso 39

La sensación "yo soy" es común a todos y cada uno. Aquí, "soy" es consciencia o conocimiento. Este conocimiento no es de nada externo, es el conocimiento de uno mismo. Esto es chit, consciencia. Esta consciencia es "nosotros". "Nosotros somos verdaderamente conscientes", dice Sri Ramana en Upadesa Undhiyar, v. 23. Este es nuestro "ser" (es decir, nuestra verdadera existencia) o sat. Esto se llama "eso que es". Así, en "Yo soy", "yo" es existencia (sat) y "soy" es consciencia (chit). Cuando el Sí mismo, nuestra naturaleza de existencia-consciencia, en lugar de brillar solo como la conciencia pura "Yo soy", brilla mezclada con algo adjunto como "Yo soy un hombre, soy Rama, soy tal y tal, soy esto o eso", entonces esta consciencia mixta es el ego. Esta conciencia mixta puede surgir solo agarrándose a un nombre y una forma. Cuando sentimos "yo soy un hombre, yo soy Rama, yo estoy sentado, yo estoy acostado", ¿no está claro que hemos confundido el cuerpo con "yo", y que hemos asumido así su nombre y posturas como "yo soy esto y yo estoy así"? El sentimiento "esto y así" que ahora se ha mezclado con la conciencia pura "Yo soy" (sat-chit) es lo que se llama pensamiento. Este es el primer pensamiento.

La sensación "yo soy un hombre, yo soy tal y tal" es solo un pensamiento. Pero la consciencia "Yo soy" no es un pensamiento; es la naturaleza misma de nuestro "ser". La conciencia mixta "yo soy esto o aquello" es un pensamiento que surge de nuestro "ser". Es solo después de surgir este pensamiento, la consciencia mixta (la primera persona), que de todos los demás pensamientos, que son el conocimiento de la segunda y tercera persona, surgen a la existencia.

"Solo si existe la primera persona, existirá la segunda y la tercera persona"
Ulladhu Narpadhu, verso 14

Esta consciencia mixta, la primera persona se llama nuestro "surgimiento" o el surgimiento del ego. Esta es la actividad mental primaria. Por lo tanto:

"Pensar es una actividad mental. Ser no lo es.
Atma Vichara Patikam, verso 1

La existencia-consciencia pura, "Yo soy", no es un pensamiento; esta consciencia es nuestra naturaleza. "Yo soy un hombre" no es nuestra consciencia pura; es solo nuestro pensamiento. Comprender así la diferencia entre nuestro "ser" y nuestro "surgimiento" (es decir, entre la existencia y el pensamiento) es en primer lugar esencial para los aspirantes que inician la indagación "¿Quién soy yo?"

Sri Ramana ha aconsejado que la Auto-Indagación pueda ser practicada tanto en la forma "¿Quién soy yo?" como en la forma "¿De dónde soy yo?". Al escuchar estas dos oraciones interrogativas, muchos aspirantes han tenido diversas opiniones sobre ellas hasta ahora y se han confundido en cuanto a cuál de ellas debe practicarse y cómo hacerlo. Incluso entre aquellos que consideran que ambas son una y la misma, muchos tienen solo una comprensión superficial y no han examinado profundamente cómo son la misma. Algunos que intentan seguir la pregunta "¿Quién soy yo? simplemente comienzan ya sea vocal o mentalmente a repetir como un loro "¿Quién soy yo?", "¿Quién soy yo?", como si estuvieran cantando un mantra. Esto es completamente erróneo. Repetir "¿Quién soy yo?" de esta manera, es tan erróneo como meditar sobre o repetir frases grandilocuentes como "Yo soy el Absoluto", desvirtuando así además el objetivo mismo con el que fueron reveladas. Sri Ramana ha dicho en repetidas ocasiones: "La frase '¿Quién soy yo?' no es para repetirla (japa)".

Algunos otros, pensando que están siguiendo la segunda forma interrogativa, "¿De dónde soy yo?", tratan de concentrarse en el lado derecho del pecho (donde imaginan algo como el corazón espiritual), esperando una respuesta como "Yo soy de aquí". Esto no es mejor que el antiguo método de meditar sobre cualquiera de los "seis centros yóguicos en el cuerpo". Porque, ¿no es pensar en algún lugar del cuerpo atender a la segunda persona (una atención objetiva)? Antes de que comencemos a explicar la técnica de la Auto-indagación, ¿no es de la mayor importancia que se eliminen todos esos conceptos erróneos? Veamos, por lo tanto, cómo pueden eliminarse.

En sánscrito, los términos "atman" (Sí mismo) y "aham" significan "Yo". Por lo tanto, "atma-vichara" (Auto-indagación) significa una atención que busca ¿Quién es este yo? Es preferible que se llame "Atención al yo", "Auto-conciencia" o "Auto-atención". La consciencia "Yo" señalada aquí es la sensación de primera persona. Pero como ya dijimos, debe entenderse que la consciencia mezclada con adjuntos como "Yo soy esto o aquello" es el ego (ahankara) o el alma individual (jiva), mientras que la consciencia pura, desprovista de adjuntos y brillando sola como "Yo-Yo" (o "Yo soy el que soy") es el Sí mismo, el Absoluto o Dios. ¿No equivale a decir entonces que la consciencia de la primera persona, el "yo", puede ser tanto el ego como el Sí mismo?

Dado que todas las personas generalmente toman el sentimiento del ego ("Yo soy el cuerpo") como si fuera "yo", al ego también se le da el nombre de "yo" e incluso algunas escrituras lo llaman "yo individual". Es solo por esta razón que incluso la atención al ego, "¿Qué es?" o "¿Quién es?", también es nombrado por las escrituras como "Auto-indagación". ¿No está claro, sin embargo, que el Sí mismo, la existencia-consciencia, no necesita hacer ninguna indagación ni puede ser sometido a ninguna indagación? Es solo para rectificar este defecto que Sri Ramana lo llamó "¿Quién soy yo?" en lugar de usar el antiguo término de Auto-indagación.

El ego, la sensación de "yo", generalmente tomada por las personas como la consciencia de la primera persona, no es la verdadera consciencia de la primera persona. Sólo el Sí mismo es la verdadera consciencia de la primera persona. El sentimiento del ego, que no es más que una sombra de él, es una falsa consciencia de la primera persona. Cuando uno indaga en este ego, qué es o quién es, desaparece porque es realmente inexistente, y el indagador, al no tener nada más que hacer, se establece en el Sí mismo como el Sí mismo.

Debido a que aparece, surgiendo del Sí mismo, la consciencia falsa de la primera persona mencionada anteriormente tiene que tener un lugar y un tiempo para surgir. Por lo tanto, la pregunta "¿De dónde soy?" significa solo "¿De dónde (desde dónde) surge el ego?". Un lugar de donde surgir solo puede ser para el ego. Pero para el Sí mismo, puesto que no surge ni decae, no puede haber un lugar o tiempo en particular. Dice Sri Ramana:

"Cuando escudriñamos, solo «nosotros» —la realidad existente conocida— somos; entonces ¿dónde está el tiempo y dónde está el espacio? Si somos el cuerpo, estaremos atrapados en el tiempo y el espacio; Pero ¿somos el cuerpo? Puesto que somos el Uno (la realidad) ahora, antes y siempre, ese Uno aquí, ahí y en todas partes, (solo) «nosotros» —el Sí mismo que es exento de tiempo y lugar— somos."
Ulladhu Narpadhu, verso 15

Por lo tanto, preguntar "¿de dónde soy?" es preguntar "¿De dónde es el ego". Solo al surgimiento del ego, que está condicionado por el tiempo y el espacio, será aplicable la pregunta "¿De dónde soy?". El significado que Sri Ramana espera que comprendamos de los términos "¿De dónde?" o "¿Desde dónde?" es "¿Desde qué?". Cuando se toma en este sentido, en lugar de que un espacio o tiempo sea la respuesta, es solo la Auto-existencia, "nosotros", el Uno, experimentado como respuesta. Si, por otro lado, anticipamos un lugar como respuesta a la pregunta "¿Desde dónde?", un lugar, condicionado por el espacio y el tiempo, será experimentado en el cuerpo dos dedos a la derecha del centro del pecho (como se dice en el versículo 18 de Ulladhu Narpadhu). Sin embargo, esta experiencia no es la absoluta y única. Porque, Sri Ramana ha afirmado positivamente que el Corazón es verdaderamente la Auto-consciencia (o consciencia del Sí mismo), que es atemporal, sin espacio, sin forma y sin nombre.

"Aquél que cree que el Sí mismo (o el corazón) está dentro del insensible cuerpo, cuando de hecho es el cuerpo el que está en el Sí mismo, es como el que piensa que la pantalla, que soporta la imagen del cine, está contenida dentro de la imagen."

Ekatma Panchakam. Verso 3

Encontrar un lugar en el cuerpo como el punto de surgimiento del ego en respuesta a la pregunta "¿Desde dónde?" ni es el objetivo de las enseñanzas de Sri Ramana, ni es el resultado a conseguir con la Auto-Indagación. Sri Ramana ha dicho claramente cuál es el objetivo de sus enseñanzas y el resultado a conseguir mediante la búsqueda del lugar desde el que surge el ego de la siguiente manera:

"Cuando uno escudriña dentro así: «¿Cuál es el lugar-de-surgimiento de 'yo'?», el 'yo' muere. Esto es Auto-indagación [jñana-vichara].
Upadesa Undhiyar. Verso 19

Por lo tanto, el resultado al cual se apunta cuando se busca el lugar desde el cual surge el ego, es la aniquilación de ese ego y no una experiencia de un lugar en el cuerpo. Es solo en respuesta a las personas inmaduras que ―no pudiendo tener ni siquiera un entendimiento intelectual sobre la naturaleza del Sí mismo, que brilla como el único, no dual, ilimitado por (de hecho, absolutamente sin conexión con) el tiempo y el espacio, ilimitado incluso en la forma "Brahman (el Absoluto) está en todas partes y en todo momento, Brahman es todo"― surge siempre la pregunta: "¿Cual el asiento del Sí mismo en el cuerpo?" que las Escrituras y a veces Sri Ramana tuvieron que decir: "dos dedos a la derecha desde el centro del pecho, está el corazón". Por eso, ese lugar del corazón no es la Realidad última ni absoluta. El lector puede aquí hacer referencia al "Evangelio del Maharshi", Libro II, capítulo IV, "El Corazón es el Sí mismo" (8ª edición 1969, páginas 68 a 72, 9ª edición, 1979, páginas 72 a 76).

Así que, poniendo la atención en uno mismo mediante la fórmula "¿De dónde soy?" es indagar dentro del ego, "el yo emergente", pero cuando se pregunta "¿Quién soy yo?", algunos aspirantes tienen la sensación de que el "yo" es su "ser" (existencia) y no su "yo emergente". Si se toma así, eso es atención al Sí mismo. Es solo para comprender claramente la diferencia entre estas dos formas de indagación que la diferencia entre nuestro "surgimiento" y nuestro "ser" se ha explicado anteriormente en este capítulo.

Así como el significado correcto del término "meditación sobre Brahman (el Ser Absoluto)" utilizado por las escrituras hasta ahora es explicado por Sri Ramana en las últimas dos líneas del primer verso bendecidor de "Ulladhu Narpadhu" como "permaneciendo en el Corazón tal como es" (es decir, permaneciendo como el Sí mismo, es la forma correcta de meditar sobre él), así también, el correcto significado del término "Auto-indagación" es aquí debidamente explicado como volviéndose hacia el Sí mismo (o atendiendo al Sí mismo).

En cualquiera de estos dos tipos de investigación ("¿Quién soy yo? ¿De dónde soy?"), ya que la atención del aspirante se centra únicamente en sí mismo y nada más que en el Sí mismo (atman), que es el verdadero significado de la palabra "Yo", finalmente será experimentado. Por lo tanto, el resultado final de ambas preguntas, "¿De dónde soy?" y "¿Quién soy yo?", es el mismo. ¿Cómo? Aquél que busca "¿De dónde soy" está siguiendo al ego, cuya forma es "Yo soy fulano", y mientras lo hace, el adjunto "fulano", que no tiene existencia real, muere en el camino, y así permanece establecido en Sí mismo, el "Yo soy" sobreviviente. Por otro lado, el que busca "¿Quién soy yo?" se ahoga sin esfuerzo en su verdadero "ser" natural (Sí mismo), que siempre brilla como "Yo soy el que soy".

Por lo tanto, ya sea que se haga en la forma "¿De dónde soy?" o "¿Quién soy yo?", lo que es absolutamente esencial es que la auto-atención debe perseguirse hasta el final. Además, no es necesario incluso que los aspirantes sinceros nombren de antemano el sentimiento "yo" como ego o como Sí mismo. Porque, ¿hay dos personas en el aspirante, el ego y el Sí mismo? Esto se dice porque, dado que cada uno de nosotros tiene la experiencia "Soy uno solo y no dos", no deberíamos dar cabida a un doble sentimiento imaginario: un "yo" buscando otro "yo", al diferenciar el ego y el Sí mismo como "yo inferior" y "yo superior". Sri Ramana pregunta:

"¿Hay dos yos, uno siendo un objeto conocido por el otro? Porque, la verdadera experiencia de todos es "Yo soy uno".
Ulladhu Narpadhu. Verso 33

Por lo tanto, es suficiente si nos aferramos al sentimiento "yo" ininterrumpidamente hasta el final. Tal atención al sentimiento "yo", la experiencia cotidiana común de todos, es lo que se entiende por Auto-atención (o atención al Sí mismo). Para aquellos que aceptan como conocimiento básico “Yo soy el cuerpo”, la consciencia –siendo incapaz de dudar de la existencia del ego– es conveniente llevarla hacia la Auto-atención (es decir, hacer Auto-Indagación) en la forma “¿De dónde soy?”. Por otro lado, para aquellos que, en lugar de suponer que tienen una individualidad como “Yo soy fulano” o “Yo soy esto”, atienden de esta manera “¿Qué es este sentimiento que brilla como yo soy?” es adecuado fijar la atención en el Sí mismo en la forma “¿Quién soy yo?”. De lo que es importante estar seguro durante la práctica es que nuestra atención debe centrarse únicamente en el "yo", la sensación de primera persona del singular.

Capítulo 7 de “El Sendero de Sri Ramana”. Primera parte. Escrito en tamil por Sri Sadhu Om. Traducido por Michael James
Notas:
  1. Hay una historia tradicional de un médico que prescribe un medicamento a un paciente con la condición de que se lo tome solo si no piensa en un mono; pero el paciente no podía tomar la medicina bajo esta condición, porque cada vez que intentaba beberla, el pensamiento de un mono surgía en la mente.
Fuente: Sri Sadhu Om. The Path of Sri Ramana - Part One (Happyness of Being)
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